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1 septiembre 2013 7 01 /09 /septiembre /2013 22:06
HERMANITO1

Un discurso dentro de una concepción Progresista; un proyecto Progresista hecho gobierno en la administración del  Alcalde de Bogotá GUSTAVO PETRO URREGO.

 

 

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1 septiembre 2013 7 01 /09 /septiembre /2013 19:28

Y LAS TAREAS DEL

MOVIMIENTO POPULAR 

Por Fermando Dorado 

Popayán, 2 de septiembre de 2013

PANAEl gobierno nacional consiguió bajarle presión a la caldera de la movilización social. Lo ha hecho mediante la amenaza de involucrar al ejército en el despeje de carreteras, obligando a la dirigencia de las Dignidades papera y lechera a levantar los bloqueos pero manteniendo la movilización campesina al borde de las carreteras.

Tal amenaza la hizo aprovechando los desmanes y actos delincuenciales protagonizados por jóvenes pagados por las Bacrim, como lo ha denunciado la Alcaldía de Bogotá a través de sus funcionarios. Confundir – artificialmente – a “vándalos” con manifestantes, ha sido una estrategia utilizada por regímenes fascistas en momentos de agitación social y política. 

Sin embargo, el gobierno de Santos se niega tozudamente a revisar los Tratados de Libre Comercio en la mesa de negociaciones de Tunja. Igualmente se opone a entablar un diálogo institucional con la Mesa de Interlocución y Acuerdo MIA, que lidera masivas movilizaciones campesinas en Putumayo, Caquetá, Tolima, Cauca, Nariño, Santander, Meta, Valle, Antioquia, Casanare y Arauca.

La táctica del gobierno ha sido aprovechar la falta de centralización del movimiento – que es su gran debilidad – para montar negociaciones sectoriales y regionales. Así, logró dividir el movimiento de las “dignidades”, negociando sólo con papicultores y productores de leche de Boyacá, Nariño y Cundinamarca, desconociendo a los caficultores, cacaoteros y otros sectores productivos.

Aunque la dirigencia papera y lechera reunida en Tunja no ha levantado el paro, al suspender los bloqueos de carreteras (para evitar una masacre en las vías, han dicho), le permiten al gobierno respirar, retomar la iniciativa política para debilitar el movimiento y tratar de derrotarlo plenamente.

Es así como el gobierno convocó a las carreras a los partidos políticos de la Unidad Nacional, a gremios empresariales, a gobernadores y alcaldes de ciudades capitales para informar sobre la aprobación de un “pacto nacional por el sector agropecuario y el desarrollo rural” que fue también anunciado con bombos y platillos en Medellín frente al congreso nacional de diputados de asambleas departamentales.

En la reunión con gobernadores y alcaldes de ciudades capitales diseñaron la estrategia de contención y derrota del paro, obteniendo de esas autoridades regionales y locales su “respaldo a la defensa de las instituciones”, supuestamente amenazadas por la protesta social. Hoy, la ofensiva apunta a desmovilizar las concentraciones campesinas periféricas.

La dirigencia popular ya puede ir sacando conclusiones de lo que viene sucediendo. Hay que tratar de ayudar para que el movimiento agrario salga bien librado de esta batalla pero desde ya debemos prepararnos para jornadas mucho más contundentes para poder derrotar las políticas neoliberales a las cuales se aferra el régimen con patas y manos.   

Que el gobierno recurra a la represión desembozada, a la amenaza, a la mentira, al saboteo y a todas las artimañas para desgastar la protesta campesina y sostener su intransigencia frente a puntos que considera “línea roja” o puntos inamovibles como la revisión o renegociación de los TLCs., significa que el pueblo colombiano debe repensar sus estrategias de lucha y unificarse mucho más fuertemente para enfrentar al régimen.

Ésta experiencia de lucha nos deja – hasta ahora – importantes lecciones. Lo más positivo, hacer visible entre el conjunto del pueblo colombiano los efectos nocivos de los Tratados de Libre Comercio y las consecuencias dañinas sobre la economía agraria. También ha generado una creciente solidaridad entre la población de las ciudades y desnudado la nefasta política agropecuaria del gobierno.

Pero la más importante lección es la certeza de que el gobierno no está en capacidad de negociar políticas estructurales que vayan en contravía al paquete neoliberal como la renegociación de los TLCs y mucho menos su derogatoria. Que en ese aspecto la oligarquía está unificada. Uribe dijo: “Mucho ojo con cerrar la economía”. Dicha política neoliberal se ha impuesto en Colombia desde el gobierno de Alfonso López Michelsen (1974-78) y se profundizó durante el gobierno de César Gaviria con su “apertura económica” (1990-94).

Es por esa situación que el gobierno se limita a presentar en la mesa de negociaciones unas soluciones mínimas sobre aranceles y control de precios de fertilizantes que no satisfacen a los campesinos movilizados ni se corresponden con el impacto que los TLCs han traído sobre la economía de cientos de miles de productores de todo el país.

Si frente a un paro nacional agrario que ha comprometido a importantes fuerzas sociales rurales de gran parte del territorio nacional, el gobierno asume una estrategia de negar su impacto, minimizar su fuerza, señalarlo de estar infiltrado, reprimirlo con medidas de guerra, dividirlo y desgastarlo negociando por sectores y regiones, y no cede en aspectos esenciales para proteger la producción nacional, es porque definitivamente los intereses que resguarda están por encima de los intereses del pueblo colombiano.

La dirigencia del movimiento popular debe entonces reflexionar a fondo sobre este aspecto. Se requiere con urgencia construir una fuerza de tal tamaño que se coloque como meta inmediata no ya la negociación con un régimen político que demuestra su desprecio por los problemas del pueblo sino su derrocamiento, a través de la movilización social.

Allí es donde debemos llegar. Hay quienes temen afrontar esta discusión. Alaban a los pueblos vecinos que han elegido gobernantes demócratas y progresistas como en Ecuador y Bolivia, pero ocultan que dichas elecciones y la aprobación de sus avanzadas Constituciones Políticas sólo fue posible después de grandes explosiones populares que derrocaron a varios presidentes casados con la agenda neoliberal.

En Colombia hemos llegado a esa situación. No va a ser con paros y movilizaciones sectoriales como vamos a derrotar el modelo neoliberal. La tarea central del momento es construir una agenda o plataforma de lucha (1) que unifique a las mayorías nacionales y preparar las fuerzas para un gran Paro Nacional Popular contra el modelo neoliberal y la entrega de nuestras riquezas a las transnacionales extranjeras.

Hemos entrado en la fase en donde la soberanía nacional se ha llenado de reivindicaciones populares. El movimiento popular colombiano está en la obligación de presentar ante los colombianos una propuesta que obligue a los partidos políticos y gremios productivos a definir su posición. Es el momento de las definiciones: o se está con la “institucionalidad” neoliberal y oligárquica o luchamos por un régimen realmente democrático que esté al servicio de las mayorías.  

 

(1) Hemos presentado los siguientes puntos como parte de esa plataforma de lucha: Nacionalización de los recursos naturales, especialmente los minero-energéticos; Renegociación inmediata de los Tratados de Libre Comercio; Moratoria y renegociación de la deuda pública (interna y externa); Política agraria democrática centrada en apoyo a la economía campesina; Reforma estructural de la Ley 100 de salud; Educación primaria, secundaria, y universitaria gratuita, de calidad y pagada por el Estado.

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31 agosto 2013 6 31 /08 /agosto /2013 18:58

 

Por: José Yamel Riaño, 30 de agosto de 2013

JYRComo lo señalábamos en anterior escrito, el PARO AGRARIO, recoge el descontento y la indignación de muchos sectores de la población. Se inició con la participación de productores de papa hace doce días y ahora representa a la mayoría de la población campesina de nuestro país, siendo los territorios productores de alimentos básicos y de “pan coger” los de mayor impacto.

Es cierto que allí también están los dueños de las tierras. Los  que en pocas manos acaparan la inmensa mayoría de las tierras aptas para el cultivo y los empresarios de las industrias agropecuarias reclamando cambios, algunos de los cuales pueden tener algún grado de justeza por los efectos de los TLC (s), pero otros son acciones para robarse el presupuesto oficial que es nuestro.

También es verdad que a las manifestaciones se han unido estudiantes y  otros sectores populares que reclaman derechos adquiridos o incumplidos, o nuevas reivindicaciones. Puede ser verdad que sectores políticos, como nosotros, estemos participando de alguna forma. Seguramente no faltarán grupos extremistas de derecha e izquierda que quieran “pescar en río revuelto” y hayan provocado vandalismo. Inclusive es posible encontrar vándalos profesionales y hasta agentes de la inteligencia oficial provocando el desorden, pero la verdad es que el grueso de las gentes son campesinos e indígenas en busca de garantías para que su mínimo vital nunca les falte.

Así de dramática es la situación y por eso es que el presidente Santos no tiene razón, en su pretensión de invalidar el movimiento, calificando a los participantes como vándalos y criminales, aunque si tiene el deber de impedir el vandalismo y el terror que nosotros, junto a la inmensa mayoría de ciudadanos rechazamos y condenamos.   

Lo cierto es que ese paro se volvió nacional y el gobierno no da respuesta que satisfaga a la comunidad. Por el contrario, se niega a aceptar, que es el modelo económico el que hay que cambiar. Está hecho para que unos pocos se queden con los frutos y otros muchos acaben sus vidas sirviéndoles. Un país como el nuestro, con tanta riqueza natural, nos podemos convertir en potencia agrícola mundial. Pero no, el presidente Santos está “satanizando” el proceso cuando debería bendecirlo. No se da cuenta que este es un reto que también es una gran oportunidad para cambiar. Él, como muchos otros presidentes han preferido la represión al diálogo y lo único que eso  deja es mayor violencia. Y él lo sabe. Es una lástima porque hacía mucho tiempo que no escuchábamos de boca de un primer mandatario una defensa al derecho a la protesta, así lo manifestó él mismo,  pero éste no fue la excepción.

Estos hechos nos demuestran que los niveles de conciencia en Colombia han cambiado para bien. Los campesinos no son títeres de nadie como lo pretende hacer ver el gobierno. Por el contrario, están demostrando excelentes niveles de organización y de conciencia, además del alto grado de capacidad de lucha. Esto no quiere decir que las pretensiones estén ganadas, la situación social y política es muy compleja, si se mantiene el paro de forma pacífica se puede ganar y mucho. Lo nuevo es la decisión mostrada  por las gentes para reclamar sus derechos, no son los partidos políticos la dirigencia del paro, tampoco es la guerrilla, son ellos mismos y eso, ya es ganancia. Y grande.

Para la política todos esos hechos nuevos además de ser un avance deben tener un significado especial. No conocíamos una protesta de semejante tamaño. Podemos hacer de ella un modelo de: Cómo una marcha campesina se convierte en una protesta capaz de paralizar un país. Así, sin necesidad de contar con grandes organizaciones, solo con la claridad suficiente para entender el poder del pueblo y tener la decisión de ganar. Así se han venido presentando los grandes cambios en el mundo y los colombianos estamos presenciando una serie de señales que nos anuncian que “los grandes hechos están llegando”.

Por supuesto, que preferimos que los cambios se produzcan pacíficamente, sin necesidad de fusiles ni “papas bombas”. Solo dialogando, negociando, a sabiendas que todos tenemos que ceder en nuestras pretensiones un poco, de tal forma que todos, sin violentar los procesos, los podamos terminar. La experiencia nos ha enseñado que si se puede cambiar porque un mundo mejor es posible y ya es un propósito de la mayoría de los ciudadanos y coterráneos.

Entendamos que Colombia está indignada por tanta inequidad soportada por tato tiempo. Ya yo no sé si habrá o no revolución, de lo que estoy seguro es que habrán cambios para bien. Sabemos que por ahora están sin fecha, pero como eso depende de nosotros mismos y somos mayoría; Venceremos. 

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30 agosto 2013 5 30 /08 /agosto /2013 13:20
Jueves, 29 Agosto 2013 14:53
Por: TeleSUR
 

Álvaro Uribe, como ideólogo de las acciones del paramilitarismo en Colombia, es responsable de miles de asesinados y debería ser juzgado por la Corte Penal Internacional.


El exjefe paramilitar, Pablo Hernán Sierra, alias Alberto Sierra, aceptó contarle a teleSUR, sus secretos sobre los vínculos de Álvaro Uribe en la conformación de escuadrones de la muerte, como el bloque Metro que operaba en Medellín y sus alrededores que dejaron a su paso una estela de masacres y muerte.


