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19 octubre 2014 7 19 /10 /octubre /2014 13:33

Afiche Bateman

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18 octubre 2014 6 18 /10 /octubre /2014 12:27

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18 octubre 2014 6 18 /10 /octubre /2014 12:21

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17 octubre 2014 5 17 /10 /octubre /2014 22:51

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17 octubre 2014 5 17 /10 /octubre /2014 12:15

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!!   COLOMBIA nuestra, COLOMBIA querida,  desde ti sentimos y vivimos el sueño de  la gran nación LATINOAMERICANA   !!

 

 Esta hora difícil y dolorosa, pero también fecunda de tu historia, nos convoca y congrega a construir en lucha tu futuro. Tu anhelo de vida, independencia, justicia y democracia reclama y compromete nuestro destino y existencia. Hoy, desde nuestra capacidad y posibilidad de aporte, participación y protagonismo ciudadano y técnico-profesional te decimos: ! Presente, combatiendo como pueblo y con nuestro pueblo hasta triunfar   !!

 

 HOMBRES Y MUJERES PROFESIONALES DE COLOMBIA:


Diariamente se hace más palpable  la descomposición  de las estructuras sociales y morales del país y la amenaza que se cierne sobre nuestro pueblo.

 

 Estamos ante una sociedad que se derrumba  víctima de las secuelas de la violencia y pobreza dejadas por quienes -durante más de 150 años- han usufructuado el poder y los recursos de la nación. Ellos no son otros que quienes hoy se empeñan en conservar  sus privilegios económicos y sociales, aun sacrificando instituciones que manifiestan apoyar; que pretenden impedir la renovación de las costumbre políticas  y detener el protagonismo democrático y popular a sangre y fuego.

 

Los mecanismos tradicionales de dominación: bipartidismo, medios de comunicación, “cultura” de masas, pierden eficacia en el cumplimiento de su objetivo. El pueblo no está dispuesto a seguir soportando que se le niegue su participación directa en el manejo del país, así que se rebela, se organiza, lucha y confronta. Entonces, la guerra sucia que tan espantosos resultados tuvo en Argentina -y otros países de América- se instala definitivamente entre nosotros como medio de acción "política" preferencial de esos sectores minoritarios que buscan perpetuar su poder.

En consecuencia, lo que está en juego es el país y su capacidad de sobrevivir. No podemos permanecer pasivos, desorientados, creyendo que así no nos tocará la guerra sucia. Esto, desafortunadamente, nunca ha ocurrido. Debemos reunirnos, discutir, acordar,  actuar, enfrentar la guerra sucia y derrotarla. No como fruto de la casualidad o coincidencia sino del esfuerzo mancomunado, la voluntad, el coraje y la decisión de vencer la muerte, el hambre, el desempleo, la desesperanza; y de conseguir la paz con justicia social como expresión auténtica de democracia.

Ese objetivo compromete a toda la nación. La cruzada por la vida y el bienestar de los colombianos tiene que ser labor de todos. Y nosotros los profesionales técnicos, políticos,  apolíticos, empleados, desempleados, tenemos mucho que decirle y que aportarle  al país en este propósito colectivo.

 

 El pueblo está consolidando espacios de acción algunas veces en procesos parciales y aislados, otras, coordinados pero con resultados inferiores a las necesidades del momento. Nuestro espacio y función real como profesionales colombianos está junto a los demás sectores del pueblo, para que, en una convergencia de voluntades, esfuerzos, recursos y experiencias construyamos la patria de nuestros sueños.

 

 Por un lado, los profesionales no podemos quedarnos con los brazos cruzados frente al baño de  sangre a que están sometiendo al país los sectores más reaccionarios de las clases dominantes. El derecho a la vida, el respeto a las posiciones contrarias, la democracia política,  son banderas de actualidad. Sólo la organización, movilización y construcción de mecanismos de lucha general podrá detener a los instigadores, financiadores y organizadores de la guerra sucia. En  esos propósitos estamos interesados todos los colombianos que creemos que la situación económica, política y social del país puede y debe cambiar. En ello estaremos presentes los profesionales.

 

 Por el otro, poseemos le capacidad analítica, técnica, teórica y muchas veces política, para enriquecer y definir las propuestas que están a consideración de la opinión pública y apuntan a darle una salida política al conflicto que vivimos. Sin una alternativa clara y adaptada a nuestra realidad los procesos políticos serán más difíciles. Aportar los conocimientos y las voluntades en la búsqueda de estos nuevos caminos es otra forma necesaria, valiosa, de participar en la vida nacional.

 Los métodos los vamos definiendo al calor da la participación, con la absoluta certeza que la solución a la profunda crisis en que se debate el país saldrá de la convergencia de todos  los sectores de la población, lo cual garantiza una salida de paz  y democracia.

 

 Esta Carta pretende establecer comunicación, intercambio, espacios de integración con la comunidad técnico-profesional y participación de esta en el proceso de convergencia.

 

 Es importante que cada hombre y mujer integre equipos de trabajo y que éstos a su vez sean un dinamizador de otros grupos con el fin de contribuir a la construcción de la nueva nación para todos.


 La tarea es participar en todas las actividades, vencer la guerra sucia y las otras guerras contra el país y el pueblo, fortalecer así la convergencia nacional con unidad y acción.

 

 

De modo que...DICIENDO Y HACIENDO!!

PROFESIONALES POR LA CONVERGENCIA NACIONAL.

octubre de 1987

P.D.: Esta publicación no tiene derechos reservados de autor, por tanto, cópiese reprodúzcase y difúndase.

 

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* Autor: Profesionales por la Convergencia Nacional, octubre de 1987

Titulo: Lic. Ministerio Mayorías Nº1, Diciendo y Haciendo

 

   

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30 septiembre 2014 2 30 /09 /septiembre /2014 08:44

ESPADA

Haciendo memoria y rindiendo homenaje a las mujeres y a los hombres que siguen siendo ejemplo para la historia   

nombreanimado     

    masacre

3rosas

El 30 de septiembre de 1985, un comando de jóvenes del movimiento 19 de abril M-19 en un operativo de redistribución de alimentos, tomó un camión repartidor de leche en el barrio San Martín de Loba del sur oriente de Bogotá y comenzó a repartir leche entre la población pobre del sector.

Duarante el operativo, la zona fue acordonada por unas 500 unidades del Ejército, El “Das”[1], la Policía y la Sijin[2] en una operación conjunta.

Nuestros compañeros y compañeras agotando sus municiones dieron por terminado el mismo,    emprendieron la retirada en tres direcciones distintas siendo perseguidos por las fuerzas conjuntas del Estado.

Asesinados en el Barrio Diana Turbay

Jose alberto Aguirre GutierrezJesus fernando Fajardo Cifuentes

 

  “En el Barrio Diana Turbay   fueron asesinados: Javier Bejarano, José Alberto Aguirre, Jesús Fernando Fajardo Cifuentes y Francisca Irene Rodríguez Mendoza: estos  se encontraban en una buseta de servicio público en el barrio Diana Turbay de la zona suroriental de Bogotá, colindante con los barrios Bochica y San Martín de Loba.  Eran aproximadamente las 8´30 de la mañana del 30 de septiembre de 1985 cuando el agente de la Sijin José Manuel Cristancho Romero abordó el automotor en el que se desplazaban unos 12 pasajeros y esgrimió un arma de fuego ordenando que todos permanecieran quietos. (….) Simultáneamente el agente Cristancho empezó a disparar su arma contra los pasajeros que se encontraban en el asiento posterior, donde estaban sentadas las cinco víctimas.”  

“Un pasajero  sobreviviente narra las circunstancias en las que él mismo fue herido y en las que fue asesinado Javier Bejarano así: "...yo agaché la cabeza y me quedé ahí agachado, luego fue cuando yo no sé quién subió, yo miré y fue cuando me dieron el primer tiro...me escurrí y quedé con la cabeza apoyada en los pies de mi hermano, botando sangre por la boca, luego ya subieron más señores del F-2 que portaban radios y decían “mi capitán están todos muertos, no hay ningún herido”, luego se acercaron otra vez adonde nosotros y como a mi hermano no lo habían herido le pegaron un tiro...entonces fue cuando me vieron que yo estaba con vida y me dijo `este hijo de puta no se muere' y sacó y me pegó otro tiro..."[3]. 

Asesinada en el Barrio Bochica

    Isabel Cristina Muñoz DuarteEn el Barrio Bochica  fue asesinada  la compañera Isabel Cristina Muñoz Duarte,  ella había logrado romper el cerco y escapar del barrio San Martín de Loba, sitio donde nuestro comando repartía la leche entre los habitantes del sector, este barrio colindaba con el anterior.  Allí fue completamente rodeada por el personal armado y agentes de inteligencia.  La compañera intentó refugiarse en la casa de una vecina, la puerta se encontraba abierta.  Allí solicitó ayuda, y de esta casa salieron a mediar  con los policías que se encontraban en las terrazas de todas las casas del sector. 

Éstos  indicaron que “la joven que estaba en su casa debía entregarse y que le respetarían la vida”.  Isabel Cristina salió de la casa con las manos en alto. Fue asesinada en ese mismo momento por los efectivos de las fuerzas armadas.  En su cuerpo se localizaron siete orificios producidos por los proyectiles.  

Un testigo afirma: "...la mujer se levantaba detrás del morro de arena ... a unos tres metros de distancia aproximadamente ... con las manos en alto y el revólver empuñado en la mano, el que soltó apenas se paró, en ese momento empezaron a disparar sobre ella y gritó y cayó al piso; enseguida llegó un agente corriendo desde la avenida central, entonces alguien le gritó “hay que matar a esa hijueputa” y entonces empezó a llegar policía por todos lados, por encima de las casas y entrándose a todos lados ... después de eso aquí dejaron dos agentes de la motorizada cuidando el cadáver y los demás se fueron, no dejaban salir a nadie de las casas ni asomarse por las ventanas, siguieron escuchándose más disparos en otras calles...".  

Asesinato de Arturo Ribón Avilán y Yolanda Guzmán Ortiz 

Fueron asesinados la misma mañana,  en el barrio Bochica.  

    Arturo Ribon avilan“Una vecina vio a los dos jóvenes corriendo seguidos por la policía en la esquina de la manzana 4 de la calle 48P sur con carrera 5.  Con posterioridad la testigo sólo pudo escuchar el ruido de los disparos”.   

Uno de sus asesinos, el teniente Jaime Gallo narró en su versión que él disparó contra el joven Ribón Avilán: "...abrió fuego contra mí, creo que yo llevaba una subametralladora de 9 m.m. y abrí fuego al lugar a donde me disparaba el sujeto y después de un intercambio de disparos fue muerto el sujeto... él se encontraba a unos quince metros...".    

“El dictamen pericial precisó que sobre el cuerpo de Arturo Ribón fueron disparados 8 tiros, 3 de ellos disparados a una distancia inferior a un metro, lo que contradice ostensiblemente que Ribón Avilán fuera muerto en combate.”   

    Yolanda Guzman Ortiz“Con relación a la muerte de Yolanda Guzmán, el mismo oficial indicó en su declaración: "...a ella le dieron de baja personal uniformado cuando se encontraba en intercambio de disparos con el sujeto que primero cité, en ese momento simultáneamente se cruzaba la mujer, los uniformados abrieron fuego contra ella, no sé si había personal civil o mejor de la Sijin, no sé si proyectiles de mi arma la llegaron a coger ya que ella corrió hacia la vuelta ... esta muchacha murió cerca a donde murió el primer individuo y es distinta a la muchacha que salió de la casa..".    

“El cadáver de Yolanda presentaba 10 orificios producidos por proyectil de arma de fuego.  Según el dictamen de balística tres disparos le fueron hechos a distancia inferior a un metro (tatuaje positivo)[4].”   