En declaraciones exclusivas para teleSUR, el exjefe paramilitar, Pablo Hernán Sierra, alias Alberto Sierra, denunció que el exmandatario Álvaro Uribe Velez  es un hombre activo dentro de las filas del paramilitares y fue más allá al afirmar que “es la cabeza del paramilitarismo en Colombia”.


Sierra afirmó que el expresidente colombiano representa un “riesgo” para el proceso de paz que se adelanta en ese país, pues según alias Alberto Sierra, si Uribe sigue en “su posición vertical” y los miembros de los grupos subversivos de las FARC y del ELN dejan las armas y se integran a la vida civil, “Álvaro Uribe sería capaz de matarlos a todos”.


“Él tiene la capacidad porque él sabe como operan los grupos, cómo se organizan los grupos. Álvaro Uribe es un hombre que en este momento es activo en el paramilitarismo en Colombia”, aseguró ante las cámaras de teleSUR.


El exlíder del bloque Cacique Pipintá señaló que Uribe para ellos es un “comandante integral” que “aún tiene en su mente el fusil”.


“No ha soltado el fusil que lleva en la mente. Es un hombre de guerra no de paz”, dijo el hombre que es juzgado actualmente por la muerte de más de 100 campesinos y que además está vinculado con el exgobernador del departamento de Antioquia (noroeste colombiano), Luis Alfredo Ramos, que será juzgado por las autoridades de Colombia por su vinculación con el paramilitarismo.


El exjefe paramilitar ya tiene en su haber 14 condenas tras haber aceptado diversos delitos que cometió como líder del bloque Cacique Pipintá y considera al expresidente Uribe su jefe natural. “Es un comandante integral: Político, hacedor de plata, porque ese hombre tiene muchas riquezas,  y es bandido”, señaló a teleSUR.


Sierra reveló los vínculos de Álvaro Uribe en la conformación de escuadrones de la muerte, como el Bloque Metro que operaba en Medellín y sus alrededores, que dejaron a su paso una estela de masacres y muerte.


Señaló que aunque no tiene pruebas de que Uribe Vélez haya disparado arma alguna, habla de él como el “referente” del grupo paramilitar que dirigía desde “su plataforma política e ideológica”.


“Álvaro Uribe no disparó un fusil pero lideró, propició y fue nuestro referente. Álvaro Uribe donde lo pongan  llevará el San Benito de las Autodenfensas”, dijo.


Explicó a teleSUR que en el año 2002, Álvaro Uribe participó en “subastas de grupos paras” a favor de su campaña electoral.  Pero no fueron sólo subastas de los grupos paras a favor de Uribe, una investigación de la Corporación Arco Iris, determinó que por lo menos dos millones y medio de votos de los que recibió Uribe para ser presidente en 2002, fueron conseguidos por la campaña de terror que lideraron los paras, asesinando a quien no votaba por Uribe.


En cuanto a los falsos positivos, alias Alberto Sierra señaló que eran los paramilitares quienes realizaban los asesinatos y daban la información a los cuerpos de seguridad del Estado colombiano para que los mostraran como guerrilleros muertos en combate y poder obtener beneficios como cursos en el exterior o ascensos.


“Nosotros éramos lo que dábamos de baja y llamábamos a los militares para que se dieran el shampoo mostrando, porque es que en Colombia se ha medido la guerra es por los litros de sangre”, aseguró.


Dijo que llegará hasta las últimas consecuencias en sus denuncias contra Álvaro Uribe. “No sé que tendría que pasar para yo no seguir. Tal vez será mi muerte. ¡Es lógico! Después de muerto quién va a hablar”, advirtió. Asomó la posibilidad de pedir la intervención de la Corte Penal Internacional en las investigaciones en caso de que la Justicia colombiana “no tenga la capacidad” para condenarlo.


Este miércoles, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia de Colombia emitió una orden de captura contra el exgobernador del departamento de Antioquia (noroeste colombiano), Luis Alfredo Ramos, por presuntos nexos con grupos paramilitares.


Según la información difundida por teleSUR, Ramos “es una de las manos derechas del expresidente de Colombia Álvaro Uribe”.


Esta semana, tras la detención de dos colombianos en territorio venezolano, las autoridades del país aseguraron que tras los planes de magnicidio contra el presidente Nicolás Maduro está el exmandatario Álvaro Uribe, cuya posición política con respecto al proceso Revolucionario que se vive en Venezuela es ampliamente conocida.

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29 agosto 2013 4 29 /08 /agosto /2013 23:04
 
 
hipoHoy 28 de agosto es un día de vientos y de abrazos, siempre hay buenas fechas para hacer de nuestra historia un  motivo de memoria para mantener viva el alma.
 
 
No hace muchos tiempos, cuando era posible la ternura y la esperanza a flor de piel, en una casa de las lomas de las calientes calles de la Cali pachanguera, un grito de insurgencia contra la tristeza se impuso por encima del dolor que camina a veces de la mano con la ausencia, un abrazo inmenso broto en una cascada de ‘cristales’… y como tropel de amores en  la vida, se regó por los valles de ese Valle y por la lomas de ese Cauca y por los ríos de ese país de luchas y de pueblos de este pueblo, en ese grito y esa casa se encontraron, como siempre en esos pasos, el camino de la dignidad y el combate de los tiempos.
 
Fue de madrugada cuando ese grito se coló hondo y profundo en nuestros huesos, fue un grito de amor a manera de clamor para seguir desandando por los sueños y los retos de futuro.
 
El grito hoy se llama Iván Marino, el grito hoy llama a la memoria, es un grito de ejemplo y herencia con la que hombres y mujeres como él, desataron entusiasmos, pasiones y compromisarios de las búsquedas infatigables al escudriñar una tregua para siempre que sirviera de hogar para la paz de Colombia.
 
Hoy hace apenas unas tres décadas de amores y jornadas, apenas unos lustros con sus disputas y querellas, hoy hace 28 largos y tristes años de esa ausencia incompleta cuando nuestro querido ‘Ivanmarino’ se impuso al frente de la vida luchando contra la fatal retirada transitoria en una ausencia que a ratos se vuelve grande como las distancias impuestas.
 
Hoy 28 de agosto y siempre deben ser días  de homenajes a ese ‘comandante querido’ que caminó sus tiempos de la mano con sus sueños enseñando la certeza y la perseverancia como yunta indisoluble de luchas y de afectos, fecundando esperanzas que con los vientos del camino se van multiplicando para ser la fuerza y voluntad de vencer las dificultades, seguramente la mejor herencia que recibe esta  generación americana aun en armazón.
 
Y por allí en esos valles y caminos y filos y calles y amores, siempre encontraran su lealtad, su fuerza, su certeza y su impronta de insurgente rebuscador de madrugadas.
 
Hoy hace 28 agostos que los vientos tienen una ausencia irreparable.
 
Hipólito 
 

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29 agosto 2013 4 29 /08 /agosto /2013 11:00
colombia
 
SALTOS CUALITATIVOS EN EL MOVIMIENTO SOCIAL
Fernando Dorado
Popayán, 28 de agosto de 2013
 
El movimiento social en Colombia – a 10 días de haberse iniciado el Paro Nacional Agrario y Popular – nos ofrece un amplio panorama de luchas, movilizaciones, desplazamientos, encuentros entre diversos sectores de la población, confrontaciones con el Estado a todo nivel, y por sobre todo, la evidencia de que están en desarrollo varios saltos cualitativos que han ido madurando al pasar de los años. 
 
En una semana la estrategia del gobierno fracasó. El movimiento campesino  en una de sus vertientes (Dignidad papera y lechera de Boyacá, Cundinamarca, Nariño y otras regiones) – impuso su primera condición que era negociar en una mesa de carácter nacional. La soberbia y el cinismo del presidente Santos le aportó su dosis de “embarrada” al pronunciar su famosa frase de que “el tal paro nacional agrario no existe”, lo que enardeció los ánimos tanto de los manifestantes como de amplios sectores urbanos que hicieron recular al gobierno y lo obligaron a sentarse a dialogar sin poner condiciones de levantamiento del paro (bloqueos de vías). 
Sin embargo, el otro sector de campesinos y mineros movilizados desde regiones de colonización y áreas periféricas, que hoy están concentrados en Florencia (Caquetá), Villavicencio (Meta), Algeciras (Huila), El Pilón y El Cairo (Cauca), Barrancabermeja (Santander), Caucasia y Barbosa (Antioquia), Castilla (Tolima), varios sitios del Putumayo, Arauca y otras zonas, no ha logrado la suficiente visibilización y no consigue – hasta ahora – un  espacio de negociación con el Estado.
En este artículo trataremos de hacer visibles las pulsaciones sociales que contribuyen a cualificar el contenido político, cultural y comunicacional del movimiento social colombiano y que van a generar cambios sustanciales en la vida nacional.
Esas manifestaciones de nueva cualidad en el movimiento social están representadas por:
 
 1. La insurgencia social de importantes sectores productivos agrarios golpeados por la política neoliberal del Estado, especialmente por los TLCs. 2. El resurgimiento del movimiento campesino de regiones de colonización que están en proceso de integración con la economía nacional. 3. La solidaridad activa de sectores urbanos. 4. Nuevas formas de lucha.
 
1.   La insurgencia social y política de importantes sectores productivos
Desde la década de los años 90s del siglo pasado (XX) los productores de café habían protagonizado importantes movilizaciones en torno a la lucha por la condonación de deudas bancarias que habían sido causadas por la caída de los ingresos cafeteros como resultado de la terminación del Pacto Internacional del Café y la implementación de la llamada “apertura económica” por parte del gobierno de Cesar Gaviria (1990-94).
Esas luchas tuvieron su concreción en la organización de Unidad Cafetera y su posterior transformación en el Movimiento Nacional por la Salvación Agropecuaria, que lograron realizar importantes manifestaciones regionales con un pliego que contemplaba aspectos cruciales de la economía agropecuaria como la lucha contra las importaciones agropecuarias; por precios de sustentación; control de los precios de los insumos; por créditos suficientes, oportunos y baratos; por la condonación de las deudas bancarias; y por el apoyo estatal en comercialización, infraestructura, investigación y asistencia técnica.
 
A pesar de tener una plataforma de lucha integral y de alto contenido político, en el desarrollo concreto de la lucha que aglutinaba a grandes, medianos y pequeños productores, las consignas se centraban en puntos específicos que golpeaban en determinadas coyunturas a los agricultores como el problema de los créditos impagables. Pero el movimiento no logró superar la dinámica de las marchas y concentraciones de un día sin conseguir un mayor impacto político.
 
Posteriormente, en la primera década del siglo XXI, el movimiento de los pequeños productores agrarios se centró en la lucha contra las resoluciones del Ministerio de Salud y del Invima que imponían nuevas condiciones sanitarias y de producción, que se plasmaron en marchas lecheras y en diversas actuaciones de los productores de leche y panela.
El gran salto adelante que representan las actuales movilizaciones cafeteras, paperas, lecheras, arroceras, de fruticultores, cebolleros y otros productores, consiste en que, por un lado, han sido sectores golpeados directamente por la firma e implementación de los TLCs, importación  de sus productos desde el exterior y otros fenómenos relacionados con el “libre comercio” (contrabando, presión de los precios internacionales), y por el otro, quienes están sintiendo el golpe con mayor fuerza son los pequeños productores agropecuarios, que son los que han resistido en sus pequeñas fincas subsidiando la producción con mano de obra familiar y otros recursos propios. Es por ello que las movilizaciones de productores – tanto las del pasado paro cafetero como las del actual – cambiaron la dinámica de lucha hacia la búsqueda de un mayor impacto político y social mediante el bloqueo beligerante de las carreteras troncales para forzar negociaciones con el Estado y fortalecer su proceso organizativo para enfrentar el futuro.
 
Ello explica la fortaleza de los bloqueos de carreteras realizados en febrero-marzo en el Cauca y Huila, y los de agosto en Boyacá, Cundinamarca y Nariño, en donde los campesinos no necesitan desplazarse de unas a otras zonas sino que obstaculizan las carreteras en las vecindades de sus pueblos y casas de habitación, garantizándose un suficiente abastecimiento de comida y sobre todo, realizando en simultáneo los taponamientos en múltiples sitios con numerosos participantes que neutralizan la acción disuasiva de la fuerza pública, haciéndose imposible desbloquearlos.
 