“Los dos jóvenes quedaron tendidos sin vida en la esquina de la manzana 4 de la calle 48P sur con carrera 5 de Bogotá, sitio que ya había narrado una vecina del barrio.” 

Asesinato de Martín Quintero Santana y Luis Antonio Huertas Puerto  

Martin Quintero Santana “Estos dos jóvenes se encontraban caminando en el barrio Bochica en medio del operativo hacia las 9:00 o 9:30 de la mañana del 30 de septiembre de 1985.  A esa hora un agente vestido de civil, señalando a los dos jóvenes, gritó a los demás efectivos policiales que se encontraban en el lugar "ellos son".  Acto seguido, el que estaba vestido de civil, con brazalete del F-2[5], ordenó a los muchachos tirarse al suelo en donde fueron golpeados brutalmente por los miembros de la policía presentes.  Luego de golpearlos, el agente vestido de civil abrió fuego contra los indefensos jóvenes”    

Un testigo presencial dijo: "luego un agente civil le dijo a los otros agentes que estaban uniformados, quítesen y él empezó a dispararles a los que estaban en el piso, con una metralleta.  Ellos no hicieron resistencia se quedaron quietos y el agente disparó varias veces.... Uno de ellos, de los que estaban en el suelo, murió instantáneamente, el otro todavía seguía vivo y él levantó la cabeza a ver cómo estaba el compañero. Inmediatamente un agente uniformado le dio varios disparos... contra el que se encontraba en el piso todavía y murió instantáneamente.  Luego todos los agentes se acercaron a ver si estaban muertos y el primero que les disparó se fue contra ellos y le pegó varias patadas para saber si estaban todavía vivos".  

“En el cuerpo de Martín Quintero se encontraron 9 proyectiles, 5 de ellos con señales de disparos a una distancia inferior a un metro.  El cadáver de Luis Antonio recibió 10 impactos de bala, 4 de los cuales fueron hechos a corta distancia”  

Asesinatos de José Alfonso Porras Gil y Hernando Cruz Herrera

Jose Alfonso Porras GilHernando Cruz Herrera

 

José Alfonso Porras Gil y Hernando Cruz Herrera, fueron asesinados  en la vereda Los Soches del municipio de Usme.  Ninguno de los testigos presenciales rindió declaración ante los funcionarios que tramitaron las investigaciones por este crimen”   

“Los miembros de la policía que participaron en el asesinato de estos jóvenes manifestaron que habían sido "dados de baja" tras un enfrentamiento.  Sin embargo el experticio técnico[6] de balística desmintió tales versiones pues se determinó que a José Alfonso Porras le fueron propinados 8 disparos, de los cuales 5 fueron hechos a una distancia inferior a un metro.  De la misma manera, se encontró que en el cadáver de Hernando Cruz había 8 orificios producidos por proyectil de arma de fuego, 5 de los cuales habían sido disparados a menos de un metro de distancia” 

“Todo el escenario del crimen fue alterado para simular un enfrentamiento”

“Entre 1987 y 1988 en los que actuó como Juez de primera instancia el comandante del operativo, terminaron con la cesación de los casos a favor de los implicados:

“Policía, José Manuel Cristancho Romero

Teniente Jaime Gallego Zuleta

Capitán Josue Velandia Niño,

Teniente Edgar Armando Mariño Pinzón,

Subtenientes

Luís Joaquín Camacho Sarmiento

Raúl Rondón Castillo,

Cabos primero Henry Fernández Castellanos

Denis Alirio Cuadros Vargas;

Agentes

Olivo Jaime Vega,

Durlandy Rojas Caviedes,

Pedro Miguel Martínez

Hugo Vargas Martínez;”

 

“En 1996 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos condenó a la nación por las ejecuciones extrajudiciales de los 11 jóvenes, exigió el desmonte de la Justicia Penal Militar y del fuero militar para los casos de tortura, ejecuciones extrajudiciales y desaparición forzada, al tiempo que exigió a las autoridades colombianas la protección de testigos. El 10 de marzo de 2008 se ordenó la reapertura de la investigación contra José Manuel Cristancho Romero por los hechos del barrio Diana Turbay y  la Corte Suprema de Justicia dejo sin efecto los fallos de la Justicia Penal Militar; así mismo en septiembre de 2010 la Corte Suprema de Justicia reabrió las investigaciones sobre los hechos del barrio Bochica y de la Vereda Los Soches dejando sin efecto los fallos de la Justicia penal Militar, por disposiciones de la Procuraduría General de la Nación y específicamente de la Procuradora 68 Judicial II Penal, en dichos procesos fueron vinculados además de los citados anteriormente los Tenientes: Jaime Gallego Zuleta, Oscar Camilo Hurtado Morales, Víctor Hugo Pinzón Rojas y Henry Wenceslao Goyeneche Contreras, el Cabo Primero Juan Vicente Ávila Benito, el Cabo Segundo Cesar Amarildo de Los Santos Carreño García, los agentes José Orlando Castro Cepeda, Constantino Botero Falla, Ambrosio Esparza Naranjo, Eduardo Turriago Bolívar, Teodolfo Bolaños Paloma, Campo Elías Robayo Cáceres, Danilo Obando, Heriberto Cabrera, Carlos Humberto Granados López, Juan de Dios Méndez Linares, Jaime López Torres, Saúl Blanco Cepeda, Leonel Quiceno Cifuentes, Hermes Cequeda González, Hermes Santa Correa, Oscar Rodríguez Jiménez, Juan Silvestre Riascos Claros, Benancio Caicedo Mora, William Mariano Elialde Burgos, German Eliécer González Aguilar, Jorge Arturo Alvarez Díaz, Henry Flor Cortés, José Iván Castañeda, Darío Hernán Torres Molina, Carlos Alfonso Lasprilla Mera, Hernando Quiñonez Ocampo y Vidal Chacón Angulo”

“Así mismo se responsabiliza de los hechos a el Comandante del Departamento de Policía Metropolitana de Bogotá, Brigadier General José Manuel Vargas Villegas, el Comandante Operativo del Departamento de Policía Metropolitana de Bogotá, Teniente Coronel Javier Arbelaez Muñoz, el Comandante del Distrito Sur, Teniente Coronel Gilberto Cucaita Castro, el Comandante de la Tercera Estación, Mayor Franco Hernán Grijalba Mejía, el Comandante de la Segunda Estación, Mayor Alberto Rodriguez Camargo, el Comandante de la Primera Estación, Mayor Elkin De Jesús Silva Pineda, el Segundo Comandante de la Primera Estación, Mayor Arcadio Vargas Castillo, el Segundo Comandante de la Primera Estación, Capitán Mariano Santacruz Benavides, el Oficial de Servicio del CAD, Capitán Humberto Moreno Rosero, el Comandante del escuadrón de motos de la Sexta Estación, Luís Guillermo Garzón Torres”

“A 31 de julio de 1995 todos los oficiales que habían participado en las ejecuciones extrajudiciales de los 11 jóvenes habían sido ascendidos en sus rangos”

Este repudiable hecho se conoce como la Masacre de Sur Oriente y cómo parte de nuestra memoria  realizamos este homenaje con el fin de recordar a nuestras Compañeras y Compañeros.     

CdeP

 

https://www.cidh.oas.org/annualrep/97span/Colombia11.142.htm

http://subterraneabogota.blogspot.com.es/2009/04/listado-de-masacres-1997-2001.html

 

  jos%20manuel%20vargas%20villegas-copia-1 



[1] Departamento Administrativo de Seguridad (era el principal Centro de Inteligencia de Colombia: Está en proceso de disolución) El 31 de octubre de 2011 el presidente Santos expidió el decreto 4057 mediante el cual se suprime esa entidad. Ésta entidad fue usada con fines de espionaje, en contra de políticos, periodistas  y con vinculaciones narco-paramilitares,  criminales y mafiosas.

[2]Seccional de Policía Criminal , ejerce las funciones de Policía Judicial

[3] El policía José Manuel Cristancho Romero,  se hizo con el control del bus y ordeno al conductor que se dirigiera hacía una estación de policía, los jóvenes pretendieron huir del automotor , pereo el agente Cristancho empezó a disparar contra todos los pasajeros del bus; cuando los jóvenes se encontraban heridos y en estado de indefensión el agente Cristancho llamo a otros agentes del F-2 que de inmediato comenzaron a rematar a los jóvenes. Tanto Javier como su hermano Leonardo no eran militantes del M-19 y se desplazaban en el autobús, mientras ocurrían los hechos se encontraban escondidos detrás de los asientos, pero al verlos los agentes del F-2 los atacaron, asesinando a Javier, quién no se encontraba herido e hiriendo mortalmente a Leonardo, quién logro sobrevivir y se convirtió en uno de los principales testigos de los hechos.

[4]Tatuaje Positivo = A quemarropa

[5] F-2 (Inteligencia Policial) fue remplazado por DIPOL (Dirección Inteligencia Policial)

[6] Definido desde el contexto científico del derecho como decisión de uno o más expertos designados por las partes del proceso para la definición de cuestiones cuya resolución requiera de especiales conocimientos científicos, técnicos o artísticos

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11 septiembre 2014 4 11 /09 /septiembre /2014 22:50

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4 septiembre 2014 4 04 /09 /septiembre /2014 21:39

Afranio Parra Guzmán

Cali, junio de 1986Nydia_retrato_publico.jpg

afra.jpg  

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31 agosto 2014 7 31 /08 /agosto /2014 19:00

Carta octubre     

“ ..Estamos desarrollando el movimiento de masas a partir del ascenso de la lucha guerrillera. Es que en Colombia las cosas son así y no al revés. Porque aquí no hay canales suficientes para que la democracia se materialice. También en el monte aprendimos que la guerrilla no puede ser un aparato militar sino, antes que todo, un movimiento político. En cuanto se unen el movimiento político y el aparato militar es que se crean las perspectivas de una guerra del pueblo. Antes nunca”

Jaime Bateman 

Compañeros:

En estos meses hemos mantenido una rica discusión política que ha de revertir en la cualificación del proyecto de democracia que buscamos impulsar.

En los debates planteados, debemos profundizar algunos temas que pueden contribuir a trazar prioridades y vertebrar esfuerzos. En esta carta trataremos principalmente algunos criterios respecto al trabajo de las milicias, haciendo anotaciones previas sobre el proyecto en el que ellas –como el conjunto de nuestras fuerzas- están inscritas, y que les da perspectiva en función de objetivos estratégicos.  Al final haremos anotaciones generales respecto a otras estructuras y fuerzas de la organización, sobre las cuales profundizaremos  en próximas cartas.

Es importante que trabajemos juntos todos estos temas, sin importar en que frente de trabajo estemos: porque hoy, más que nunca, la realidad nos demanda no sólo integralidad en la concepción, sino la unidad de acción que esa integralidad demanda.

LA UNIDAD POLITICA COMO RETO

Hoy vemos que la nación va retomando el camino de lucha y el enfrentamiento directo contra quienes se empeñan en imponerle la camisa de fuerza de sus caducas instituciones. La actitud de las masas enfrenta el proyecto excluyente del Gobierno, que pretende que los colombianos sintamos que el único camino posible de transitar es el que propone la oligarquía dentro de los marcos de la reducida democracia electoral.

No obstante, esta realidad se les sale de las manos. Está la sublevación social. Está la convergencia política en torno a la democracia. Está el fortalecimiento de la insurgencia armada, que se prepara para dar nuevos saltos en el camino de la unidad. Y está la incapacidad del régimen de dar soluciones a los problemas del país, que profundiza las diferencias dentro del bloque del poder. Por eso vemos que al descontento social se suma la crítica de los sectores como la iglesia, y se hacen más agrias las discusiones entre los partidarios de unas u otras soluciones.

El problema de hoy es que todas estas son todavía manifestaciones aisladas y relativamente marginales, cuya fragilidad no convierte en realidades políticas sus propios planteamientos; o quedan reducidas a realidades políticas dispersas.

Nos falta, a las fuerzas que buscamos el cambio, introducir en el debate y en la lucha ese eje que articule como una fuerza toda la vitalidad del movimiento de masas; nos falta el propósito que haga de esa fuerza un solo puño. Y ese puño tiene un objetivo: Golpear el gobierno oligárquico, minar su fuerza, enfrentar su actitud autoritaria, impedir que juegue sólo en el panorama político nacional. Pero, ojo: no se trata sólo de confrontarlo. También hay que levantar alternativas nuevas. Para ello hay que darle un eje a la inconformidad política y social, de manera que alrededor del mismo se aglutinen las expectativas de la nación y se desencadene el protagonismo colectivo.

En otras palabras: hoy, como parte del movimiento revolucionario, tenemos que darle un sentido único a los esfuerzos de la nación. Y nuestra función no reside en agitar ideas, sino fundamentalmente en contribuir a abrir espacios a la presencia de todos los colombianos para la discusión de sus problemas y la determinación de las tareas de la hora.

Pero también se trata de introducir la suficiente fuerza para que las mayorías tengan la certeza de que el camino que se proponen no sólo tiene validez y justificación histórica, sino que es posible. Y el problema de la fuerza es un problema de hechos: hechos de insubordinación, hechos de desobediencia, de lucha, de organización, de opinión, etc. Hechos que desborden ese esquema de dominación que quieren imponernos.

UN GOBIERNO NUEVO: LA PROPUESTA EJE

La realidad y la perspectiva de desarrollar la democracia en nuestro país, pone el eje de los esfuerzos en torno al problema del Gobierno.

La incapacidad de la clase gobernante y la inmensa necesidad de las mayorías exigen soluciones inaplazables. Soluciones que sólo pueden realizarse con una nueva voluntad política desde un gobierno que represente al conjunto de la nación, y que dé lugar a la participación de todos en las decisiones nacionales. Pero para que haya un nuevo gobierno, hay que generalizar la convicción de que el que tenemos no da para más. Hay que generalizar la voluntad y consolidar la fuerza necesaria para desconocer su mandato y hay que construir bases sólidas para el gobierno nuevo.

Todavía hay escepticismo sobre la posibilidad de que las mayorías seamos gobierno. No tanto por la propuesta en si, como por las dudas que se plantean sobre la capacidad de las fuerzas de la democracia de poder alcanzar esa meta a corto plazo. Inicialmente pasó lo mismo con nuestras propuestas de pa: hubo escepticismo cuando se habló de amnistía o de Diálogo Nacional; pero los hechos de fuerza, de opinión y de masas desataron la voluntad política de los colombianos y Betancur supo jugar con realismo con esa bandera que movía al conjunto de la nación.

Ahora, ¿cómo demostrar que hay la posibilidad de un gobierno distinto al actual?

Es necesario confrontar al actual gobierno en todos los terrenos: ponerlo contra la pared y que quede en evidencia su incapacidad y falta de voluntad para solucionar los problemas de las mayorías y del país. Si concentramos fuerzas, concentramos energías, en una forma tan definida y en función de objetivos precisos, nuestras propuestas de democracia llegarán a todos: para que sean temas de debate y elemento de controversia con la oligarquía. Así mismo, debemos buscar que nuestros  hechos expresen exactamente la realidad de este país.

Es necesario que los hechos que las masas están protagonizando- paros autogestión, recuperación de tierras, acciones político-militares- sean realmente germen de nuevo gobierno, de gobierno de mayorías. Esto supone ir extendiendo la conciencia de que la población puede y debe ser actor de su historia. Y para ello, estos esfuerzos deben articularse entre sí, hasta cuajar como un esfuerzo nacional.

Al asumir estos hechos como embrión de nuevo gobierno y como parte de un solo fenómeno, dan un salto de calidad: ya la insubordinación social rebasará las justas reivindicaciones por pan, techo, trabajo o salud, y consolidarán el proceso de construcción de la fuerza necesaria para realizar la democracia en forma permanente. Igualmente, con esa perspectiva, los reducidos espacios de concertación existentes –negociación de pliegos, de paros o tomas, la elección de alcaldes, etc. –se convierten en experiencias democráticas en ascenso y no en contracción, como quiere mantenerlas la oligarquía.

El reto de la insubordinación no consiste en fraccionar  a la nación. Consiste en unificarla en función del propósito de construir una nueva realidad para Colombia: con hechos de nuevo gobierno, de soberanía popular, de democracia y justicia. En ello consiste  construir una alternativa de poder y con ello rebasamos los niveles de la mera oposición política.

Con frecuencia las fuerzas de izquierda no logran ser interlocutoras de la nación por su estrategismo: por estar navegando en las aguas de la revolución en abstracto, sin llegar a proponer soluciones con una vigencia inmediata. Se tienen que sentir soluciones que puedan concretarse y materializarse; se tiene que abrir un camino firme que responda a las necesidades urgentes de todos los colombianos, y no tan sólo a las inquietudes ideológicas y programáticas de unos pocos.

Por tato, si el camino de ser gobierno no se hace algo que el pueblo maneje todos los días, algo que de confianza y perspectiva a los hombres y mujeres de Colombia, resultarán estériles los esfuerzos que se están produciendo por la democracia y la redención social.

POR SOLUCIONES PACTADAS

Todo eso que llamamos Proceso de Paz mostró a Colombia un camino distinto al de la guerra civil para la solución de sus problemas. Y eso es exactamente lo que buscamos con nuestra propuesta de Pacto Nacional por un Gobierno de Paz.

Se trata, evidentemente, de un pacto en el que todos los colombianos seamos deliberantes, participantes; en el que podamos ejercer la democracia en el más alto nivel, cual es participar en la decisión que moldeará las decisiones que afectan el destino del país.

Algunos politólogos caricaturizan la propuesta afirmando que el Eme pide pactar con el Gobierno; que este pacto tiene el sentido de entronizar en el poder a la Organización ante su fracaso en acceder a él por otras vías…Puede ser esta una distorsión malintencionada del contenido de nuestra propuesta, o la incapacidad de tales comentaristas de comprender una propuesta democrática. Porque lo que  el Eme está  buscando es el reconocimiento de la multiplicidad de fuerzas de la nación y el que asumamos el derecho de cada una de ser protagonistas en la construcción de nuestro destino común. Y también afirmamos que es posible detener el desangre, si estamos dispuestos a concertar soluciones que representen la voluntad mayoritaria de la nación.

También nos dicen que esta propuesta sólo puede andar con fuerza, y es cierto. Es lo que nos proponemos: imprimirle toda la fuerza que necesite. Pero en la búsqueda de ese consenso, contamos de entrada con un factor decisivo: la justeza de la propuesta. Porque ella convoca alrededor de un clamor nacional que es el de lograr soluciones diferentes a la guerra para este país.

Por eso se equivoca Barco y equivoca su política. Ese esfuerzo de institucionalizar en una forma vertical y excluyente al conjunto de la nación ha de terminar quebrándose por todas partes: la nación ya no cabe en un esquema tan estrecho. Como tampoco cabe ningún esquema que ignore la multiplicidad de fuerzas que la integran.

Entonces, luchar por el Pacto Nacional por el gobierno de Paz es imponerlo a la minoría con fuerza de mayorías. Aquí la oligarquía no quiere reconocer que existen otras fuerzas y nos están diciendo todos los días “la solución es desmovilizar la insurgencia popular”, “o se desarman o serán arrasados”… Ellos si se dan cuenta del potencial revolucionario del movimiento democrático y por eso sus esfuerzos por afinar sus instrumentos represivos; fortaleciendo a las FFAA, creando grupos de autodefensa civil y multiplicando la acción de los paramilitares.

Esta es una realidad que se impone sobre el país, y las fuerzas de la democracia tenemos que estar capacitadas para sostener el peso de la agudización del conflicto, para lograr que en un momento dado se sepa que no quedan sino dos alternativas: la de las soluciones pactadas- y eso significa nuevas reglas del juego- o las de la profundización de la guerra.

De aquí la importancia de fortalecer la democracia como concepción, como fuerzas en movimiento, como perspectiva de solución. Creemos e insistimos que solo conjugando la diversidad de fuerzas que existen y tienen personería política  y social en Colombia, podremos encontrar la solución más justa a la encrucijada nacional. Y en este sentido, el papel del movimiento armado es darle  punta al descontento, a la insubordinación social, y a las propuestas que desde el campo popular están surgiendo como posibilidad histórica  de transformación.

Para ello hemos de multiplicar las formas de lucha y fortalecer los instrumentos organizativos de las masas, entrelazando sus reivindicaciones más sentidas y el anhelo del poder para las mayorías. Sin vocación de poder será difícil lograr una dirección única para los esfuerzos democráticos y estos no producirán sobre la nación los resultados que deben tener, en razón de su vitalidad y magnitud.

LAS MILICIAS: INSTRUMENTO DE LUCHA Y DE DEMOCRACIA

En  una de las últimas cartas que escribió el comandante Pablo a los compañeros presos en La Picota, pocos días antes de su salida, les decía: “Lo único que podemos ofrecerles, compañeros, es un lugar en la primera fila de combate”. Eso le decía a cuadros del Eme. Y en alguna de sus entrevistas públicas, al ser interrogado sobre que ofrecía el Eme al pueblo, no vacilaba en contestar: “la lucha”.

Esta es la esencia de nuestra historia y el sentido de todas nuestras convocatorias. Esa es la forma de ser en este movimiento que es el M-19 y la razón de nuestras búsquedas organizativas, siempre orientadas a desencadenar el protagonismo de las masas.

Aquí deseamos referirnos a una forma organizativa todavía joven en el escenario nacional: las Milicias; no sólo porque hemos descuidado esta discusión, sino porque hoy las milicias son un instrumento fundamental del desarrollo de la democracia en la forma de gobierno de mayorías.

La idea con que introdujimos este tema no es casual. Porque la construcción de una alternativa democrática por las mayorías supone, ante todo LUCHA con el poder constituido. Construcción de nuevo poder, si, pero en confrontación permanente con el gobierno de la oligarquía.

Con este punto de partida, analicemos algunos criterios importantes respecto al trabajo de las milicias.

Las milicias han de ser un catalizador de la insubordinación social e instrumento de recuperación de los derechos ciudadanos en todos los órdenes de la vida nacional. Es decir, deben copar no solamente el espacio militar, sino fundamentalmente ampliar el espacio de confrontación civil contra la oligarquía. Porque el proyecto de las minorías no es solamente militar; no estamos enfrentando exclusivamente a los testaferros de Samudio. Nosotros estamos confrontando su proyecto de dominación civil, social y política. Estamos pues, luchando en todos los terrenos. Y de la misma forma como el enemigo se dispersa  sobre todo el país, las fuerzas de la democracia también tenemos que copar el país y nuestra trinchera tiene que ser nacional.

Es la guerra del pueblo, traducida en términos nacionales a la lucha de una nación por la paz, por recuperar la dignidad que es, en últimas, la recuperación de los derechos fundamentales: porque no puede haber dignidad sin derechos. Entonces, garantizar el ejercicio de esos derechos –alimentación, vivienda, servicios públicos, salud, respeto o seguridad- lo debemos ir asumiendo nosotros, como fuerza organizada del pueblo. Ahí estamos rivalizando con las fuerzas de la oligarquía: ¿Quién ofrece la seguridad en este país? ¿Los grupos paramilitares? ¿La policía en sus puestos de represión instalados en los barrios?