Por otro lado está la negociación con el Estado. En el movimiento de los productores de papa se ha visto un avance muy importante. El pasado domingo (25.08.2013), el joven dirigente Cesar Pachón lo decía con toda claridad: “No necesitamos subsidios, sino políticas. Políticas agropecuarias, para poder trabajar". Este paso supera la negociación cafetera de marzo que centró toda la atención sobre el subsidio llamado Protección al Ingreso Cafetero PIC, que tiene la ventaja para el gobierno de salir del paso en lo inmediato y desmovilizar las fuerzas campesinas, pero que en últimas es sólo una paño de agua tibia sobre la herida.
Independiente de cómo se desarrollen las actuales negociaciones con el gobierno, el movimiento campesino productor ha logrado avanzar en aspectos claves para la lucha futura, obligó al gobierno a negociar en medio de los bloqueos con un paro en pleno desarrollo y activo, y no se dejó llevar al terreno de la desmovilización que el gobierno buscaba.
 
2.   El resurgimiento del movimiento campesino de regiones de colonización
La convocatoria a la movilización hecha por las “dignidades” cafetera, papera, lechera, arrocera, y otras, fue aprovechada por las organizaciones que actúan en el Coordinador Nacional Agrario CNA y la Mesa de Interlocución y Acuerdo MIA, para convocar a sus bases con la consigna del Paro Nacional Agrario y Popular.
Si se analiza el pliego de exigencias de la MIA se puede observar que lo esencial de ese pliego está centrado alrededor de la lucha por las Zonas de Reserva Campesina, los programas alternativos a los cultivos ilícitos y la lucha por el desarrollo integral de sus territorios.
 
Este programa representa los intereses de campesinos medios y pobres que han construido sus fincas en zonas de colonización a lo largo de más de 60 años. Este campesinado colono ha sobrevivido y ensanchado la frontera agrícola de la Nación en lo que se dio en denominar la “Otra Colombia”. Desde los años 70s del siglo XX su principal producto es la hoja de coca, pero con el tiempo han podido construir fincas de pequeña ganadería con predios de pan coger, pero requieren de carreteras, obras de infraestructura, acueductos, electrificación, educación, salud y apoyo para la producción agropecuaria.
Hoy – al calor de los diálogos de La Habana – quieren hacerse escuchar y se han movilizado a centros urbanos y hasta sitios en donde los han bloqueado por la fuerza, dependiendo de la región de donde provienen que son el Magdalena Medio, el sur del Tolima, el occidente del Cauca y Nariño, las zonas rurales de Putumayo, Caquetá, Meta, Guaviare, Casanare, Arauca y otras zonas.
Decimos “resurgimiento” porque éste campesinado ya se había expresado, primero, en los años 70s por medio de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos ANUC que estuvo al frente de la lucha por titulación de baldíos, y luego, mediante las “marchas cocaleras” de los años 90s del siglo pasado (XX) en donde campesinos pobres y “raspachines” (jornaleros recolectores de la hoja de coca) pusieron en jaque al gobierno de Ernesto Samper, luchando contra la erradicación de los cultivos de coca (fumigación) y exigiéndole al Estado planes productivos alternativos.
Ahora sus exigencias son más cualificadas. Implican un plan de desarrollo alternativo al modelo agro-exportador que se quiere imponer en Colombia. Están dispuestos a consolidar amplias áreas de territorio nacional mediante una economía agraria respetuosa del medio ambiente y basada en la economía campesina parcelaria que garantice la seguridad alimentaria, dirigido a romper con el círculo vicioso de migración, colonización, conflicto y monopolización de la tierra por grandes terratenientes, y nueva migración hacia lo profundo de la selva.
 
La coordinación de tan amplios sectores campesinos ha corrido por cuenta de sindicatos de trabajadores agrícolas y asociaciones campesinas a lo largo y ancho del país, entre las que se destacan la Federación Nacional Sindical Agropecuaria “Fensuagro”, la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina “Anzorc” y asociaciones regionales como las de Catatumbo, Cimitarra, Caguán, Nordeste Antioqueño, Arauca, Casanare, Meta, Guaviare, Putumayo y muchas regiones más.
3.   La solidaridad activa de sectores citadinos con la lucha campesina
El Paro Nacional Agrario y Popular iniciado el 19 de agosto de 2013 es la continuación de un nuevo ciclo de luchas de productores agropecuarios, mineros, camioneros y otros sectores sociales, y ha mostrado nuevas potencialidades de la lucha popular en Colombia.
 
La más sorprendente es la que se inició en la capital del departamento de Boyacá con las movilizaciones impulsadas por los estudiantes el tercer día de paro, que fue seguida por nutridas manifestaciones de respaldo de la población urbana de Tunja a la lucha campesina, que tuvo como expresión máxima el gran cacerolazo que aglutinó en la Plaza de Bolívar de esa ciudad a más de 40.000 manifestantes. Siguiendo ese ejemplo se multiplicaron por todo el país los cacerolazos que el día lunes (26.08.2013) se realizaron en 17 ciudades del país.
Es evidente que el menosprecio con que Santos se refirió a las luchas campesinas hirió en lo más profundo del alma a millones de colombianos que consideran justas las luchas agrarias del momento y que se han expresado de diferentes maneras a través de las redes sociales. Este sentimiento de solidaridad y las manifestaciones de respaldo van despertando las fuerzas aletargadas de los pobladores citadinos, les dará confianza en su fuerza y van a expresarse en poco tiempo alrededor de problemas acuciantes que también se viven en el sector urbano como el desempleo, la situación de los servicios de salud, altos costos de los servicios públicos, y otros.  
La fusión de intereses rurales y urbanos alrededor de la lucha “por la renegociación de los TLCs” va a constituir el salto cualitativo más importante de las luchas del pueblo colombiano en la segunda década del siglo XXI y va a potenciar la lucha por soberanía nacional y popular a niveles que todos soñamos y anhelamos, a fin de derrotar la casta oligárquica que nos domina.
4.   Las nuevas formas de lucha
Además de los bloqueos masivos e impenetrables de carreteras debemos destacar la gran variedad de formas de lucha que se han presentado de acuerdo a las circunstancias de cada lugar. En donde no se ha acumulado suficiente fuerza para bloquear la vía, se han realizado marchas, plantones, concentraciones puntuales y diversas formas de hacerse notar.
Las nuevas herramientas de comunicación social (teléfonos celulares y redes sociales computarizadas) han sido elementos valiosos para comunicar a los manifestantes entre sí y mantenerse informados de lo que ocurre en el país. La convocatoria de los cacerolazos ha sido por internet y las organizaciones cuentan también con medios alternativos de prensa para denunciar los atropellos de la “fuerza pública” (ej. videos en You Tube) y orientar a sus bases.
Ese es el otro salto cualitativo a destacar. A pesar que el gobierno y los medios de comunicación al servicio de los grandes monopolios capitalistas han querido invisibilizar las acciones campesinas, no lo han logrado. Se rompió el cerco informativo. La lucha por la información es otro campo de batalla. Los esfuerzos y avances de los campesinos de Boyacá y Nariño, la solidaridad citadina, los errores del gobierno, todo ello se juega en los medios de comunicación y se convierte en incentivo para mantener y fortalecer la lucha en las regiones más apartadas.
Conclusión
Hoy se muestra un nuevo nivel de ligazón entre lo reivindicativo y lo político, muy por encima del paro cafetero del pasado marzo. Se maneja un nuevo lenguaje, surge el enlace entre lo urbano y lo rural. Todo ello es un paso significativo en el movimiento social-político colombiano.
Poco a poco tendrá que irse dando la fusión o unión cualificada entre dos sectores rurales que han estado separados por más de medio siglo: los productores especializados de cultivos permanentes y transitorios, y los campesinos colonos que migraron sobre todo desde Antioquia, el Eje Cafetero, Santander y Cundinamarca, hacia lo que hoy son los departamentos de la periferia.
Además, se acumulan varios elementos que ayudan a la cualificación del movimiento social. A la división de las clases dominantes (que se va a agudizar), se suma la pérdida de territorio (San Andrés), la crisis de credibilidad en la política tradicional, un cambio generacional en las ciudades, los cambios en los medios de comunicación masivos, y la lucha por abrir canales de participación en la vida política del país. 
Es por todo lo anterior que los movimientos y las organizaciones sociales están en mora de aprobar un verdadero programa de lucha revolucionario que recoja puntos como la nacionalización de recursos naturales, la renegociación de los TLCs, la reforma total de la Ley 100, y otros temas de impacto para la población en general. 
 
Es importante que ese debate se desarrolle antes y durante el Encuentro Nacional de Organizaciones Populares que próximamente va a realizarse, que debía aplazarse para poder llegar con un más amplio debate. De lo contrario se va a reducir a hacer "más de lo mismo": sumar reivindicaciones para negociar con el gobierno (y fortalecer el régimen), y no para tumbarlo, que es de lo que se trata.
Una “izquierda social” empuja desde abajo a una “izquierda política” que se ha acostumbrado al parlamentarismo domesticado. Los saltos cualitativos en el movimiento social deben ser complementados con saltos cualitativos en la política de izquierda. 
 

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28 agosto 2013 3 28 /08 /agosto /2013 22:17
 
 
Considero de importancia que en el 28º aniversario de la muerte de mi padre se vuelva a publicar este escrito.
Jorge Iván Ospina Gómez 
 
 
 LA PAZ ES LA VICTORIA
 
Jorge-Ivan2.jpgEl tiempo, solo el tiempo logra borrar los momentos más difíciles, sin embargo muchos de ellos se escriben con sangre y dejan huellas permanentes.

 

Es difícil recordarlo con detalle, en ocasiones voy al apartamento en la unidad Santiago de Cali con el propósito de revivirlo y aunque allí están las mismas paredes y algunos de los muebles, no puedo. El tiempo y la necesidad de borrarlo intentan ser más fuertes.

 

 

Era de noche estábamos viendo las noticias y alguien toco a la ventana, un vigilante de acento caucano susurró “lo están buscando, saben donde vive”, e inicia una huida sin éxito, rondamos por horas en un pequeño carro por el centro, se pensó en subir a Siloé, o ir al Distrito, incluso viajar hacia el Cauca, pero pudo más la confianza y llegamos a los “CRISTALES”

 

Hablamos, había alegría, una vez más se alejaba de la prisión o la muerte, habían pasado ya unas horas de la primera información y sentía que allí estaba seguro. En medio de llamadas y obvias conversaciones me indican donde dormir, tuve un sueño corto en el que me trasladé al mar recogiendo estrellas y caracoles, viendo grandes buques. De pronto escucho un estruendo mientras gritan mi nombre, él estaba tranquilo más sereno que de costumbre, asume el fusil y me dice, “cuida a tus hermanos”. Las batallas se llenan de consignas para amedrentar al enemigo y superar el miedo, la pólvora enardece, se aspira y motiva, los tiempos son eternos y durante algunos minutos todo se estremece, tiros van y vienen, cada bala suena un par de veces, a su salida y en su inevitable punto de llegada, casi está amaneciendo, mientras suena el teléfono se encima al contrario, él sale a la terraza e intento hacerle retroceder pero dos silbidos llegan, uno roza mi cuello y el otro fatalmente certero atraviesa su tórax, “me mataron” me dice, como queriéndome decir más cosas sin poder, lo retiro de la línea de fuego y cierro sus ojos, grito por un rato.

 

 Quedo paralizado y aturdido, todo me da vueltas, solo escucho un zumbido largo de chicharra lejano, pero el tiroteo se agudiza y copa cada espacio, caen pequeñas cargas de explosivos y las consignas son ahogadas por armas de mayor calibre; el único compañero que aún responde al fuego se parapeta en el segundo piso y me dice adiós con la mano mientras la familia Marín se resguarda en el baño. En un instante reacciono, decido abrazarlo y besarlo, lo arreglo, le repito cuanto lo quiero, cuanto lo amo. Ya nada importa y aunque el tiroteo continua y las balas replican cerca de mí, nada pasa; él sigue caliente y me preocupa que este expuesto, lo muevo hacia adentro y continuo abrazándolo como fantaseando con curar sus heridas y evitar que el frio penetre su cuerpo, lo que sigue es recoger sus documentos, armo un incendio con ellos, hago una llamada, no recuerdo a quien, le cuento que Papá ha muerto.