O la asume la comunidad, y la asumen sus milicias. Son ellos, o nosotros: o lo asume el pueblo, o lo asume la oligarquía. Así mismo, ¿Quién es el ejército en esta nación? ¿El ejército que salvaguarda a sangre y fuego los intereses de unos pocos, o el ejército nacido del pueblo en el que los hombres más humildes  tienen la posibilidad de llegar a los puestos de mayor responsabilidad  en la defensa de las comunidades, de los valores de esta nación?

Esa es la interpelación que requiere el gobierno barquista para que se le bajen los humos, para que entienda que esta nación no está reducida al tamaño de sus interesas; para que entienda que la riqueza de este país, forjada sobre el hambre del pueblo, no es el destino de ese pueblo.

Estas son fibras con las que nosotros podemos enriquecer a la Organización y en las que también podemos encontrar cauces de unidad. Porque las milicias no sólo van a ser conducidas por el M-19, sino por el mismo pueblo. Lo que queremos es convocar a todas las fuerzas activas del país. Pero fundamentalmente al pueblo. Sí. El M-19 actúa sobre el pueblo. El M-19 no actúa exclusivamente sobre sus militantes ni sobre los cuadros más esclarecidos; tampoco sobre los sectores de masas más radicalizados. El M-19 actúa sobre todos los hombres y mujeres de este país, con mayor o menor nivel, con mayor o menor claridad, con mayor o menor desarrollo ideológico.

Nos interesa la nación colombiana como es: con sus matices, con sus maneras de comportarse y con su propia forma de determinar el camino de solución a sus problemas.

El esfuerzo miliciano ha de ser un esfuerzo que prepare a las masas para asumir tareas de poder, de gobierno. Por eso no podemos caer en las comunidades como el  Robin Hood que resuelve todo. Se trata de compartir con la gente en todos los niveles y trabajar hombro a hombre en la solución de sus problemas.

Esos desarrollos que propone  Afranio  tienen que ir conduciendo a resultados prácticos que se puedan tocar, que den piso firme al proyecto de la democracia. Nosotros no podemos ser tan sólo un grupo de agitadores. Somos reformadores sociales que agitan ideas y afectan la mentalidad de los hombres; pero también debemos contribuir a cambiar la vida cotidiana de los hombres. Por eso, donde haya un miliciano del M-19, tiene que haber un mejoramiento mínimo de las condiciones de vida de la comunidad. Si no, ese es un pésimo miliciano.

El Miliciano del M-19 es el que trabaja en beneficio de la comunidad y no del M-19. Y volvemos a enfatizar sobre esto porque a veces nos confundimos, a veces le pedimos a las milicias que sean el M-19. Entonces trastocamos el sentido histórico de las milicias. Si las milicias comienzan a dar un viraje de sus fuerzas centrándose en la comunidad, si dejan de sentirse forzadas a dar la respuesta de propaganda que corresponde al M-19, si deja en manos del ejército las tareas militares especializadas, si asume la promoción comunitaria como centro de todas sus fuerzas, tendremos la absoluta seguridad de que vamos a desarrollar las Milicias Bolivarianas que plantea Afranio.

El gran aporte nuestro es haber emprendido el camino de gestar núcleos de gobierno donde nunca había llegado el gobierno. Ahora vivámoslo con todas sus implicaciones. Si yo estoy en una comunidad indígena paez, tengo que hablar  lengua, o por lo menos entender que existe un código de comunicación diferente al mío, que hay una medicina tradicional, que se concibe la realidad en forma distinta a la de los blancos, que sus autoridades emanan deformas organizativas milenarias. Tengo que entender que esa comunidad tiene aspiraciones propias, que no son las de la guerrilla. Y si estoy en una comunidad de Bogotá, tengo que mirar el problema de los servicios y seguramente tenga que empezar a joder a los sectores que se interponen en el logro del bienestar de esa comunidad: como parte de ella, y no desde fuera de ella.

Y en términos de la operatividad, vamos por las tareas más simples, más sencillas, que impliquen una menor complejidad militar, discutiendo y definiendo el objetivo y significación política de la operación. Porque no podemos golpear al pequeño propietario, al tendero o al hombre de clase media que ha resuelto parte de sus necesidades a partir de su propio esfuerzo. Hay que golpear a los enemigos del pueblo, a quienes acaparan sus recursos y se nutren de su sacrificio.

Cada operación de milicias, en función de la recuperación, tiene que ser discutida al interior de la fuerza miliciana y, en la medida del desarrollo de su trabajo, al interior de la comunidad, para que la gente entienda por qué estamos recuperando, por qué estamos recogiendo recursos, para que sean utilizados por la misma comunidad o en tareas que redunden en su beneficio.

Nosotros tenemos que transformar permanentemente con nuestro accionar y socavar permanentemente las bases de un régimen injusto. Esta es nuestra obligación como agentes de la revolución, como agentes del cambio y la democracia. Y para ello no necesitamos partirnos la cabeza. En un país tropical, como Colombia, donde la fertilidad es casi l razón de ser de la naturaleza y de los hombres, tiene que surgir a nivel de hechos, de organizaciones, de proyectos, lo que requiere la gente para lograr su felicidad.

Es entonces, el momento de desplegar la mayor libertad para este trabajo. Es decir, la orden hoy, para todos los cuadros de la organización inscritos en algún esfuerzo miliciano, es extender la red de milicias a nivel nacional, con el compromiso de que las masas empiecen a contar con estructuras nuevas en función de su propio desarrollo. Que desarrollen políticas nuevas, y no solamente en razón de la estrategia, sino de la cotidianidad de las comunidades. Es decir, que los Robin Hood seamos todos.

Seamos nosotros mismos y posibilitemos que sean las comunidades. Porque ellas son el pilar de la democracia.

Ojalá que se desate una gran discusión en torno e esto. Y ojalá se destae también una revolución interna de tal manera que nos imponga a nosotros, los dirigentes de la Organización, caminos más sanos para poder contar con instrumentos de organización popular nacidos del pueblo y en función del pueblo.

LA ORGANIZACIÓN POLITICO MILITAR

Meternos de lleno en ese esfuerzo de trabajar por la democracia desde adentro, desde abajo, supone además el reto de consolidar la organización político-militar capaz de conducir un ejército que sustente los esfuerzos fundamentales a nivel militar y un esfuerzo elevado de conducción que implica multiplicar los mecanismos de comunicación y propaganda.

Las tareas del ejército son inmensas porque el reto en el terreno militar es más elevado que nunca.

Por eso decimos que la organización político-militar tiene que dar todo de sí, y el ejército tiene que hacer un enorme aporte a ese nivel: garantizar que la Organización construya un eje de conducción con incidencia nacional.

Nuestra fuerza de ejército tiene que garantizar que el M-19 – a través de su dirección – pueda dirigirse al país permanentemente. Y tiene que garantizar, para eso, que podamos elevar nuestra voz y ser escuchados. Igualmente, habrá de asumir tareas especiales que exigen la confrontación hoy.

No puede entregársele hoy esa responsabilidad a las comunidades ni a las masas en general. Son tareas especializadas y, por demás, la participación y tareas políticas por los derechos básicos exige del pueblo un gran esfuerzo. Por eso la Organización y su ejército están al servicio de ese objetivo, que es fundamental  para el avance de la democracia, y no al revés.

Entonces, tenemos que saber diferenciar las tareas de Milicias, las que  son propias de las comunidades, las de los sindicatos, las tareas políticas, y las de esta organización político-militar que es el M-19, con todo y sus proyecciones latinoamericanas a través del Batallón América. Todas ellas son tareas diferentes aunque guarden una relación intima y estrecha.

  La organización de las masas, de las comunidades, debe irse desarrollando de lo pequeño a lo grande. Sus tareas no son las del ejército, aunque lo apoyen y sustenten. Por eso, cuando unas Milicias comienzan la educación de los hombres con tareas exclusivamente militares, estamos trastocando su función histórica. Comencemos con las tareas de la comunidad, de mejoramiento de su organización, de sus condiciones de vida, su capacitación, para que puedan intervenir en la política y defenderse de la acción represiva de los organismos militares y paramilitares del estado.

Nuestro ejército tiene otra función. No será nacional por su cobertura física; al menos por ahora. Será nacional por los hechos que propicia. Es decir, será nacional porque se capacita para derrotar nacionalmente el eje vertebral del enemigo. El ejército tiene que garantizar que tengamos zonas liberadas, zonas de retaguardia sólidas, donde podamos ejercer una conducción a nivel nacional. Pero el ejército no puede en ningún momento asumirse como responsable exclusivo de abrir el camino de la revolución. Eso lo enreda en una guerra de aparatos, cosa que hemos vivido y que tenemos que reconocer críticamente.

Necesitamos un conjunto de estructuras que maduren, que sean capaces de traducir el proyecto político a lo concreto, a lo de todos los días. En eso juega un papel la organización político-militar: porque ella tiene que ser punta del proceso, tiene la experiencia y un comportamiento histórico que ha sido válido en el país. Y en eso juegan también un papel fundamental los procesos de convergencia y unidad, que habrán de brindar la capacidad y cuadros suficientes para desbordas al proyecto oligárquico con audacia, con imaginación y con fuerza.

Hoy el movimiento revolucionario colombiano está enriquecido con las experiencias de insubordinación  social, de unidad guerrillera, de unidad sindical, de convergencia política, y se prepara a dar nuevos saltos.  En esta perspectiva de nación es que tenemos que mirarnos, ajustar los mecanismos orgánicos del M-19 y lanzar su proyecto de trabajo. Quien se quede ahí, simplemente enumerando las dificultades cotidianas, los costos de la revolución y las carencias, no logrará proyectarse conforme a las exigencias de hoy.

Es un momento en el que hay que asumir el destino nacional en sus diferentes niveles, y para ello tenemos a los hombres que necesitamos. Además contamos, como siempre, con una organización de puertas abiertas. Esto es como la barra del vecindario: quien ha pertenecido a ella, aunque de pronto se ausente  por ratos, nunca deserta. Eso es el M-19: una barra democrática de este país.

Sobre estos temas tendremos que seguir discutiendo y profundizando. De momento, quedamos en espera de sus respuestas y aportes.

 

Fraternalmente                                                          La Comandancia  

Montañas del Cauca, septiembre de 1987

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31 agosto 2014 7 31 /08 /agosto /2014 18:27

Pablo

ANEXO A LA CARTA NACIONAL

Abril de 1987

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31 agosto 2014 7 31 /08 /agosto /2014 18:10

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31 agosto 2014 7 31 /08 /agosto /2014 13:26

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CARTA DE AGOSTO

Julio 31 de 1979.

De: Comando Superior.

Para: Oficiales Superiores, Mayores y Primeros.

Asunto: Tareas políticas, organizativas y militares; mes de agosto.

 

Compañeros:

Los últimos acontecimientos ponen de presente el rápido desmoronamiento de ese amplio apoyo político con que empezó el gobierno de Turbay. Si bien fue cierto que inicialmente la oposición se reducía simplemente a la izquierda y a un escaso número de liberales y prensa liberal, hoy es bien sensible como se le angosta el piso político.

Los últimos hechos:

1)        Viaje caricaturesco y con efecto de bumerang del presidente por Europa, distanciamiento de Lleras Camargo y su reconocimiento de las torturas.

2)        Ampliación de la tortura y respuesta contra ésta por parte de jueces, médicos y maestros.

3)        Desbocada y abiertamente inconstitucional declaración del ministro de justicia contra los dos curas jesuitas y las críticas posteriores de sectores nuevos en la crítica, como el Tiempo, El Colombiano, La Patria y Lleras Restrepo.

4)        Críticas tímidas y vacuas de Belisario que aunque tan débiles logran conmocionar a las dos alas del partido conservador, viéndose colocadas en una escogencia entre la oposición o el gobierno.

5)        Crítica pública de la ANDI al manejo económico.

6)        Rebelión de la Comisión Política Central del Liberalismo, encabezada por el senador Estrada Vélez y apoyada por 50 congresistas sobre la aplicación del Estatuto de Seguridad.

7)        Alza de la gasolina, para completar un alza del 120% en un año.

Este es un simple recuento de lo que pasa en las "alturas" de lo político; tienen que ver dos situaciones de distinto valor, pero ambas, operantes:

1.         El camino monopólico militarista conservador de Turbay en el manejo de lo político y económico, y,

2.         La aproximación del debate electoral de mitaca, donde la “oposición” se vuelve activa. Nuestros cálculos que el camino difícil sería de enero 79 hasta después de las elecciones de mitaca, se acorta y el desmoronamiento es cada vez más rápido.

Este cerco político lleva a Turbay a perder apoyo, a reforzar su alianza (en condiciones de debilidad) con el alvarismo, los militares y, obviamente, con los monopolios.

I.          Todo esto tiene como terreno social una protesta contenida, una oposición fundamentalmente liberal y democrática., y la ausencia de la movilización social, del pueblo por sus reivindicaciones y la ausencia de un polo de atracción, unificación y de vanguardia en el campo popular y democrático (papel que nosotros estamos obligados a jugar).

A)        De allí entonces como objetivo político:

Ampliar la denuncia contra la violación de los derechos humanos, establecer y ampliar las alianzas, y complementar esto, todo esto, con la lucha real por los derechos sociales. Utilizar el espacio político abierto en la lucha por los derechos humanos, hermanarla con la lucha por alza general de salarios, contra el alza de transporte y servicios públicos. Convertir los foros y comités por derechos humanos en frentes políticos por lo democrático y social, y hacia paros cívicos.

B)        La situación internacional sigue condensada en lo de Nicaragua. Seguir en esta agitación, sacar enseñanzas para el pueblo y hacer de esa victoria, tan cerca a nosotros, tan ligada a nosotros, un ejemplo real y actual de lucha y de triunfo, y

C)        Otro aspecto político es la necesaria atención, organización y relación política y orgánica con los presos políticos, especialmente los nuestros. Sobra subrayar lo especial e importante de este punto. Es necesario prestar nuestro apoyo económico, jurídico, impulsar allá también la construcción y funcionamiento de la OPM, diferenciar de acuerdo a antecedentes y actitudes frente a la tortura, e impulsar a que se conviertan en verdaderos focos de irradiación de nuestra política con

a)        visitantes,

b)        otros presos,

c)         opinión pública, cartas,

d)        contactos, etc.

 

Mantenerlos en constante alimentación política, dirección política. De ninguna manera permitir un aislamiento entre ellos y nosotros somos todos del M-19, bien sea "libres" o presos.

La lucha, decimos siempre, se realiza en las condiciones concretas de cada sector. Frente al próximo consejo de guerra, entender que es un juicio contra el pueblo y nuestra política, que deberá convertirse en un juicio contra los antipatria, los antidemocráticos, los antipueblo. Tenemos la razón, tenemos las propuestas, tenemos la moral y la fuerza: entonces que retumbe adentro en las cárceles y los consejos de guerra y que retumbe en la calle también.

Hemos decidido que debe ser una defensa de rompimiento. Esto es que no esperamos la libertad de las argucias jurídicas, sino de nuestra fuerza. Que no aceptamos unas leyes y una constitución violada por ellos en beneficio de ellos. Esto es un régimen de hecho y no de derecho (ver Vásquez Carrizosa). Que la defensa de la patria, de la nación y del pueblo seamos nosotros y nuestros presos, y jamás ellos.

Los casos donde la juridicidad burguesa permita mediante asistencia jurídica, la libertad de tanto amigo, colaborador, simpatizante, (y militante), aprovecharla. Pero cuando no, que asuman su papel de patriotas y combatientes.

II.         En el terreno militar, es básico y fundamental dar una continuidad a nuestro accionar. De centenas de acciones pequeñas, y luchas ligadas a las necesidades y sentimiento de las masas, depende de la fuerza de nuestra voz, el apoyo a nuestras propuestas, nuestro crecimiento, fogueo. El plan, entones, debe ser una guía mensual rigurosa, en cuanto a esto. Y todos a preparar la simultánea!

III.        El tercer aspecto es lo organizativo. La conferencia fue enfática en errores de construcción de la OPM, puestos de presente en ofensiva enemiga y nuestra débil respuesta (delaciones, liberalismo, desmoralización). Repetir y aplicar rigurosamente la V Conferencia. Sobre OPM. Calidad política, militar, organizativa del cuadro. Las normas de la clandestinidad. Los diferentes niveles con los cambios producidos en la pasada conferencia. La evaluación que debe realizarse en agostó, debe ser muy completa y cuidadosa. Y fundamentalmente, en la etapa actual, y los precedentes ponen en primer lugar el panel decisivo de los mandos, para bien o para mal. Nuestra estructura es de mando de arriba hacia abajo, en lo político y lo militar Se trata, decíamos, de formar cuadros oficiales, capaces de dar propuestas políticas, militares y organizativas a las masas (lo vemos bien claro en Nicaragua donde un puñado de sandinistas se ve "de pronto" al mando de todo un pueblo).

Y este papel hacia fuera (hacia las masas) y hacia adentro (la organización) lo cumplen los mandos en cualquiera de los niveles. Pero cuando desde enero hasta la conferencia casi un centenar de compañeros cae preso o muerto, y la explicación de los mandos es la misma: "no obedecieron órdenes", esto ya no es un problema de nuestros oficiales, sino a fuerza de ser repetido y generalizado es un  problema de la dirección, de los dirigentes; de los mandos.

Y cuando, después de la crítica y autocrítica de la Séptima Conferencia, pocos días de realizada, el balance es de 4 compañeros muertos en combate, y la razón aparente vuelve a ser la misma "no cumplieron órdenes,  desobedecieron el plan", entonces ya es necesario y obligatorio que el Comando Superior tome medidas más drásticas:

1.   Volver a aclarar el papel del mando.

2.   Recalcar el valor de la disciplina.

3.   Recordar los pasos permanentes de rutina y operatividad.

4.    Definir responsabilidades.

 

1. El mando no es simplemente el compañero que decide y da la última palabra. No es solamente el que traza políticas, los planes y actuaciones militares. El mando es quién, además de esto, está obligado a velar permanentemente por la formación política, militar, ideológica y moral de sus subordinados. Compañero que no sea capaz de cumplir éste requisito no debe tener autoridad. La evaluación ayudará mucho a esto. (Recordar y releer la VI Conf.). Ganarse la autoridad sobre los compañeros no por una simple formalidad sino por el peso de una claridad política, militar y organizativa real.

2. La disciplina es indispensable tanto en lo político como en lo militar. La justificación la saben todos los que combaten y quieren combatir frente a su enemigo, ese sí, centralizado homogenizado y disciplinado.

Pero la disciplina no se improvisa. Nadie puede ser disciplinado durante una hora o los momentos que dura un operativo, si en la vida diaria de la organización no ha sido educado en ella. Disciplina consciente, impuesta por la justeza de nuestra política, de nuestra lucha. Impuesta por el desprendimiento de esa moral individualista, egocéntrica e inmodesta que piensa que el individuo es más que el colectivo, o que siente que se le disminuye o subestima con las ordenes. Impuesta, además, como acto reflejo, mediante el uso del orden cerrado, que debe ser permanente y serio en su aplicación.

3. Volver a aquellos tiempos en que no nos considerábamos los "berracos". En que toda acción, toda cita, todo acto, era planificado en colectivo, ejecutado centralizadamente y evaluado después, otra vez en colectivo. La fortaleza y la eficacia de nuestras acciones, radica en su completa planificación, en su ejecución rigurosa. Y operativo, es en las condiciones de nuestro país hoy, toda cita, toda reunión, toda marcha y toda nuestra vida en casa.

4. No podemos darnos el lujo de un desangre en oficiales y futuros oficiales por indisciplina o mal dirección. Somos responsables ante el pueblo ante la organización y ante cada compañero que ingrese a nuestras filas. Responsables en su preparación política, moral y  militar. Responsable de su vida, ya que no es propia sino del pueblo. Nosotros nos nutrimos del pueblo. De ahí surgen nuestros oficiales y llegan a nosotros con el mismo nivel de formación de nuestro pueblo. Es a nosotros, a la organización en su conjunto y a los mandos, a quien corresponde formarlos en un doble sentido: lo que enseña el pueblo en lucha y lo que enseña la organización como memoria colectiva de políticas y técnicas. Por eso entonces:

A)        Redoblar la disciplina, dura y rígida. Quien no se sienta capaz de ella, debe ser ubicado en el nivel en que pueda formarse hasta llegar a captarla.

B)        Responsabilizar a los mandos por la disciplina de sus subordinados.

Ningún mando podrá ya explicar una caída o una detención o una muerte con la sola frase "no cumplió órdenes". Se necesitara mucho más puesto que él es el responsable directo del grado de disciplina en que ha formado sus fuerzas.

No nos dejaremos desangrar, mediante errores propios, injustificables. Si caemos, si morimos que sea por causa inevitable de nuestra actividad y la del enemigo. Pero no vamos a regalar nuestra organización al enemigo, en aras de la blandura, de buenos consejos, de indisciplina y del liberalismo. Que cada oficial sepa que es mejor perder aparentemente la amista que a un compañero.

IV.       Sobre propaganda, la carta anterior mantiene toda la vigencia. El hacer del cassette un elemento permanente es todavía la tarea; grabar y grabar, hacerlo oír de miles y miles de colombianos, sigue y será por mucho tiempo una obligación cotidiana,       hacer que el periódico cumpla su función.

Además, con esta carta, se envía la VII Conferencia. Estudiarla, aplicarla desarrollarla. Que cada compañero, amigo, colaborador, simpatizante y demócrata en general, la lea y la entienda.

Hacer que cada acción militar vaya acompañada de su respectiva propaganda. Un punto obligatorio del plan operativo debe ser siempre el de propaganda. Enviar relación de los operativos realizados para publicarlos en el periódico nacional, enviar permanentemente aviso so' recepción o no de estos materiales cada mes. Controlar y afinar las comunicaciones.

Esta carta no es secreta para la militancia. Cada oficial al mando, la debe estudiar, y luego hacerle llegar el contenido de acuerdo a las circunstancias regionales, a toda la militancia.

Enviamos recortes de prensa nacional, algunos de internacionalidad. Carta del Regional de Oriente y demás prensa organizativa.

 

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31 agosto 2014 7 31 /08 /agosto /2014 12:44

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CARTA Nº 3 - Enero 1978.

ELEMENTOS Y ESTRUCTURA SOBRE LA ORGANIZACION  POLÍTICO-MILITAR (O.P.M.)

Continuación.

PARTE II

Situación actual y algunos elementos de nuestra estrategia de poder.

Como lo hemos visto en la primera parte de este documento (Carta Nº 2) los criterios, las concepciones y la estructura de una Organización Político Militar, pueden resumirse como una Organización que desarrolla una actividad con la óptica del trabajo integral a todos los niveles (operativo, formación de cuadros, trabajos de masas) y para lo cual debe contarse con una estructura interna, vertical, cerrada, disciplinada, jerarquizada. Esta estructura tiene sentido en cuanto es un instrumento al servicio y en función del movimiento de masas, en función de la organización de las masas, en función del combate de las masas, en función del Poder de las masas. Nos organizamos, nos disciplinamos, nos jerarquizamos, entonces, no para creer que nosotros solos vamos a hacer la revolución sino para darle perspectiva y solidez  a un proceso político que incluye el camino de la movilización, organización y actividad político-militar de las masas.