 

 Cuando se ha perdido tanto lo demás no importa, se soportan la tortura, la cárcel y la ausencia de todo, por un tiempo se auto-incrimina y se culpa, pero cuando se supera llega una motivación especial de trabajar para que no ocurra mas, liderar para transformar, comprendiendo que no somos un pueblo malvado destinado a matarnos por siempre.

 

 Si Sr. Presidente, “La paz es la victoria”

 

Pero no la paz en vano para que todo quede igual, esa no es duradera, es efímera. Se trata de hacerla con una base ética construida colectivamente, con perdón, reconciliación, reparación y rectificación, con verdad, que intervenga las causas de la guerra que ha motivado a algunos y obligado a otros a empuñar el fusil, la que transforma la tenencia de la tierra y define que la unidad nacional no es con los mismos de siempre, es con los afro, indígenas, ambientalistas, raspachines, mineros legales e ilegales, deportistas, gestores culturales y campesinos, esa es la unidad nacional que alcanzará la victoria y tal como usted lo dijo LA PAZ ES LA VICTORIA.

 

 

*Los sucesos narrados corresponden a la muerte en combate de Iván Marino Ospina Marín el 28 de agosto de 1985 en el barrio los cristales de Cali

 

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25 agosto 2013 7 25 /08 /agosto /2013 19:37

 1940-1985(1)

 

 

 

LA FUGA DE LA “PICOTA”

 

ivanchoA los dos meses de la toma de la Embajada, el 24 de junio de 1980, Ivan Marino se fuga de la cárcel de la Picota.

 

“ En la picota me hice amigo de todos los oficiales. Yo comencé a cranear mi fuga cuando me llevaron al Barne. Nuestra fuga la preparó la organización.

 

Al principio se pensó en que el Turco saliera conmigo. Pero él es muy bajito y era dificil que pasara pr sargento. Lo mismo ocurría con Pizarro y con Almarales. La cara de Pizarro es muy dificil de olvidar, no pasa inadvertida, a las mujeres les fascina. Almarales parece muy viejo. Y los sargentos por lo general, no son viejos ni buenos mozos. Por eso se decidió que Helmer se escapara conmigo. El sí tenía cara de sargento.

 

Unos pocos compañeros de la Picota sabían de nuestra fuga. Con el fín de facilitarla, organizaron un espectaculo para que tuviera lugar después de la sesión del Consejo de Guerra mientras nosotros  salíamos. Los hombres se disfrazaron de bastoneras gringas, con festones y todo. Brincaban y levantaban las piernas peludas para un lado y para otro. Las compañeras se vistieron de futbolistas con pantaloncitos bien corticos y jugaron un partido de micro-fútbol. Entonces la mayoría de los guardianes  y de los oficiales se pusieron a ver pierna…¡Ese fue uno de los momentos más importantes de nuestra fuga!

 

Cuando comenzó el partido, corrimos al baño para disfrazarnos. A Helmer se le cayó La gorra del uniforme de sargento dentro de un inodoro puerco, lleno de "miaos", que olía a diablos.

 

-Claro –le dije-. ¡Ahora no nos van a coger por el disfraz sino por el olor!

 

A Helmer le dio un ataque de  risa. A mi también. Al fín le toco sacar la gorra con la mano, limpiarla  a medias y ponérsela así.

 

El salió primero. Se mezcló con la gente del consejo de Guerra que no se quedó mirando pierna. Atravesó el patio y las puertas. Saludó a todos sus supuestos superiores…Yo lo miraba…Luego salí. Ví al Turco. Estaba pálido. Por la cara que tenía creí que se le iba a reventar la ulcera observando la fuga.

 

En una de las puertas estaba un oficial quien, minutos antes, me había pedido prestados doscientos pesos. Como yo no tenía suelto le dí quinientos. Cuando lo ví de pié, ahí, al lado de la puerta, me dio terronera. Me hice el que leía unos papeles y agaché la cabeza. Salí.

 

No me reconoció. Quizás fue porque en el baño me afeité el bigote para coger pinta de Mayor-

 

-Adiós mi mayor- me decían todos los soldados mientras caminaba cuadras de cuadras para llegar hasta el lugar donde se parquean los carros, ahí, casi al frente de la Artillería nos esperaban dos compañeros. Helmer se quitó su gorra fétida. La botó. Subimos al carro. Nos fuimos. Miré el reloj. Eran las diez y media de la mañana del 24 de junio de 1980.

 

Al llegar a la casa abrazaba a los compañeros y compañeras…Prendí la radio. Sólo se supo por la noche nuestra fuga: luego del partido de micro-fútbol los compañeros lograron distraer a los guardias. Entraron en tropel. Uno se hizo el que se había desmayado. Entonces nadie los contó. Sólo se dejaron contar cuando fueron a acostarse. En ese momento, al fín los militares supieron que Helmer y yo nos habíamos ido”.

 

De la cárcel Iván sale al exterior. Allí estará al frente de las relaciones internacionales. Regresa al país en abril de 1981. Combate en as selvas del Caquetá y el Putumayo hasta el momento en que, ante la desaparición de nuestro Comandante Jaime Bateman, asume la Comandancia General de nuestra organización.

“INSISTAN EN EL DIALOGO”

IVO0.jpg 

 

 Es la primera órden que llega desde las selvas del Putumayo. Ya es un hecho irreversible que el Comandante Jaime Batemán ha desaparecido. Iván asume el mando del M-19.

 

Y, al contrario de la imagen que de él han pretendido dar los enemigos del pueblo, es ahora él, quién, junto a Alvaro Fayad y otros se coloca al frente de la batalla por la paz.

 

En octubre de 1983, en Madrid se concreta el diálogo directo entre el gobierno y la guerrilla.

 

Allí por primera vez, un Presidente de la república se entrevista con representantes del pueblo en armas. Allí se admite de hecho que la guerrilla no está derrotada, sino que es un interlocutor válido y necesario en la búsqueda de la paz. Allí estuvo la Comandancia del M-19, representada en Iván Marino Ospina y Alvaro Fayad, y además, la fuerza, los anhelos, propuestas y la insistencia de paz del Comandante Pablo.

 

Se inicia ahí la marcha que ha de llegar a los acuerdos de Corinto, el Hobo y Medellín. Pero aún queda un trecho de camino. Y de vencer los obstáculos que los enemigos del proceso le interponen.

 

Primero es necesario acercar el combate a  los centros del país. En la selva nuestra voz nunca se sentirá con la misma fuerza.

 

Este pensamiento lleva a Iván a aprobar la apertura de un nuevo frente de batalla en el Cauca y el Valle para reforzar la acción de las columnas de caquetá: surge la Fuerza Militar de Occidente.

 

Vienen las tomas de Florencia, Corinto y Miranda. Las negociaciones con los delegados del gobierno en Bogotá.

 

Los militares intentan hacer abortar el proceso de paz con el asesinato de nuestro Comandante Carlos toledo Plata.

 

En Yumbo reafirmamos nuestra vocación de Paz. Y aceptando conscientes el costo que tendremos que pagar y colocando por encima de la ira y el dolor la voluntad de paz, continuamos la marcha hacia los acuerdos.

 

Agosto de 1984. Ivan Marino, Antonio Navarro, Israel Santamaría, al frente de una columna, van al encuentro con la Comisión de Paz en San Francisco para ultimar detalles de la firma de los acuerdos. Pero se encuentran con el ejército que de nuevo busca frenar la paz.

 

Iván insiste ante la Comisión, los militares y nuestros compañeros:

 

“Hay que suspender y paralizar ese fuego. Traigan la bandera blanca. Ustedes la Comisión de Paz se colocan en la mitad con la bandera y nosotros suspendemos nuetros fuegos”.

 

“ Bitancó, La cruz, Huila, Tóez, San Francisco, Jambaló…son pueblos donde entramos y nos recibieron multitudes. Cuando llegamos a San Francisco, a encontrarnos con la comisión de Paz y nos encontramos fue con el ejército, y nos tocó pelear, y sacar al ejército de San Francisco, entrar y quedarnos cuatro días de rumba con todo el pueblo.YO DIJE: ESTÁ ASEGURADA LA PROPUESTA. Y llegamos a Corinto sin estar seguros de cual sería el día de la firma del cese al fuego y sigue la marcha. Nos acompaña una cabalgata de campesinos”.

 

Camino a Corinto, Carlos Pizarro y un grupo de compañeros son emboscados en Florida. De nuevo peligra la firma de los acuerdos. Iván Marino ordena a las columnas estar alertas. En el Hobo los compañeros piden que se aplace la firma. En Corinto la Dirección allí presente se reune de emergencia. Hay unanimidad: No vamos a ceder a las provocaciones; hay que firmar. Iván insiste en que no hay que aplazar la firma.

 

Tras las conversaciones con los Comisionados, se agrega una posdata al pacto original, y con la certeza de que Pizarro no estaba grave, Iván anuncia que el M-19 sigue adelante con la Paz.

 

Así con cinco horas y media de retraso, con mano decidida, el Comandante Iván Marino Ospina estampa su firma al pacto. Le siguen los demás compañeros del Comando Superior y los comisionados de Paz. Lo mismo sucede en el Hobo.

 

 

“Creo que todos llegamos con la convicción de triunfo, no sólo porque llegábamos a firmar…sino porque habíamos logrado un acuerdo con dignidad afirmando ante el país que la paz es parte del pueblo. Todos los compañeros que llegamos ahí y al Hobo y los que no pudieron llegar porque se quedaron cumpliendo tareas, teníamos la convicción por lo logrado y por lo que cada uno traía: CADA COMPAÑERO LLEGÓ A ESE MOMENTO CON LA MOCHILA LLENA DE VICTORIA”

Comandantes 

 

El 30 de agosto colocamos claveles rojos en las bocas de los fusiles. Ante miles de personas congregadas frente a la Alcaldía de Corinto, a la 1´15 Iván Marino ordena:

 

¡SILENCIO A LOS FUSILES!          ¡PASO AL DIALOGO NACIONAL!  

Paisa.jpg

 

 Colombianos:

 

Con la espada de Bolivar en alto como signo de lucha y dignidad, la patria entera nos reconoce.

 

 

Es la hora de los pueblos, es la hora del paso erguido, la hora de todos. Porque esta acumulación de esperanzas , de silencios de siempre, y de urgencias de futuro, se deben hoy encontrar con fuerza, audacia e imaginación para caminar nuevos senderos de justicia, de libertades y renovaciones.

 

 

Los pueblos tenemos vocación de paz, pero tambien vocación de justicia y bienestar. Hoy buscamos que esta patria de todos pueda encontrar esta doble vocación. Por eso es la hora del encuentro franco y abierto en un gran Diálogo Nacional, para tomar decisiones y exigir su cumplimiento.

 

 

No es un diálogo de sordos. Se trata, nada mas y nada menos, que de la gran demanda nacional. Ya no entre guerrilla y gobierno sino entre todas las fuerzas políticas, sociales y morales del país.

 

 

Que esta tregua sea para encarar con realismo y audacia la crisis de Colombia. Que la salud, la vivienda, el empleo, el salario, la educación, los créditos y la industria, sean beneficio y función de todos. Que la cultura, la moral y el respeto a la dignidad del hombre sean la guía de este diálogo.

 

 

Por ello y para ello es esta tregua. Hoy silenciamos los fusiles para que se oigan las exigencias de todos. Para buscar un camino hacia la  Paz, tan ancho como el ansia de libertad y tan profundo como las necesidades populares. Ha sido un trecho largo. Un trecho que pasa por la lucha por la amnistía; el encuentro histórico en Madrid, España entre un presidente y la rebelión; donde el diálogo se dio paso con respeto, con altura, sin prepotencias.

 

 

Y este nuevo paso que hoy comienza, en cuyo desarrollo puede radicar el futuro de la patria y la apertura de puertas hacia la verdadera y plena paz: la que nace de la justicia social. Se extenderán las dificultades y los trabajos, pero nos mueve la pasión de los pueblos y la ola de cambios que vive América Latina.

 

 

Por eso el M-19 se ha propuesto construir una patria del tamaño de nuestros sueños;

Cumpliremos.

 

 

Ante la patria toda, ante el pueblo y cara al pueblo, representantes del Presidente Belisario Betancurt, de la Centrales Obreras, Delegados de la Cultura, de la Prensa, del Parlamento y de los Partidos Políticos, hemos firmado un acuerdo de cese al fuego y Diálogo Nacional, respaldado y aprobado por el Presidente de la República.

 

 

Por lo tanto, a todas nuestras columnas regionales, escuadras y comandos; a todos nuestros oficiales y miembros, instamos a renovar el espíritu y levantar la esperanza.