Entonces, a los más estrictos conceptos ideológicos internos, debe corresponder a una mayor amplitud política en el seno de las masas. A una mayor y profunda visión estratégica, debe corresponder una mayor flexibilidad táctica. Y a la máxima centralización interna, debe corresponder una mayor discusión y participación en el seno de las masas.

En definitiva, se trata de que esta organización político-militar y sus oficiales se conviertan en dirigentes y organizadores de una estrategia de poder para el conjunto de los trabajadores.

La Organización, cuenta con una estrategia de Poder que se resume en la definición de quienes son nuestros enemigos, nuestros amigos, cuáles son nuestros objetivos, las vías e instrumentos necesarios para su realización y las e tapas del proceso. No es suficiente tener claramente definida la estrategia si a cada momento, si a cada paso no vamos logrando pequeños y certeros triunfos que sólo pueden darse teniendo en cuenta esos objetivos estratégicos, que son el hilo conductor, pero que tienen irse adaptando y respondiendo a múltiples necesidades, a cada situación concreta por la que se atraviesa teniendo en cuenta a las masas y al enemigo. Por eso, nuestra estrategia de poder se irá materializando en la medida en que sepamos manejar las situaciones concretas, las coyunturas específicas y hagamos de ese momento situaciones políticas que nos permitan ampliar nuestro radio de acción, nuestro radio de influencia o lo que más exactamente podemos llamar: la ampliación del ESPACIO POLÍTICO.

ESPACIO POLÍTICO.

Tiene que ver fundamentalmente con el movimiento de masas, con el pueblo. Allí radica el objeto fundamental de nuestra lucha; allí radica el objeto fundamental del enfrentamiento con el enemigo. En fin de cuentas, quién logro dominar el Espacio Político (clases, sectores y fuerzas sociales) limitará al contrario y la reducirá. a un simple aparato sin ninguna influencia, sin ninguna perspectiva, empujándolo así a su liquidación total.

En nuestras condiciones, la organización, gracias a que hemos venido aclarando críticamente nuestro accionar, ha ido elaborando los primeros elementos de una estrategia de poder que nos permite tener muy en cuenta la necesidad de ampliar, profundizar y consolidar nuestro espacio político. Y ampliar este espacio significa dar al pueblo, a sus organizaciones y a sus actividades, una perspectiva concreta de acumulación de poder.

La tendencia en América Latina, como ya lo habíamos visto, es el auto cerco político que se expresa en la carencia de una estrategia de poder, clara y comprensible para las masas populares. Y que se materializa en la tendencia a actuar solo en función de los cuadros; es decir, no hay una política para las masas, sino una política para los cuadros: el vanguardismo.

En Colombia, el espacio político se la disputamos al enemigo en condiciones positivas y negativas que es necesario esbozar. Las primeras tienen que ver con la situación política, ideológica, económica y militar por la que atraviesa el enemigo y con el despertar cada vez más profundo de nuestro pueblo.

Las negativas se relacionan con la conformación de una vanguardia, la creación de un amplio movimiento de masas y las dificultades para lograr la unidad revolucionaria; en esto último influye la lucha que en el seno del movimiento revolucionario libran la Unión Soviética y la República Popular China, además de las concepciones y prácticas vanguardistas y foquistas.

AI nivel nacional las diferentes corrientes de la izquierda se expresan en las diferentes propuestas para la toma del poder, sobre el papel de la clase obrera y de los movimientos populares, sobre la lucha por el Socialismo, sobre las formas de lucha y sobre los instrumentos organizativos necesarios. De allí que nosotros planteemos que el problema no radica en enfrascarnos en una discusión estéril con las “vanguardia revolucionarias”

Lo importante, en fin de cuestas, es lograr conformar, estabilizar y atender los elementos de una propuesta de poder claramente comprensible y asimilable por el pueblo, en la cual debemos involucrar a las organizaciones realmente interesadas. En caso contrario, continuar solos con nuestro accionar político-militar; debemos abandonar cierta dosis de subestimación que padecemos para lanzarnos a cumplir a cabalidad con uno de nuestros objetivos: lograr la hegemonía de una línea de guerra combinada, de guerra del pueblo.

Los avances que hemos obtenido en la ampliación de nuestro espacio político han sido logrados en la medida en que rompemos con el aparatismo y nos enraizamos en las masas.

ESPACIO DE APARATO.

Cuando estamos planteando la definición del espacio político, estamos de una vez diferenciando esa influencia y esa fuerza en el seno de las masas, de nuestra propia infraestructura (apartamentos, casas, funcionarios, finanzas, propaganda, etc) o sea, lo que llamamos el ESPACIO DE APARATO.

Para nosotros una cosa es ampliar nuestro espacio de aparato y otra es negar la necesidad del espacio político, su ampliación, su profundización, dedicándonos exclusi¬vamente al aparato, que es lo que hemos llamado el vicio del APARITISMO.

La ampliación de nuestro espacio político trae como consecuencia y exigencia la ampliación y especialización del espacio de aparato. Lo que nunca podemos afirmar es que nuestro espacio de aparato es nuestra fuerza determinante. Nuestra fortaleza real, nuestra perspectiva, está en la ampliación del movimiento de masas, de su participación y combate. Pero lo que tampoco nunca podemos negar es la importancia y la exigencia de mantener todas nuestras fuerzas técnicas, todas nuestras posiciones de aparato.

En la medida en que la lucha se haga más popular, en que la guerra sea realmente guerra del pueblo, ese espacio de aparato será mucho más rico, mucho más amplio, no por las condiciones de aporte internista, sino por el aporte y conciencia que va adquiriendo el pueblo sobre la necesidad del aparato.

 Sin el desarrollo y consolidación del espacio de aparato, es imposible el desarrollo y consolidación del espacio político ya que el espacio de aparato, entendido como todo lo que de humano o técnico conforma la estructura de la organización, permite que una política o una propuesta pueda asentarse sobre algo material, facilitando así la inserción en el seno de las masas.

Entendida la combinación dialéctica de los anteriores elementos, evitaremos caer en desviaciones tales como el “aparatismo", (darle todo el peso al aparato), o el "reformismo" (dársela al movimiento de masas).

Ilustremos con ejemplos:

Frente a la política financiera –y dadas las condiciones políticas actuales- deberíamos estar impulsando con un setenta por ciento aproximadamente el movimiento de masas y con un treinta por ciento el aparato. Estamos haciendo todo lo contrario. Frente al accionar militar, debemos dirigir el 80% aproximadamente hacia operativos que nos liguen con el movimiento de masas y un 20% para fortalecer el espacio de aparato.

En cuanto al mantenimiento y desarrollo del aparato, tiene que ver con las medidas de seguridad que tenemos que implementar y perfeccionar, con el mejoramiento de las condiciones de compartimentación y con una drástica corrección de todos los errores (liberalismo, sobrestimación, amiguismo, rutina) que se han presentado -y en muchos de los cuales se ha reincidido- en todos los niveles de la organización y en las distintas regionales.

ESPACIO GEOGRÁFICO.

De todas maneras, es conveniente aclarar que nuestro espacio político no exclusivamente el espacio de nuestra organización. Se trata también del espacio donde las políticas de la organización toman forma y se materializan de una u otra manera. De allí que en la ampliación de dicho espacio juega un papel fundamental el ESPACIO GEOGRÁFICO, más que todo en nuestro país donde se conjugan las luchas de la ciudad y del campo.

Y su papel es tan importante, que en la medida en que avance o retroceda nuestro espacio político, avanzara o retrocederá nuestro espacio geográfico, entendido éste como las zonas o territorios bajo nuestra influencia. Sin importar que dicha influencia sea limitada o que en tales zonas no esté "mandando la organización".

El aprovechamiento del espacio geográfico se dará, en la medida en que nuestra propuesta política cubra más regiones del país teniendo en cuenta sus condiciones específicas, ya sean rurales o urbanas. Y la ampliación del espacio geográfico hará que el enemigo se vea más dificultado para aislarnos, puesto que en diversas zonas encontrar el mismo planteo, el mismo combate, la misma respuesta, la misma disposición a la lucha.

Las categorías de TIEMPO ESTRATÉGICO, TIEMPO TÁCTICO, ARMAS ORGANIZATIVAS y ARMAS MILITARES son categorías propias de la lucha político-militar que debemos aprender a utilizar y que en  posteriores análisis serán instrumentados.

 

LA AMPLIACIÓN DE NUESTRO ESPACIO POLÍTICO Y NUESTRAS PROPUESTAS.

Nuestro espacio político en las condiciones concretas, en la presente relación de fuerzas, en el actual periodo en que vivimos, pensamos que debe ampliarse y solidificarse sobre cuatro propuestas:

1.         Ampliación y consolidación de nuestra organización;

2.         Superación de las limitaciones y potencialidades de la ANAPO y el Debate Electoral;

3.         Conformación de un Frente de unidad Guerrillera; y

4.         Fortalecimiento de las Organizaciones gremiales.

l. La consolidación y ampliación de nuestra organización es una tarea permanente y un pilar básico de toda nuestra actividad.

Por más que nuestra estrategia sea correcta, por más que nuestras propuestas políticas sean apropiadas para el momento, si no tenemos una fuerza propia que la respalde, si no poseemos los cuadros que la lleven a las masas y si no impulsamos acciones político-militares que apoyen e impulsen la lucha, esa estrategia y esas propuestas no son más que cháchara o buenos deseos. Ningún proyecto político es realizable sin una fuerza propia que la impulse, la apoye y la consolide. La profundización de la concepción y la estructura de la OPM recién asumida, tiene como objetivo, hacer de la organización un cuerpo sólido firmemente anclado en el seno del pueblo: con oficiales capaces y con permanente presencia político-militar y reivindicativa; sólo así, las propuestas que le hagamos a las masas y a los grupos de izquierda, pueden tener la fuerza suficiente para hacerla realidad.

2. La ANAPO  muestra una situación de fraccionamiento en varios sectores:

Uno, aliado con la estrategia del MOIR; otro, con el proyecto político del PCC; un tercero que se mantiene con María Eugenia y un cuarto sector, el de la Anapo Socialista que mantiene una posición de independencia y de unidad. De lo que fue ANAPO en 1970, expresión de rechazo al régimen oligárquico y bipartidista y como identidad política de las masas, no queda sino la desorientación y desorganización, producto de una dirección incapaz de asumir las tareas exigidas y de sus limitaciones en su concepción política.

Ante el vació de dirección y la ausencia de una identidad política de las masas, la izquierda ha pretendido llenar este vacío utilizando candidatos anapistas para darle formas de expresión a una búsqueda de representación de masas. Esta situación de fraccionamiento nos coloca en una compleja perspectiva porque afecta parte del espacio político que influenciamos, perdiéndose además la posibilidad de conformar conjuntamente con la Anapo y los grupos de izquierda un poderoso movimiento de masas, que -aunque no es definitivo- impulsaría y daría nuevas perspectivas al proceso, por lo menos a nivel amplio.

En la Quinta Conferencia tomamos la decisión de ampliar nuestro compromiso acogiendo no sólo a los anapistas sino a todos los explotados del país. Esta decisión no nos alejaba de nuestro compromiso con las masas anapistas, sino que -por el contrario-nos comprometía a un nivel mucho más profundo con las luchas populares y nos mantenía, por razones de nacimiento, de desarrollo y de simpatía, ligados a la suerte de la Anapo,

Entonces, aunque la Anapo no es nuestro espacio político fundamental, sí llena una gran parte de este, porque es de allí donde nacimos, es de allí donde hemos recibido muy buenas muestras de apoyo y solidaridad y es allí donde mantenemos nuestra más firme retaguardia.

Nuestra propuesta a los anapistas está contenida en varios documentos públicos y la resumimos en la idea de que la Anapo mantiene fuerzas potenciales de innegable importancia y de que por sus condiciones es la única organización que podrá unir a la  oposición, o mejor, ser el polo de convergencia de los inconformes de este país. Esta propuesta se concreta entonces en la necesidad de buscar la reunificación de la Anapo,  para lo cual debemos mantener los contactos y conversaciones con cada uno de los sectores en que se encuentra dividida, para, que, después de las elecciones, podamos  reunificar al Partido.

La unidad de la Anapo, pasado el debate electoral, va más allá de la coyuntura y está íntimamente ligada a nuestro proyecto amplio de masas. Si logramos reunificar a los diversos sectores hoy dispersos, en torno a una anapo capaz de recuperar parte de su pasado, amplios sectores anapistas encontrarán el vehículo para su inconformidad, para su oposición a los partidos tradicionales y el instrumento de masas que impulse, profundice y organice las luchas sociales, frente a todos los problemas que agobian al pueblo colombiano.

Nuestra otra propuesta, que tiene que ver fundamentalmente con la coyuntura electoral, está basada en la necesidad de un candidato único de la oposición y la conformación de un programa amplio que sirva como aglutinante de sectores del pueblo que no creen en los candidatos de la oligarquía y que mirarían con simpatía que surgiese una fuerza que se opusiera a los que desde siempre han manipulado y engañado con falsas promesas a las clases explotadas.

La importancia del candidato único está expresada igualmente en varios de nuestros  documentos. Frente a la situación que vive el país frente a la militarización acelerada, frente a los intentos terroristas a través de la constituyente y frente al ascenso de las masas de atraer diversos bloques no le da al espacio político de la revolución ninguna perspectiva real sino que por el contrario lo que crea es confusión, terrorismo y divisionismos innecesarios en el campo popular. Entonces, es la mejor época para que la izquierda y la oposición en general, frente a una coyuntura concreta, cierre filas frente al enemigo y recoja toda la agitación popular para de esta forma y frente a nuevas y más eficaces formas de lucha, podamos vislumbrar la perspectiva del Poder.

Obviamente, las posibilidades de un candidato único, tropieza con dificultades casi que imposibles de superar. Fundamentalmente por las profundas divergencias que acompañan los bloques PCC-MOIR. En este sentido las elecciones parlamentarias van a servir de “primarias”  donde se van a medir fuerzas y, según los resultados, cada bloque definirá la posterior campaña que tendrá cuatro meses de duración. Lo más seguro es que el PCC no se rinda ante las pretensiones del MOIR  y que el M0IR, por su parte e igualmente, este dispuesto a darle una lección al PCC.

Por esto nuestra posición- fundamentalmente por nuestra debilidad-, es la de no rendirnos ante las circunstancias y ante el relativo poderío que muestran los dos grupos, De allí que nuestros proyectos políticos no se pueden reducir al estrecho marco de la izquierda. Lo importante es que las masas vean y se les aclare quienes son los que realmente están  por un sólido frente, y quienes les siguen jalando a sus (...).

3. La Unidad Guerrillera.

Desde su nacimiento, la organización ha planteado la urgencia de lograr un frente común de los distintos movimientos guerrilleros, como parte del proceso unificador de todas las fuerzas políticas y Militares interesadas en la revolución. En nuestros materiales internos y públicos hemos hecho llamamientos concretos sobre este tema. Aunque las otras organizaciones siempre se han planteado la necesidad de un frente único guerrillero, sus dificultades políticas han obstaculizado cualquier tipo de acuerdo y aún más, algunas de ellas se han visto enfrentadas a crisis de mucha gravedad.

De todos modos, en los últimos tiempos ha habido un cambio de situación que es necesario analizar. Estos cambios tienen que ver:

 

a.         la crisis interna que vive el EPL., que por innumerables errores se han visto obligados a replantearse sus anteriores concepciones;

b.         el continuo fortalecimiento de las FARC;

c.         el debilitamiento contínuo del EPL que se ha fraccionado en múltiples grupos;

d.         la aparición y desarrollo de nuestra organización.

El ELN mantuvo hasta hace poco la posición de que la unidad de las organizaciones armadas se basa sobre la base de que la organización más fuerte imponga y jalonee la unidad haciéndola alrededor de ella.

Aunque el ELN realizó algunos contactos con el APL (especialmente) y con las FARC, nunca pudo concretarse nada por las diferentes concepciones. Igualmente, el ELN planteaba, como un obstáculo fundamental para las conversaciones, especialmente con las FARC, la existencia y dirección del Partido Comunista. El EPL, que también hace llamados a la unidad, sólo aceptaba a las FARC si rompían con la dirección del PCC.

Y las FARC, por su lado, han exigido como una respuesta a las pretensiones de los otros grupos, el reconocimiento del Partido Comunista como la  vanguardia de la revolución; además de los ataques que el PCC hace a las organizaciones armadas como pequeñas burguesías, militaristas, terroristas, cuando no agentes de la policía, Toda crítica que se hace al PCC es respondida como una actitud anticomunista.

Decíamos, que de todos modos en los últimos tiempos se habían producido cambios radicales. Estos cambios están contenidos en los últimos comunicados de las FARC y  del ELN, y obviamente en los nuestros. Por un lado, el ELN replantea toda su línea y pone como uno de los puntos centrales de la discusión que adelantan, la unidad del  movimiento guerrillero.

De allí que nuestras relaciones con el ELN sean de un alto grado de comprensión y estemos dispuestos a echar para adelante. Igualmente las FARC plantean en gran cantidad de documentos la necesidad de la unidad y aún más, en cuanto a las relaciones internacionales, plantean el apoyo a todo el sistema socialista mundial.

Aunque no lo consideramos un cambio de línea, pensamos que es una buena y saludable actitud para la unidad. Por su lado, el EPL prácticamente ha dejado de pronunciarse y no se conocen mayores detalles de su posición.

Entonces, la unidad pasa por los acuerdos concretos, el respeto a los planteamientos y práctica da las diversas organizaciones en base a los mínimos principios revolucionaros y de que en fin, la unidad no se a dar alrededor de ninguna de las organizaciones existentes. No se trata de compartir todos los planteamientos de las diversas organizaciones. Por eso se llama unidad y no identidad o fusión.

Nuestra propuesta se concreta a que la unidad del movimiento guerrillero es una de las etapas para lograr la conformación de un Frente de liberación nacional. Por las características, por las fuerzas que integra y por las perspectivas que abre no puede ser una unidad de momento, coyuntural, sino la unidad que de todas maneras apunta mucho más allá de la táctica y tiende más a logros de orden estratégico.

Entonces, la unidad tiene que hacerse sobre algunas bases de principios entre los cuales obligatoriamente tienen que estar:

        - la lucha contra el imperialismo norteamericano y la oligarquía colombiana;

        - la solidaridad con todas las fuerzas que luchan contra estos enemigos a    escala mundial;

- el apoyo a la lucha de masas;

- el respeto a la identidad y al proyecto político de cada organización.

Sobre estas bases nosotros planteamos la concreción de un plan mínimo operativo, apoyo infraestructural e intercambio de experiencias.

Lo que queda claro de este proceso, es que mientras se producen los procesos necesarios para la unidad, no podemos mantenernos expectantes, sino que por el contrario debemos entender que ella -la unidad- sólo se dará si se cumplen las anteriores condiciones, más nuestro desarrollo y consolidación, nuestro enraizamiento en las masas y nuestras acciones político-militares.

4.         Fortalecimiento de las organizaciones gremiales e influencia de la organización.

 

La Quinta Conferencia mostró que la línea o la dirección fundamental de nuestro trabajo de ahora en adelante está dirigida a servir a las masas, estar con las masas, a través de:

1.         agitación política, propaganda armada, organización de masas partiendo de los intereses de ellas;

2.         acción político-militar partiendo de lo pequeño a lo grande en vías a vincular cada vez más al pueblo, a la lucha armada;

3.         construcción y consolidación de los organismos políticos-militares. Formación especializada e integral de los cuadros obreros, campesinos, intelectuales, etc.

Esta concepción pasa fundamentalmente por el camino de las masas y para llegar a ellas debemos partir de sus intereses, de sus reivindicaciones y de sus propios organismos, los cuales debemos ampliar y fortalecer o crearlos cuando no existan.

Esta concepción debemos materializarla sobre los siguientes criterios:

1.   Son organismos de masas, donde caben todos los interesados en lucha reivindicativa y por lo tanto están todos los atrasados, izquierdistas, liberales, godos, etc. No se trata de hacer un organismo sólo con los más esclarecidos, sólo con los ganados ideológicamente. Cada oficial de la organización debe frente a estos sectores actuar, fundamentalmente con un criterio amplio, de interpretar al conjunto y de dirigir antes que imponer o sectorizar el planteamiento;

2.         Es  allí donde nuestras propuestas políticas se expresan o se materializan en planteamientos y combates concretos, no en discusiones abstractas o aéreas. Partir de las necesidades concretas, dar respuestas  a esas necesidades, organizarse y pelear por esas necesidades.

3.         En la lucha concreta, en el combate, no es el "todo o nada”. Ni mucho menos para derrocar al Estado. Son instrumentos de mejoras parciales, organismos de pequeñas victorias para, en base a esa lucha, ir ampliando y consolidando nuestro espacio político. O sea, no es la lucha reivindicativa por la lucha reivindicativa. Es la lucha reivindicativa para ponerla al servicio de las masas, y allí en sus luchas es donde va surgiendo el combate político-militar.

Las masas llegan a la política, a la ideología,  principalmente a través del combate, a través de las luchas concretas. Y allí debe estar la organización político-militar, preparando, capacitando a los mejores. Para que seamos allí de carne y hueso y no que nos siga mirando como unos elementos raros, extrañísimos, superespeciales.

4.         Si nuestras acciones político-militares no van generando organización gremial, mucho menos podemos pensar en desarrollar organismos políticos-militares. Eso sería actuar con el anterior criterio de la existencia de grupitos políticos-militares sin ninguna influencia de masas. Nuestros comandos se organizan y tienen en su seno a oficiales, exactamente para que sean los dirigentes de las acciones de las masas.

Por eso, frente a las propuestas que no salen de la organización, pero que son justas para el movimiento de masas y en concreto para el movimiento obrero, como es el caso del Consejo Nacional Sindical, nuestra posición es de apoyo y respaldo a las movilizaciones  unitarias de los obreros, al combate común contra los capitalistas sin esperar pasivamente que sólo del Consejo Nacional salgan las iniciativas o que de allí salga el Estado Mayor de la Revolución. Se trata de meterse, antes que estar en actitud de zancadillas desde afuera. Es mejor estar adentro para impulsar, corregir y ampliar esas políticas unitarias.

Lo mismo sucede con las centrales obreras en particular. Y es vieja nuestra posición en el sentido de estar allí donde las masas participen, desarrollando procesos de lucha, unidad y combate y esclareciendo los objetivos y principios de la clase obrera, evitando en lo posible caer en la trampa de izquierdizarnos artificialmente olvidando que se trata de movilizar la mayor parte del movimiento de masas hacia la unidad a fondo, hacia la organización de la inmensa mayoría de los obreros.

Igual posición mantenemos frente a la organización y movilización de los campesinos. Impulsar las organizaciones de los campesinos a todos los niveles: usuarios, cooperativas, juntas de acción comunal, tiendas comunales, etc., para donde, igual que el movimiento obrero, si no está presente la organización político-militar, se hará casi que imposible su organización y consolidación.