 

Comandante Pablo, Jaime Bateman, estamos cumpliendo. Comandante Carlos Toledo, estamos cumpliendo.

 

 

Por ellos, por los caídos en la lucha, por los que viven hoy, por los millones de colombianos que esperan que su voz sea oída y su demanda cumplida ante la patria toda, militantes del Movimiento 19 de Abril M-19, de pie.

 

 

Por orden del Comando Superior y del Estado Mayor: SILENCIO A LOS FUSILES, PASO AL DIALOGO NACIONAL.

 

Por el comando superior del M-19,

 

 firma1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reunion

 

CREO EN LA PAZ

 

Reportaje de la Revista “Vea” Septiembre 3 de 1984

 

¿Cree Usted verdaderamente en la paz?

 

Iván Marino Ospina: Si no creyera no estaría aquí en Corinto dispuesto a firmar los tratados de paz. Yo siempre me he guiado por lo que quiere el pueblo. A el me debo y hago lo que me exige. Por eso si ahora queremos la paz, es justo que todos pongamos nuestro granito de arena.

 

¿Cuál es su opinión sobre la toma pacifíca  del M-19 de Corinto y Hobo,  confundidos con el pueblo, dispuestos también a ser protagonistas de los acuerdos de paz?

 

Iván Marino Ospina: Primero que todo para mi representa una inmensa alegría. Creo que es uno de los grandes triunfos del pueblo colombiano. Esto tambien significa que la paz no es imposible en nuestro país. Nosotros, como movimiento revolucionario estamos dispuestos a apoyar inmensamente esa paz que ahora nace.

 

Muchas personas lo han presentado a Usted como un militarista. ¿Se debe eso a su formación?

 

Iván Marino Ospina:

Creo que hay un malentendido. Si fuera así no estaría en este sitio, dispuesto al diálogo. Lo que pasa es que para decir las cosas no me gustan los rodeos. Yo soy directo, mi formación ha sido como la de cualquier revolucionario convencido de la lucha. Uno no le puede caer bien a todo el mundo. Seguro que esas personas de que Usted me habla son del ejército.

 

¿Cómo va a respetar el M-19 el cese al fuego?

 

Iván Marino Ospina: Mire Uste. El M-19 no va a disparar un solo tiro en contra de los acuerdos que ahora se han logrado. Vamos a permanecer vigilantes. Nosotros no sabemos cuanto durará la tregua, nadie lo sabe. Vamos a trabajar por el pueblo para que dure mucho tiempo.

 

¿Para Usted que es la Paz?

 

Iván Marino Ospina: Para mi, como para todo el pueblo Colombiano, significa que podamos vivir en una patria libre, donde la democracia sea total, donde todos podamos vivir sin odios, con trabajo, con educación, con salud. Todo eso es Paz.

 

Si Usted se incorpora de nuevo a la vida urbana, a la vida del colombniano corriente, ¿Tomará medidas para proteger su vida o actuará como lo estaba haciendo Toledo Plata antes de morir?

 

Iván Marino Ospina: A toledo Plata lo asesinaron los malos hijos de Colombia, los hombres que están incrustados en el gobierno y no quieren la paz. Por eso nosotros debemos estar atentos a todo lo que suceda en contra de la paz. Desde luego yo tomaré medidas para proteger mi vida, aunque si tengo que ofrecerla a la patria, lo haré entusiasmado.

 

¿Qué siente Usted al ver que la Paz está mas cerca?

 

Iván Marino Ospina: En este momento que por fin se vislumbra la apertura de un espacio político, me embarga una gran alegría, una gran satisfacción, pero siento además nostalgia por no tener a mi lado a nuestro Comandante Jaime Bateman y a Carlos Toledo Plata, que lucharon con entereza, con voluntad férrea por la paz y por la patria".

 

Pero la paz no se acerca. El Gobierno dilata el cumplimiento de los acuerdos: El diálogo Nacional no comienza y el ejército sostiene una actitud de hostigamiento sobre los campamentos guerrilleros en tregua. Por eso hay que seguir peleando por la paz.

 

Iván viaja a Mexico para entrevistarse con el Presidente en momentos en que el gobierno ya tomó la decisión de atacar y aniquilar a nuestra fuerza militar en Yarumales.

 

El gobierno, los sectores oligárquicos y la gran prensa se amparan en una declaración de nuestro Comandante para alegar que el M-19 no tiene una voluntad de paz. Además han pretendido mostrar que debido a esta declaración , Ivan Marino dejó de ser nuestro Comandante General.

 

Esto es falso y tendencioso: cualquier patriota honesto, todo combatiente sabe que la lucha se construye sobre aciertos y errores, y que no es estilo de revolucionarios derrocar a quienes han tenido sobre sus hombros el peso de la responsabilidad de todo un proyecto. Nosotros hacemos evaluaciones del conjunto de la actividad de cada dirigente frente a nuevos retos y mayores desarrollos. Nadie mejor que Ivan lo dice:

 

“ La grandeza del M-19 se mide en que no tiene hombres perpetuos en la Dirección Nacional. En la medida en que el proceso nos lo exige, en la medida en que el pueblo reclama hombres que representan a toda Colombia, a toda la patria, el M-19 en su evaluación interna ha aceptado que Iván Marino sea relevado de la Comandancia y otro hombre con cualidades humanas, políticas, de gran capacidad de análisis y de síntesis, como Alvaro Fayad, ocupe el primer puesto de mando del M-19. Iván Marino, como un combatiente, como un revolucionario, ocupará la posición que la Conferencia Nacional del M-19 le asigne”.

 

Los Robles, febrero de 1985

 

 

 De los Robles, cada combatiente, todo dirigente sale con una tarea, una responsabilidad. Con la mente fija en que tenemos que ser gobierno para que comience la paz del pueblo, la justicia y la democracia.

 

Iván Marino cumple con su responsabilidad hasta el día en que con valor y generosidad entrega su vida por la patria. Convencido de estar defendiéndola. Consciente de que los que luchan por el futuro no desaparecen.

78.jpg 

“Las negociaciones entre Betancur y el M.19 fueron complejas. En ellas el papel de Ivan Marino Ospina ha sido decisivo: como jefe de dicha organización participó personalmente con algunos de sus compañeros en la primera entrevista celebrada en Madrid, en octubre de 1983, entre el Presidente de la República y los jefes guerrilleros. Entrevista histórica, sin precedente, y que fue posible gracias a la valentía política de la primera autoridad colombiana y a la inteligencia de Marino Ospina y de sus compañeros dispuestos a buscar soluciones de paz después de varios años de lucha armada sin resultados..”  

 

“Conviene recordar que la firma de la tregua con el M-19, en Corinto, en agosto de 1984, dio lugar a una expresión de alegría en todo el país, era un hecho político impresionante y fundamental, porque demostraba hasta que punto los esfuerzos del Presidente Betancur reflejaban unos sentimientos profundos en las mas amplias capas del país. Pero no pensaban igual las fuerzas represivas. La tregua establecía una situación inevitablemente confusa en ciertas regiones del país; los guerrilleros no se disolvían; era ua situación de paz armada, una etapa transitoria  para dar tiempo a que el gobierno pudiese poner en marcha una serie de reformas que habían sido estipuladas en el acuerdo de Corinto. En esta situación tan compleja, aprovechando diversas circunstancias , incluídas no pocas provocaciones , lo cierto es que las fuerzas militares nunca han cesado de perseguir de una u otra forma a las unidades del M-19. Los pretextos eran varios, pero la voluntad permanente. En junio de este año el citado grupo guerrillero declaró rota la tregua como consecuencia del acoso a que estaba sometido. Estos antecedentes son fundamentales para comprender lo que ha ocurrido en los últimos días…”.

 

“Parece evidente pues que la lógica a la que respondían los grupos militares organizadores del asalto a la casa de Cali en la que residía Marino Ospina era principalmente la de cerrar el paso a la eventualidad de un nuevo proceso negociador. Todo indica que ha habido elementos de provocación contra los guerrilleros, pero quizá también contra la política del Presidente. (EL PAIS, Madrid, 2 septiembre de 1985)

 

 

 (Apartes de la carta del compañero Alejandro a un periodista de El País de Cali)

Familiar   

“ Me hubiera gustado que usted hubiera conocido a Iván Marino Ospina. En él hubiera visto ante todo un temple moral del cual está escasa, harto escasa, la casta que gobierna Colombia. Se lo digo sin arrogancia.

 

Porque Iván Marino Ospina no es simplemente un Comandante de la “Subversión”. Iván es 30 años de lucha, de sacrificios, de irrenunciable vocación de dignidad, de decidida voluntad de victoria. De verdad, ojalá usted lo hubiera conocido, y se hubiera dado cuenta de la verdadera consistencia de este hombre cuyo rostro ya muerto parece reflejar la tranquila satisfacción del deber cumplido. La plena seguridad de un triunfo que él ayudó a forjar.

 

Iván Marino era un duro, pero duro en la discusión, duro para la pelea, porque era profundo en sus convicciones de paz. Duro pero no sectario: Porque era un convencido de la democracia. Duro pero flexible. Porque su dureza no era la rigidez de las estructuras oligárquicas. Su dureza era la del músculo vivo ejercitado para la brega y la victoria.

 

Duro pero modesto. Su tránsito por la Comandancia General del M-19 fue la permanente aceptación, la dura aceptación de una verdad, que Jaime Bateman expresó en repetidas ocasiones: la necesidad de acabar con el mito de los hombres perfectos. Porque el primero de ser consciente de sus defectos y limitaciones era el mismo Iván. Y uno de sus mayores defectos era el de una excesiva severidad consigo mismo.

 

Ojalá, Usted pudiera hablar con Fanny, su viuda, y con sus hijos Diego Hernan y Mauricio. Ellos le pueden contar mejor que ninguno, de la entrega diaria, de la fortaleza de sus sentimientos. Y de pronto, Usted, a través de ellos, descubra a un ser profundamente tierno y sensible, capaz de prodigar en los cortos paréntesis de la lucha su amor de esposo y de padre.

 

Entonces se dará cuenta, con la certeza que hoy yo tengo, que la muerte de Iván no fue hija de la desesperación, sino consecuencia de afrontar con coraje un ineludible enfrentamiento. La muerte de Iván tampoco es un anuncio de derrota del M-19. Esa entereza demostrada no es propiedad privada de Iván Marino. En las filas del M-19 se prodiga el heroismo y se hace cotidiano en la tarea opaca y en la luminosidad del combate. No porque seamos mejores que nuestros adversarios. Es porque la causa por la que luchamos es justa y posible….”.

 

 3rosas

 

 

 

 

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25 agosto 2013 7 25 /08 /agosto /2013 19:27

1940-1985(1)

UNA VIDA DE COMBATE… MUERE EN COMBATE

Felipe 

Hoy 28 de agosto de 1985, muere en combate nuestro comandante Iván Marino Ospina, dando testimonio de una vida entregada a la causa de la democracia y la justicia social, y haciendo valer hasta el final su condición de patriota en armas. Por tres horas resiste la acción de fuerzas combinadas del ejército y la policía, cuyo despliegue solo guarda proporción con la talla moral y politica de nuestro Comandante Iván.

Iván muere enfrentado a los guardianes de una minoría oligárquica que se decidió por la guerra y dio la espalda a la voluntad mayoritaria de los colombianos.

Miembro del Mando Central del M-19 y comandante General de la organización hasta febrero de 1985, alza las banderas de la rebeldía desde temprana edad. Hombre integral, infunde en cada uno de sus actos el coraje, la decisión y el heroísmo que caracterizan a nuestro pueblo.

Su muerte no es, por tanto, un golpe al M-19, sino una pérdida para todos los que aman a este país y desean para sus hijos un futuro de bienestar y dignidad.

Los sucesos de hoy están enmarcados por la decisión de unas minorías, negadas al cambio, de aniquilar a las fuerzas populares garantes del proceso de Paz.

Pero la muerte de Iván Marino Ospina no es una agresión más. En ella se plasma la voluntad oligárquica de elevar los niveles de la confrontación política y militar al punto de no retorno.  Y ya nos son las Fuerzas Armadas poniendo la cara por la clase gobernante: porque ella ha expresado su mandato de guerra, legitimando, en carta enviada al presidente Betancurt, esta nueva ofensiva de impredicibles consecuencias. 

Por ello, hoy, con el inmenso dolor de la patria que se desangra, pero tambien con la dignidad de combatientes integros y totales, respondemos ante los enemigos del pueblo como lo hemos hecho siempre: siendo mejores en la lucha, renovando nuestra vocación sincera y amplia por la unidad de todos los patriotas que anhelan el cambio, y reafirmando la decisión de construir un gobierno de mayorías que se empeñe en el logro de la paz definitiva.

Hoy el duelo significa combate, y es voluntad inquebrantable de victoria; porque no descansaremos hasta construir una Colombia donde la justicia sea el pan de cada día. Fieles a este compromiso y a esta voluntad, no vacilaremos ante los riesgos ni escatimaremos esfuerzos en el logro del propósito nacional.

Con el pueblo,

Con las armas  

¡Al poder!

Movimiento 19 de abril, M-19

Agosto 28 de 1985logo 

 

 

     

Iván nace el 16 de abril de 1940 en el norte del Valle, que es uno de los centros de la VIOLENCIA en Colombia.

“Habiamos vivido en una casa malita. Quedaba en la Tulia, cerca de Roldanillo, Valle, donde nací. Tenía dos piecitas y una letrina. Pero estaba rodeada de puras flores.

A pesar de que mi abuelo era muy rico, nosotros vivíamos en la miseria. El nos trataba con desprecio porque éramos conservadores. No nos daba ni un centavo. Nos fuimos para Tuluá. Mi papá cambió la casita rodeada de flores por una carreta y un caballito. Después de haber tenido tantas tierras el viejo murió sin cinco. Mi tío, Juán Marín, me había hablado mucho de Gaitán. Había logrado que se me convirtiera en un ídolo. Cuando lo asesinaron sentí mucha tristeza..pero mas que su muerte me dolió ver como mi papá, que era tan pobre, subió corriendo al monte a esconder su carretica y su caballito para que los liberales no se los fueran a incendiar. Ese día nos encerraron rápido a rezar el rosario…A mi mamá y a nosotos, sus nueve hijos, nos mantenía con lo que cobraba por los viajes que hacía con esa carreta.

Nos turnábamos para cocinar y conseguir la leña. Nos desayunábamos con arepa y agua de panela. A nosotros nos unió la pobreza.

El hambre nos obligó a emigrar a Pereira. Papá vendió la carreta y el caballo y allá alquiló una casa.

Mi papá era dirigente laureanista en la región. "El condor" y otros "pájaros" famosos del Valle eran amigos suyos. Yo me crié entre ellos…Además de los pájaros, a mi casa también iban los liberales. Ellos visitaban al viejo porque el influía para que los conservadores no les quitaran sus fincas. Y… mi mamá era liberal…Con mis primos, hijos de mis tíos Marín, líderes Gaitanistas, íbamos al Puente Blanco de Tuluá a mirar cómo cuadraban los camiones repletos con los muertos sin cabeza que llevaban a enterrar.

A esa edad, 9 años, era ya mucha la gente descabezada que había visto yo. A los 6 años disparé el primer tiro.

A pesar de que los liberales me caían bien por ser los perseguidos, yo admiraba al Cóndor. Mi papá  me decía que él había salvado a muchos conservadores de los pájaros liberales. "El Cóndor" me tomó cariño. Le gustaba que yo fuera rebelde. Quería hacer de mí otro "pájaro".

IVO11Ese muchacho va a ser peposo, decía. Quería decir que iba a ser pistolero. "El Cóndor" se había refugiado en Pereira. Yo lo visitaba todos los días muy tempranito. Una mañana encontré su cuerpo tendido ahí. Lo mataron los guerrilleros de "Chispas", liberales ellos.

En ese entonces, cuando observaba tantos cuerpos mutilado, tantos acribillado, tantos torturados, tantos sangrantes, no podía entender que el ejército fuera tan impotente que no pudiera acabar con la masacre. Siendo todavía muy niño, me daba cuenta ya de que la solución del problema debía ser militar.

Y luego, al recordar cómo los pájaros habían asesinado a mis tíos, cómo los guerrilleros liberales habían matado al "Cóndor", y cómo mi papá me explicaba que la violencia que yo veía entonces era la respuesta que le daban los conservadores a la violencia que los liberales habían desatado en los años 30. Para mí fue claro que tanto los unos como los otros , liberales y conservadores por igual, eran los culpables de la masacre.

Por ese motivo y, por la impresión profunda que los asesinatos del "Cóndor" y de mi tío Antonio me produjeron, decidí declararle la guerra al sistema liberal y conservador…Entonces me incorporé a la guerra definitivamente.

Desde que cumplí 12 años, comencé a concretar mi rebeldía. Estudiaba en un colegio oficial de Pereira, el Deogracias Cardona. En 1953, cuando cursé primero de bachillerato, organicé la Federación Estudiantil Caldense junto con Manuel Vasquez, un compañero de colegio y otros. Yo aparecía como el representante de la juventud conservadora.

A menudo en Pereira pasaba junto a la “Casa del Pueblo”. Era la sede que el Partido Comunista tenía en Pereira.

Como la gente hablaba cosas tan horribles de los comunistas, que se comían los niños, que separaban a los hijos de los padres, salí de ahí muy nervioso. Pero…yo estaba de acuerdo con ellos. Regresé a mi casa. Asustado, lleno de remordimientos, me encerré a rezar el rosario sin que mi mamá se diera cuenta.

Mis primeras acciones clandestinas consistieron en repartir un periodiquito comunista que se llamaba “La verdad”. Todos los sábados y los domingos iba a distribuirlos en las veredas campesinas cercanas. Yo le llegaba a mi mamá con la ropa manchada, llena de barro. Pero a mi no me importaba. Había cogido la lucha con tanto cariño!...yo en esas, yo que rezaba el rosario toodos los días.

Desde que ingresé al partido, para mí solo existía eso: el Partido Comunista.

Nada más …veía pasar tanta hambre a mi familia, que, realmente, yo lo necesitaba

Cuando tenía 16 años, el Partido me comisionó para que le hiciera una entrevista a Teófilo Rojas, "Chispas", ese guerrillero liberal que hizo masacres tan horribles. Tenía miedo ir. Pero el Partido insistía en que averiguara si Chispas estaba dispuesto a actuar bajo su dirección.

Permanecí una semana en el campamento de "Chispas"…Al poco tiempo de estar con ellos  me dí cuenta de que no había nada que hacer…Pero ahí empecé a ver que también se podía hacer la vida de las armas: si estos tipos, brutos, que mataban campesinos, que violaban mujeres indefensas, que cometían las atrocidades mas grandes, podían subsistir en el monte, por qué una guerrilla, que fuera de verdad amiga de los campesinos y que luchara honestamente por tomarse el poder para los pobres, con mayor razón, no iba a lograrlo?

Hacía tiempo que me había convencido de que en Colombia se necesitaba un cambio y que ese cambio solo podía lograrse si se utilizaban las armas. A las buenas, los conservadores o los liberales no iban a abandonar el poder. No iban a abandonarlo. Entonces comencé a insistir en que me enviaran a la guerrilla.”

PABLO UNA LLAVERÍA DE 25 AÑOS

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“A Pablo lo conocí en 1959 durante una reunión nacional de la Juventud Comunista. Ambos éramos muy buenos activistas. Nos hicimos amigos, nos volvimos como hermanos. Hicimos llave. Criticamos el burocratismo que había dentro del P.C. Eramos críticos duros. Organizamos la Resistencia Patriotica Juvenil, participamos en operaciones de solidaridad armada con Marquetalia. Pusimos bombas…y yo era el responsable político  de la Juventud Comunista en Caldas…Entonces el P.C apoyaba al Movimiento Revolucionario Liberal de alfonso López Michelsen, unidos luchamos contra el Frente Nacional. Fueron varias las veces que me metieron a la cárcel y que me garrotearon por poner avisos de propaganda a favor de López.

En 1961, el Partido me envió para el Consomol, la escuela de cuadros que tienen en la Unión Sovietica. Ahí me enseñaron Marxismo-Leninismo. A Pablo lo mandaron también.

Regresamos decididos a ingresar a la guerrilla. Insistimos en que por la vía electoral era imposible tomarse el poder: la burguesía colombiana es demasiado inteligente y demasiado ágil como para soltarlo así, por las buenas. Varios prometimos incorporarnos a la guerra. Me acuerdo de Hernando Gonzalez, murió combatiendo con las FARC en Ríochiquito, bajo el mando del comandante Ciro. De esas personas, solo Hernando Gonzalez, Pablo y yo cumplimos la promesa de luchar para tomarnos el poder por las armas o morir combatiendo. Apenas regresamos de Moscú establecimos contacto con la gente de las FARC…Me fui para el monte en 1966, ingresé con Pablo a las FARC. Creía que entonces combatiría por fin contra el ejército. Acababan de matar a Camilo.

Al comienzo, hasta la caida de una hoja me impresionaba…Pablo y yo nos perdíamos, no sabíamos orientarnos, no podíamos manejar la brújula. La nuestra era el campesino.

Pablo se fue a la guerrilla como responsable político del grupo del Comandante de las FARC, Manuel Marulanda Velez…Yo era el responsable político del grupo de Ciro, entonces Sub-comandante de las FARC. Pablo llegó al Huila y yo al Quindío. Al poco tiempo, también  a él lo enviaron al Quindío para trabajar en llave con la gente del Cauca y del Valle. Entonces hicimos nuestra vida guerrillera juntos. Protestábamos. Éramos muy críticos. Lo que ocurría simplemente, era que veíamos que tal como iban las cosas, la revolución estaba muy lejana.”

EN BUSCA DE LO NUEVO: EL M-19

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“Desde que dejé las FARC, tuve la idea de crear una organización revolucionaria amplia, abierta, donde no se exijan tal cantidad de requisitos. Donde tenga cabida toda la gente”.

Al salir de las FARC, Ivan Marino busca nuevos horizontes en Venezuela, impulsado por el ideal de luchar por la libertad de América Latina. Por eso al quedarse sin piso, decide regresar a su patria en 1970.

A la semana de haber llegado, es detenido en la Plaza de Bolivar de Pereira cuando se le dispara una pistola en el bolsillo. Es torturado y permanece en la cárcel de Cartago hasta que bajo el gobierno de Pastrana, con el levantamiento temporal del Estado de Sitio, queda anulado el Consejo de Guerra que lo había juzgado.

Busca trabajo para subsistir, pero sobre todo busca viejos compañeros como Lucho Otero, Pablo y Gustavo Arias para abrir nuevos trabajos revolucionarios. Estamos en 1972.

Serán los comienzos de lo que será el M-19. Vienen reuniones para crear una organización que sirva de apoyo al movimiento guerrillero existente y desarrolle la lucha armada en la ciudad.

Son años de construcción de un proyecto del cual Ivan es pilar, contribuye a idear, planificar y ejecutar todo nuestro accionar político y militar.

El solle Jaime Batemán encuentra en la mentalidad  práctica y aterrizada de Iván el complemento necesario para materializar los sueños. Su papel es concretar las ideas en planes, medios, necesidades a resolver, obviamente dentro de un colectivo de dirección, es la rienda a los bríos y velocidad del visionario Bateman, en función de asegurar y garantizar las acciones y propuestas. Acompañó esto una enorme facilidad para hacer amigos y convencer, fruto de la sencillez y la seguridad que da una profunda convicción de luchar por lo justo y posible.

Cómo parte de la dirección, desde 1975 hasta 1979 Iván tiene bajo su responsabilidad el regional de Occidente desde donde contribuye a formar toda una generación de dirigentes que se desarrollaron dentro de un espiritu de amor y entrega a su organización.

Paisa13.jpgIván está presente como dirigente, orientando y participando, fijando y plasmando criterios políticos, militares y orgánicos.

Cada hombre imprime a su obra su sello particular. Y cuando ese hombre es parte fundamental de un proyecto y de una organización, este sello personal se refleja en un estilo de dirección, de acción política y línea de conducta hacia un colectivo y un país.

Así, todos conocimos a Iván incansable en insistir en que sólo garantizamos el proyecto, si forjamos organización. De su obsesión por la unidad: interna y hacia las demás fuerzas guerrilleras.

De su papel como fiscal y vigilante de que se respeten y cuiden los bienes e intereses del pueblo y su organización. El mismo se definía como la conciencia crítica del M-19, y obviamente ese resulta ser un papel muchas veces poco cómodo y desagradecido.

Pero a nuevos hechos nuevas exigencias. Con la recuperación de las armas del Cantón el M-19 adquiere su mayoría de edad y salta al país como un proyecto político.