Finalmente, queremos recordarles a los compañeros oficiales en general que esta CARTA está al servicio del colectivo y desde aquí se pueden expresar las opiniones que se tengan acerca de este material sobre la OPM.

Documento Aprobado por la DN.

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29 agosto 2014 5 29 /08 /agosto /2014 23:00

ESPADA                 

Haciendo memoria y rindiendo homenaje a las mujeres y a los hombres que siguen siendo ejemplo para la historia   

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3rosas

       

 

EL PALPITAR DE UN CORAZÓN REBELDE

 

No hace muchos años una joven a quien llamaban Colibrí, nativa del País de las Canciones, comenzó a darse cuenta que en su bella tierra las cosas no marchaban bien. Las canciones tenían un acento triste y las gentes le cantaban más al desamor que al amor y hasta los cantares más alegres y rumberos se oían como un lamento. Los cantos a la muerte aumentaban en la medida en que disminuían los cantos a la vida. 

Colibrí veía que ya no se podía ni dar serenatas, porque en más de una ocasión las guitarras y los tiples habían sido asaltados en los caminos por la violencia de los disparos. Veía con angustia que la mayoría de los niños carecían de fuerza para cantar y que a cambio bostezaban mucho de hambre.  Los ojos de las niñas que a ella le gustaba ver llenos de viveza, parecían flores marchitas; y cuando un juglar le cantaba a la altivez, a la vida y al mañana, los gobernantes lo llevaban a una prisión donde hasta lo torturaban para que les dijera dónde y quién le había enseñado esas canciones.    

Por donde quiera que se movía Colibrí encontraba que la situación de las gentes no sólo era desagradable, sino que empeoraba. El corazón, a veces, se le entristecía como un violín abandonado y otras, le palpitaba con la fuerza de un tambor rebelde.

El palpitar del tambor rebelde fue haciéndose más asiduo y Colibrí sintió la necesidad de buscar otros corazones que tuvieran el mismo palpitar. Recorrió muchos caminos. Conoció muchas gentes. Anduvo por todas las llanuras y se bañó en mil ríos. Le rindió culto a la libertad en las más altas montañas. Aprendió el lenguaje de las aves. Voló sostenida en las alas del viento. Donde quiera alegraba, aunque fuera por un instante, las miradas de flor marchita de las niñas y su tambor no cesaba de despertar corazones que, poco a poco se unían y se unían a su palpitar. Y fueron una fuerza. Y hoy tienen el empuje de un caudaloso río.

AFRANIO PARRA GUZMAN

Relato escrito en  1982  

 

nombreanimado

La Compañera Nydia Erika, nació en Bogotá el 29 de octubre de 1954, era socióloga de la Universidad Nacional y Economista de la Universidad Central. Siendo militante de la Organización la detuvieron en Cali en  mayo de 1986  miembros del ejército, torturada brutalmente por efectivos de la Tercera Brigada, fue abandonada desnuda en las afueras de la ciudad.

El 30 de agosto de 1987 en Bogotá hombres de la Brigada XX de Inteligencia Militar "Charry Solano" (1)  vestidos de civil secuestraron   a la Compañera Nydia Erika Bautista de Arellano.

 Doce días después su cuerpo fue sepultado como N.N. en el cementerio de Guayabetal, en la vía entre Bogotá y Villavicencio.

 En 1990 el entonces sargento del Ejército, Bernardo Pabón, declaró ante la Procuraduría acerca del desarrollo  del secuestro, tortura  y posterior  asesinato de Nidia Erika. Entregó información que permitió a la familia recuperar el cuerpo,  encontrado en julio de 1990 en una fosa del occidente de Cundinamarca que tenía las prendas del día de su secuestro.

        En 1994 el entonces procurador para los Derechos Humanos, Hernando Valencia Villa, estableció que los secuestradores  de Nydia Erika pertenecían a la Brigada XX de Inteligencia Militar "Charry Solano" del Ejército Nacional, comandada por el entonces general    (2)  ÁLVARO HERNAN VELANDIA  HURTADO.

En 1995 el oficial fue destituido junto con tres suboficiales por la desaparición, tortura y ejecución extrajudicial de Nydia Erika. Velandia apeló, intentó llevar el caso a la justicia penal militar, incluso en el Congreso el entonces representante Pablo Victoria puso en duda que los restos correspondiera a los de Nydia Erika.

El 12 de noviembre de 2009 el Consejo de Estado dejó en firme el fallo que ordenó la destitución del general Velandia Hurtado. Por este caso existe una condena contra la Nación del Consejo de Estado y una decisión del Comité de Derechos Humanos de la ONU. Sin embargo, para la familia hasta el día de hoy no ha habido justicia. Los responsables andan libres. El proceso penal fue precluido en 2006.

La desaparición de Nydia Erika es otro crimen más del terrorismo de estado  que  se suma a los miles de  desaparecidos y desaparecidas forzosamente en Colombia,  todos y todas seguimos esperando verdad y castigo para los responsables.

NYDIA ERIKA… en la Memoria

 

NYDIA ERIKA… Sin Olvido

 

 

Notas:

(1) El  Batallón Charry Solano conocido como BINCI (Brigada de Inteligencia y Contrainteligencia)     era el encargado de dirigir  el conocido Centro de Torturas "Las Cuevas de Sacromonte".

"Las Cuevas de Sacromonte", es el nombre que recibieron los depósitos subterráneos de armas de la Escuela de Comunicaciones del Ejército Nacional de Colombia. Se encuentran ubicadas en la población de Facatativá y su oscura fama se debe a que se convirtieron en el sitio de experimentación de torturas dirigido por el BINCI (Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia), también conocido como Batallón "Charry Solano", cuerpo especial de las Fuerzas Armadas de Colombia. En estas cuevas o cavernas fueron torturados miembros del  M-19,  ELN, EPL, dirigentes sindicales, políticos, etc.

 

Fueron directores y/o miembros de este batallón durante los años 1978-1980:

 

Teniente Coronel. Jaime Luis Barrera, Teniente Coronel. Harold Bedoya Pizarro, Mayor. Jaime Piñeros Rubio, Mayor. Bejarano Bernal, Sargento Mayor. Jose Vicente Arango

 

(2)  1983 el entonces procurador Carlos Jiménez develó los presuntos nexos del Coronel  Álvaro Hernán Velandia Hurtado con el  MAS.  

  6/30/1987

       Homenaje En junio de 1987 fue allanada la casa ubicada en la calle 53 B No. 31-34 Sur y retenidas 6 personas: Víctor Manuel Nieto Campos, Bertel Prieto Carvajal, Francisco Luis Tobón, Blanca Emilia Mahecha Marín, Rosalba Hurtado Ospina y María Yaneth Muñoz. Fueron llevados a las cárceles Modelo y Buen Pastor. Los 3 hombres fueron dejados en libertad un mes después y al salir de la cárcel fueron secuestrados y asesinados. De acuerdo a las declaraciones rendidas por el Suboficial de Inteligencia Bernardo Alfonso Garzón Garzón en la Procuraduría General de la Nación los días 22 y 23 de enero de 1991, este crimen fue planeado y ejecutado por efectivos de la BRIGADA XX. Su Comandante, el Coronel Alvaro Hernán Velandia Hurtado dio la orden al Capitán Sánchez, Comandante de la Compañía de Operaciones Especiales. Estos establecieron cuándo iban a salir de la cárcel, los esperaron a la salida, los bajaron del jeep Zuzuki LJ80 que ellos abordaron y los trasladaron a un Nissan azul, placas AM4350, y a un Zuzuki gris, placas SJ410; los condujeron a la Brigada XX y en la noche los llevaron por la vía hacia Villavicencio donde los mataron y dejaron sus cuerpos en la vía.

    8/30/1987

    El 30 de agosto de 1987 fue capturada y desaparecida la activista política NYDIA ERIKA BAUTISTA DE ARELLANO. De acuerdo a las declaraciones e informaciones suministradas por el Suboficial de Inteligencia Bernardo Alfonso Garzón, ante la Procuraduría General de la Nación el 22 y 23 de enero de 1991, el crimen fue ordenado y ejecutado por miembros de la Brigada XX de Inteligencia del Ejército, bajo la Comandancia del Coronel Alvaro Hernán Velandia Hurtado y con la participación del Sargento Ortega Araque quien era el conductor. Fue utilizado para el crimen un jeep Zuzuki SJ410 color gris. La víctima fue llevada a una finca durante dos días donde fue interrogada y torturada y luego asesinada y sepultada en la zona de Quebradablanca, en la vía de Bogotá hacia Villavicencio. Las indicaciones precisas sobre el sitio donde había sido sepultada, permitió el hallazgo de sus restos, que fueron reconocidos técnicamente, y dio credibilidad a las informaciones suministradas por el Suboficial.

    9/30/1987

    En septiembre de 1987 LUIS ENRIQUE RODRÍGUEZ, alias Avelino, presunto militante de las FARC, fue capturado en una residencia del barrio Prado Veraniego, en Bogotá, y desaparecido. De acuerdo a las declaraciones rendidas en la Procuraduría General de la Nación el 22 y 23 de enero de 1991 por el Suboficial de Inteligencia Militar Bernardo Alfonso Garzón, el crimen fue planeado y ejecutado por efectivos de la Brigada XX bajo el mando del Coronel ALVARO HERNÁN VELANDIA HURTADO. La víctima fue llevada a una finca donde fue interrogado y torturado durante 3 días y luego asesinado y sepultado en el sitio Quebradablanca, en la vía de Bogotá a Villavicencio.

   

*http://www.javiergiraldo.org/spip.php?article75  

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29 agosto 2014 5 29 /08 /agosto /2014 21:28

 

ESTAMOS

SIN

HORIZONTE

 

Fidel Cano Isaza

 

 

 

 


Ideas para una nueva nación   Nº 5

 

Prólogo

 

Al leer la entrevista que don Fidel Cano Isaza concedió a la periodista María Cristina Alvarado del periódico El Mundo de Medellín, el 6 de enero de 1987, nos generó la necesidad de reproducirla como expresión de apoyo y alegría.

Su sentido patriótico, vocación democrática, valor civil y su lenguaje directo para decir las cosas por su nombre y sobre todo su certeza de que contamos con los elementos necesarios para resolver la crisis que hoy agobia la nación, nos reafirma la convicción de que  con el encuentro de muchos es como vamos a ir construyendo el camino para la nueva nación y los nuevos gobernantes.

Por eso su presencia en esta colección de ideas para una nueva nación que busca mostrar las posibilidades de salidas y propuestas que encontramos cuando ampliamos nuestra mirada al conjunto de la nación.

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Presentación

  • : El blog de Oiga Hermano, hermana
  • : La historia de Colombia ha sido la del desencuentro entre compatriotas, la del saqueo de las riquezas y la usurpación del poder por parte de la oligarquía. Esto nos ha llevado a vivir en medio de la violencia y la carencia de bienestar para las mayorías... Nos proponemos cambiar profundamente esta realidad. Destacados hombres y mujeres del M-19, junto a vigorosos movimientos sociales han luchado y siguen luchando por conseguir una sociedad justa, democrática y en Paz.
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MEMORIA

“El olvido no es victoria

sobre el mal ni sobre nada

y si es la forma velada

de burlarse de la historia,

para eso está la memoria

que se abre de par en par

en busca de algún lugar

que devuelva lo perdido…”

Mario Benedetti

SIEMPRE PRESENTES

"Nosotros morimos tres veces, la primera en nuestra carne, la segunda en el corazón de aquellos que han sobrevivido, y la tercera en la memoria, la cual es la última tumba."

Rosa Epinayu

 

 

 

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