Por primera vez se decide destapar –aún a medias- a tres dirigentes visibles del M-19: Pablo, Iván y Carlos Toledo. Y la represión que desata el gobierno de Turbay en respuesta a esta operación nos facilita esa tarea. Porque la cárcel saca a la luz a muchos dirigentes que comienzan a proyectarse hacia la nación.

Pero antes Iván, como todos los demás resistirá la dura prueba de la tortura, y saldrá de ella victorioso.

“Dos semanas después de la recuperación de las armas nos detuvieron en Cali, en nuestra casa del Camino Real. Fue el 15 de enero a las cuatro de la mañana, recuerdo…allanaron la casa. Reventaron la puerta. Despertaron a golpes a los niños dormidos. Los obligaron a levantarse. Encapucharon  a Fanny. La amarraron. La tiraron al suelo. El niño menor, de tres años, comenzó a llorar. Los otros de doce y trece, miraron en silencio.

A ellos los detuvieron 25 días en el Batallón Pichincha. Los interrogaron. Los niños no hablaron. A todo contestaron “no se”.

Fanny estuvo diez meses presa…

fannyA mi me llevaron vendado a una casa del Barrio Tequendama de Cali, donde quedaba nuestra Cárcel del Pueblo. Me amarraron a una esquina del patio y estallaron granadas de gases lacrimógenos a mi lado. Sentí que me iba a ahogar…Luego me condujeron a una finca junto al río Pance. Me sometieron al submarino…hasta que perdí el conocimiento…Cuando recobraba la conciencia me decían que sólo me dejarían tranquilo si les entregaba las seiscientas armas que tenía guardadas. Esa tortura la dirigió un suboficial del B-2…Después me llevaron al Batallón Pichincha…ni se cuantos días me dieron garrote. Perdí la noción del tiempo. Un día me pusieron una ruana para tapar mis manos atadas por las esposas  y me montaron en un avión de Avianca. Debía estar muy pálido. Nadie me dijo nada. Llegué a Bogotá, me condujeron a Usaquén. Me vendaron. Me trasladaron a las cuevas del Sacromonte para reanudar las torturas. Al ver que nada me hacía hablar, repetían la tortura, la repetían una y otra vez. Soporté diez  o quince días sin comer, de pié casi todo el tiempo…Los militares insistían en que delatara a mis compañeros. Y me torturaban, durante horas, durante días.

Luego de quince días de detención cesaron mis torturas. Me trasladaron a la prisión del Barne, en Tunja. Luego me trasladaon a Bogotá.

Permanecí diecisiete meses preso en la cárcel de la Picota..

El soportar o nó la tortura depende básicamente del nivel político que se tenga. Si uno está convencido de la justicia de la causa, no habla ni delata por más que lo vuelvan picadillo”

En momentos en que mas duro nos golpea la represión, surgimos con vigor renovado. Nueva y mas gente se acerca. Nos encontramos ante el hecho de que ya no somos una organización, sino un proyecto para Colombia.

Y eso quiere decir: dirigentes de cara al país.

Por eso, rota la clandestinidad y lanzado al país, Iván y luego el conjunto de compañeros detenidos, van a adquirir dimensión de figuras nacionales. La cárcel se va a convertir en nuestra oficina pública: así, hombres volcados hacia lo interno, hacia la organización, enfrentan el reto de dar respuestas a un pueblo.

Iván así lo palpa y comienza a responder.

En junio de 1979, celebramos la VII conferencia, en medio de la más feroz represión turbayista. A esa conferencia nos llega una carta de Iván –que no está en el archivo pero si en la mente de todos-  Ella marca una pauta de lo que somos y debemos ser, además de que es una enorme inyección de moral porque resume una confianza y un ánimo que rompen cadenas. Demuestra que la cárcel no logra encerrar las mentes libres y dignas que además de ser una prueba moral, se convierte en centro de la política nacional. Es necesario ser mas ambiciosos porque somos de hecho una esperanza real para el pueblo, que debe traducirse en un proceso amplio, abierto, donde tenga cabida todo patriota, desde los trabajadores, los campesinos, hasta los democrátas honestos y militares nacionalistas.

Este es nuestros salto para erigirnos en un proyecto democrático nacionalista que busca colocarse a la altura de las urgencias de un país.

EL M-19 UN PROYECTO NACIONAL

La-Picota.jpg 

(De la entrevista realizada por Carlos Fazio de la revista mexicana “Proceso” a Iván Marino Ospina, Alvaro Fayad, Carlos Pizarro y demás dirigentes detenidos en la Picota, el 15 de marzo de 1980, cuando la toma de la Embajada de la República Dominicana)

C.F: ¿En qué etapa seencuentra el M-19 en su capacidad de convocatoria al país nacional de que hablaba Gaitán? ¿No existe el riesgo de que el M-19 quede aislado de las masas?

M-19: En esta Colombia amarga, ancha y ajena, no existe si no un riesgo: el riesgo de equivocarse de enemigo; de equivocarse de criterio o de actitud. Si el enemigo es la minoría antidemocrática, antipueblo y antinacionalidad: si el criterio es la unidad para el combate donde cabemos todos: liberales, conservadores, democrátas, nacionalistas, indígenas, obreros, profesionales, religiosos, estudiantes, mujeres y hombres; si la actitud es de lucha y de triunfo, vamos a acelerar el reencuentro de las mayorías nacionales, con un proyecto nacional y una organización (como suma de fuerzas) nacional.

Si existe un proyecto nacional, en lo económico, político y social; si existe una organización que lo implemente y lo articule y si existe un pueblo que se identifica y se representa y participa; el único riesgo que queda entonces es cruzarse de brazos.

Y el Movimiento 19 de abril (M-19) como organización nacionalista revolucionaria está dispuesta a todo, menos a ver hundirse la patria, perder la nación y asfixiarse un pueblo en la miseria, el analfabetismo, la insalubridad y el desempleo, sin una industria nacional, sin independencia y sin democracia.

Tenemos una audiencia nacional; tenemos soluciones económicas sociales y políticas y tenemos la convicción razonada y sentida del triunfo.

C.F: ¿Está preparado el M-19 para resistir la marejada represiva que vendrá despues del desenlace de la toma de la embajada: ¿Está preparado el pueblo?

M-19: Se resistirá de una sola manera: a través de la UNIDAD de todo el pueblo, de un país nacional, de sus organizaciones políticas, gremiales, amplias, legales, cerradas, ilegales, clandestinas. Se resistirá en la medida en que de un lado vayamos ubicando al pueblo, a las masas, a los explotados, en plan de guerra, de combate, de lucha, contra sus explotadores. Esto, naturalmente, no es labor de un día para otro: es un largo proceso que se ha venido recorriendo y a nosotros nos cabe darle un empujón más. Eso estamos haciendo.

Colombia ha enfrentado represiones. Ahí está la “Violencia”. Ahora será un país más maduro, más hecho. La unidad es la clave del éxito. El combate es el camino. La democracia, la justicia social, y la independencia nacional, el objetivo. Así están las cosas.

 

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24 agosto 2013 6 24 /08 /agosto /2013 22:54

 

Por: José Yamel Riaño, 22 de agosto de 2013

JYRDesde el análisis político resulta muy interesante, por decir lo menos, la situación social que nos ha tocado vivir en este comienzo de siglo XXI a nosotros, las generaciones de la primera mitad del siglo XX en Colombia. Aún si hacemos abstracción de fenómenos como el de la Violencia. De gran impacto les resulta a los jóvenes de hoy ser testigos de los conflictos no armados que vivimos los colombianos. Es el caso de la movilización social de los sectores del campo colombiano.

Así lo demuestran los hechos y especialmente el movimiento de masas que estamos observando: ayer fueron marchas indígenas y campesinas. Hoy es el paro agrario, parecidos, pero no iguales, y que poco a poco van mostrando sus diferencias y, sus verdaderas pretensiones e intenciones.

No parece recomendable hacer causa común las reivindicaciones de nuestros campesinos con las de los grandes hacendados sean ganaderos o agroindustriales. Simplemente porque no son ni parecidas, mientras las de los primeros pasan por la satisfacción de las mínimas necesidades básicas, las de los segundos apuntan a esquilmar los fondos públicos en beneficio propio.

Recordemos que hubo un paro “Cafetero” el cual se arregló con un subsidio que los colombianos pagamos y que según el gobierno alcanzo la no despreciable suma de Uno punto seis billones de pesos. Claro, con esos resultados todos los gremios del agro –ojo; digo gremios, no campesinos- se pusieron las pilas y anunciaron acciones a desarrollar para lograr toda clase de subsidios intentando revivir el ya triste y celebre programa “Agro Ingreso Seguro (AIS), del Presidente Uribe y su Ministro Arias”. Esta vez se han unido grandes ganaderos con grandes agricultores, para hacer que se repita la experiencia vivida por los cafeteros.

El problema es que estos autodenominados  “dirigentes agrarios” son insaciables y la plata  del Estado, -que es nuestra y debiera servir para satisfacer las necesidades básicas de los campesinos - no le alcanza al presidente Santos sino para hacer campaña reeleccionista. Con el resto de esa platica, al gobierno le ha tocado reeditar la política de la “zanahoria y el garrote” y tratar de impedir los paros con pueblo. Por encima de  la dirigencia gremial. Este hecho siembra un poco de confusión-entre el público- sobre los participantes y las pretensiones  verdaderas, que poco a poco se ha venido aclarando y mostrando que allí “hoy todavía no están  todos los que son, ni son todos los que están”.

Lo cierto hasta el momento es que  el grueso de los participantes son campesinos auténticos no es casualidad que precisamente sean los departamentos donde hay el mayor número de minifundios; Nariño y Boyacá los que se mantienen con mayores arrestos.

Frente a los medios los gremios ahora dicen haber incorporado a sus exigencias las grandes necesidades de los campesinos pobres, pero el país sabe que son ellos unos de los principales responsables de la situación de inequidad en que viven nuestras familias del campo. Otra cosa es que nos quieran probar que los costos de producción agropecuaria son mayores en Colombia que en Europa. Para eso, tendrán que pelear contra los neoliberales que impusieron los TLC.

Así las cosas, mientras los medios tratan el tema por las ramas, los actores más vulnerables se han quedado en la lucha enfrentando solos al aparato del Estado, que so pretexto de la lucha contra el terrorismo y el mantenimiento del orden público les quiere negar el derecho a la manifestación, cuando debería defenderlo comprobando la autoría de fuerzas extrañas sin necesidad de satanizar el derecho.

Ahora, como la campaña para elegir miembros del Congreso de la República y sucesor del Presidente Santos, ya está andando y seguramente el propio Santos será “Presidente Candidato”;  Nos corresponde analizar la situación de tal manera que podamos, entre todos los demócratas del país, salvaguardar los intereses populares y de gentes, y la mejor forma y garantía es ganar.

Ya lo hemos advertido; del otro lado de la candidatura de Santos está Uribe tratando de canalizar el descontento, -que hoy es alto- en favor suyo y del sector más retardatario de la política colombiana. Mientras tanto, los demócratas alternativos de este país vamos a estar haciendo lo que les corresponde hacer; metidos en el ojo del huracán con la gente, con los líderes y lideresas de los sectores populares, de esa clase media que no tiene dolientes pero que crece y crece. También de los comunicadores, de los compañeros del arte, de los sindicalistas, de los sin partido y de aquellos que nunca han tenido voz.

Pero no los vamos a convocar para que voten por nosotros: No. Los vamos a convocar es a  que defiendan sus propios intereses. Como corresponde en momentos como este; haciendo campaña electoral en favor de un candidato alternativo que exprese claramente el cambio, o en favor de una tercería que irrumpa de las entrañas del pueblo. O a que voten en blanco, o que no voten por ninguno de los candidatos, sino por una acción jurídico-legal, que exprese con claridad que lo que nos interesa es el cambio para bien. Allí vamos a estar los progresistas.

Esto quiere decir que los progresistas no nos podemos amarrar a fórmulas trasnochadas sino que debemos estar alertas al sentir de la gente que es un elemento que ayuda mucho en la toma de decisiones. “En río revuelto: Ganancia de Pescadores” o “Cuando el río suena piedras trae” decían los viejos y el análisis nos puede llevar a que “mientras ellos se pelean, nosotros nos unimos y ganamos”. Es ese el decir y el murmullo de nuestros compatriotas.

Internamente, sabemos que la clave de esto y de todo; está en la unidad; que la fuerza radica en la unión. Que son los valores, los principios y los propósitos lo importante. Que la unión no necesariamente implica fusión, que nadie es igual a otro, por lo que la unidad, solo es posible en la diversidad. 

El Progresismo es una fuerza en construcción en busca de la verdad, siendo conscientes que lo más seguro es que solo obtengamos una parte de ella. Tenemos que aceptar que las otras partes están diseminadas pero que entre todos podemos juntarlas.

Nuestro norte es progresista y es pa´allá y pa´allá es p´alante. ¡Y ES GANAR! ¡ES GANAR!

 

 

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11 agosto 2013 7 11 /08 /agosto /2013 22:31
      
   

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7 agosto 2013 3 07 /08 /agosto /2013 08:40

 

Por Fernando Dorado

 

Popayán, agosto 6 de 2013

 

Todo indica que estaremos frente a un evento electoral atípico en el Distrito Capital antes de las elecciones de 2014. Será la campaña por o contra la revocatoria del mandato de Gustavo Petro en Bogotá. Se convertirá en una antesala vibrante de las elecciones del año entrante. Servirá de medida y referencia para todos los partidos políticos en contienda.

 

Todas las fuerzas políticas – por obligación, dada la importancia que tiene Bogotá en el contexto nacional – tendrán que asumir una actitud. Cada candidato al Congreso se verá obligado por las circunstancias a fijar su posición. Ello convertirá estas elecciones en una prueba de fuego, especialmente para las fuerzas de izquierda, que llevan tres períodos de gobierno al frente de la ciudad capital. 

 

El uribismo claramente está detrás de la revocatoria impulsada por uno de sus cuadros políticos, el representante a la cámara por Bogotá Miguel Gómez Martínez. Habrá que ver cuál de los candidatos presidenciales del “Centro Democrático” se juega a fondo en esta campaña por el poder gubernamental en la capital de la República. Seguramente “Pacho” Santos, en medio de su precipitación, se pondrá la camiseta de la revocatoria con todo lo que ello implica.

 

Los partidos y candidatos al Congreso que están con el gobierno de Juan Manuel Santos, incluyendo los “verdes”, están divididos frente a esa eventualidad. Hasta ahora sólo unos pocos representantes de esos partidos se han mostrado favorables a la revocatoria de Petro, mucho más cuando el Presidente se ha mostrado cauto y prudente. Es evidente que el primer mandatario percibe a Petro como un aliado frente al tema de la Paz y que aspira a que las bases progresistas de Bogotá y del país lo acompañen en la reelección.

 

En el campo de la Izquierda las cosas no son fáciles. Por paradójico que sea, Gustavo Petro – sin proponérselo – se convierte nuevamente en motivo, ya sea unidad o de mayor división de la izquierda colombiana. El primer paso ya lo dieron un conjunto de partidos, movimientos y grupos de izquierda que en comunicado público(1)  aprobaron un pleno respaldo a Petro, lo cual es un hecho de gran significación dado que algunos de los firmantes son todavía integrantes del Polo Democrático Alternativo.

 

Para el MOIR, principal fuerza política al interior del Polo, la situación es más que difícil. Hasta ahora se ha mostrado crítico de la alcaldía petrista. Exige cambios estructurales y no valora las acciones de Petro en “defensa de lo público”. En cambio, de manera inexplicable, nunca se pronunció frente al ruinoso gobierno de Samuel Moreno al cuál no le puso mayores objeciones. Esa inconsecuencia ya le costó al Polo el desastre del resultado en las pasadas elecciones capitalinas en donde escasamente sobrepasó los 32.000 votos.

 

Ésta experiencia electoral puede fortalecer a la izquierda, no sólo en el ámbito del Distrito Capital sino a nivel nacional o puede profundizar su división y debilitamiento para quedar golpeada – herida casi  de muerte – para enfrentar las elecciones del año entrante (2014).

 

El pueblo bogotano en representación de la Nación

 

El pueblo bogotano ha demostrado en las últimas décadas de la vida nacional una gran capacidad para ponerse al frente de las coyunturas nacionales al asumir una posición política independiente frente a la dirección de los partidos oligárquicos tradicionales. 

 

Cuando hablamos del pueblo bogotano no podemos olvidar que desde la década de los años 60 y 70, la ciudad capital aglutina colonias de todo el país, gentes que migraron desde diferentes regiones y que han contribuido – muchos de ellos – como mano de obra proletaria a los avances productivos y urbanísticos de la ciudad capital.

 

Es decir, al hablar de Bogotá nos estamos refiriendo a los sectores de la población colombiana que por sus condiciones de vida y su asentamiento en la Capital, se han liberado de las ataduras ideológicas semi-feudales que todavía amarran en muchas regiones de Colombia a la mayoría de pobladores a las cúpulas políticas tradicionales.

 

Es esa caracterización de la población bogotana la que nos lleva a darle tanta importancia al evento electoral (revocatoria) que se avecina. Bogotá es la vanguardia política de la Nación. Lo que allí se juegue y su resultado va a tener valiosas implicaciones para el país.

 

Es posible que Petro haya cometido errores en su gestión de gobierno. Sin embargo, éste evento sancionatorio va más allá de la simple valoración administrativa. Lo que está en juego es de mayor trascendencia. Lo que se intenta evitar es que uno de los principales dirigentes de izquierda pueda adquirir una significativa experiencia político-administrativa en la gestión de la principal ciudad del país, y sobre todo que, con base en esa gestión – que cuestiona el modelo de desarrollo privatizador que se implementó en Colombia a partir de las reformas neoliberales que se hicieron a la Constitución de 1991 –, salga fortalecido de cara a la Presidencia de la República para 2018.

 

El gran peligro que avizoran los grandes conglomerados económicos que dominan la Nación consiste en que el gobierno distrital de Petro está mostrando un camino alterno al que ellos han implementado en otras ciudades. Es el mensaje ideológico que porta Petro lo que los atemoriza. Incluso, ellos – así les duela – estarían dispuestos a permitir que las empresas distritales pudieran volver a ser estatales (como lo son en Medellín las empresas de servicios públicos), pero lo que les mortifica y asusta es que un “aparecido de izquierda” pueda convertir esa tarea en un objetivo para el resto del país y que más adelante, se haga visible y posible la recuperación “para lo público” de otros sectores de la producción de tipo estratégico que han sido entregadas al gran capital transnacional, como las reservas minero-energéticas, las obras de infraestructura, el sistema de salud y de comunicaciones.

 

Es allí donde está la clave de la defensa de Petro. Es allí donde no se puede equivocar la dirigencia y militantes del MOIR y del Polo, porque es un asunto que va más allá de los intereses particulares de un grupo u otro, o de simples rencillas personales que hay que manejar con grandeza. Es allí donde el pueblo bogotano – estamos seguros – no se va a equivocar y va a salir a respaldar al alcalde Petro para dar una vez más una lección a los políticos tradicionales y a sus patrocinadores plutocráticos.

 

Todo apunta a que el instinto de clase va a prevalecer en la actitud de las mayorías del pueblo bogotano. Quién se equivoque en esta apreciación puede pagarlo caro. Si la izquierda se une para esta coyuntura va a contar con un gran estímulo y podrá jugar con fuerza en las elecciones de 2014. Si no lo hace, la historia le cobrará.

 

 

 

(1)Ver: Comunicado público “Llamamiento a los y las demócratas colombianos” suscrito por El Movimiento Progresistas, Vamos por los Derechos, País Común, Poder Ciudadano, Partido Comunista Colombiano, Unión Patriótica, Congreso de los Pueblos, Poder y Unidad Popular, Movimiento por la Constituyente Popular, Presentes por el socialismo, Revolución de la Esperanza y Polo al Sur. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=172113

 

 

 

 

 

 

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5 agosto 2013 1 05 /08 /agosto /2013 09:18

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24 julio 2013 3 24 /07 /julio /2013 12:31

    ESPADA 

Haciendo memoria y rindiendo homenaje a las mujeres y a los hombres que siguen siendo ejemplo para la historia  

 

cenefa-ladrillo

 

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23 julio 2013 2 23 /07 /julio /2013 14:55

BOGOTA   Y EL PROCESO DE PAZ.

Por José Yamel Riaño

22 de julio de 2013

 

JYRBogotá es la capital de Colombia y única ciudad del país con alrededor de nueve millones de habitantes. Tiene los mejores niveles de empleo e ingresos, razones por las cuales es la mayor receptora de desplazados víctimas del  conflicto armado interno.

Pero además, por coincidencia histórica, el Alcalde es un político de origen popular, formado en la lucha armada y desmovilizado por el acuerdo de Paz entre gobierno y la guerrilla del M19 en marzo de 1990, acuerdo que le permitió a los guerrilleros del Eme continuar su lucha por las vías de la legalidad y que ha llevado a Gustavo Petro a su condición de Burgomaestre de la capital de Colombia.

Petro, es una persona orgullosa de su pasado histórico y su hoja de vida lo señala como la persona más  indicada para liderar en Bogotá el proceso del postconflicto.

El presidente Santos, actor principal en el proceso de acuerdos por la paz, tiene entonces en el Alcalde Mayor su mejor aliado para la implementación de los acuerdos a los que lleguen las negociaciones. El Alcalde Mayor está listo para implementación jurisdiccional de la Ley de Victimas y Restitución de Tierras que le calza preciso al primer punto de los acuerdos consistente en redimir campo colombiano.

Pero además, los bogotanos tienen un comportamiento electoral distinto al del resto de ciudades del país, al punto que las tres últimas administraciones de Bogotá han sido escogidas por la ciudadanía por la orientación progresista de sus candidatos. Bogotá es ideal para la implementación de los compromisos que el  gobierno nacional acuerde con los actores armados en el proceso de construcción de paz.

Este conjunto de coincidencias hace que, en caso de ser exitoso el proceso de acuerdos urbanos, Bogotá será una formidable ciudad para implementar el post- conflicto que finalmente nos llevara a la tan anhelada Paz. De ese tamaño es el reto al que nos veremos abocados los colombianos y en el que todos los ciudadanos podemos y debemos aportar.

El tema de restitución de tierras puede ser el inicio de un debate sobre la oportunidad que pueda tener una Reforma Agraria, que algunos visionarios ven como necesaria si es que Colombia pretende salir del subdesarrollo. Esta a su vez será posible si nos modernizamos en democracia, que implica la realización de algunas reformas estructurales en lo social, económico, político y ambiental por urgentes y necesarias. Hablamos de reformas como la agraria y junto con ella, las de educación y salud.

Pero todos sabemos de la gran concentración de tierras improductivas y en pocas manos. Así parezca inocuo, esa ley solo se propone restituirle las tierras a sus legítimos dueños, a los despojados por la violencia, es lo mínimo que tendríamos que hacer, pero ya se está viendo la reacción del latifundio aliado a las bandas criminales asesinando a los líderes de la restitución. Se necesita meterle pueblo al proceso. No se hacen reformas tan solo con acuerdos entre élites y menos hoy, cuando la mayoría de partidos políticos están desacreditados y cuestionados por los ciudadanos. Es por eso que para avanzar en el proceso de paz hay que hacer reformas, por lo menos las más urgentes, Meterle pueblo al proceso es democratizar la tenencia de tierras modernizando el campo con créditos semillas y técnicas colectivas.

 Pues bien compañeros Progresistas estamos viviendo un momento histórico complejo, difícil pero es también, nuestra gran oportunidad como pueblo, lo que para nosotros los Progresistas, constituye nuestro gran reto. Ya nuestros principios y valores han sido puestos a prueba en otras oportunidades y hemos salido airosos. Por fortuna no iniciamos de la nada, además del acumulado histórico de las luchas de nuestro pueblo, tenemos la experiencia de estos años de lucha y con Gustavo Petro estamos gobernando Bogotá, que se está convirtiendo en gran ejemplo para el resto del país. 

Por ejemplo, en Cali y el Valle del Cauca, estamos impulsando un proceso de confluencia política con los sectores alternativos y diferentes fuerzas sociales, que nos puede permitir llegar a acuerdos parciales, en acciones electorales, políticas y sociales. Muy a pesar de las dificultades impuestas por la ley electoral a las minorías, se hace necesario construir la unidad desde abajo para ir construyendo la fuerza política territorial que rompa esquemas tradicionales, tanto de izquierda como de derecha.

En esta tarea es necesario ser lo suficientemente creativos y originales como para no repetir experiencias vividas y entender que el mundo de hoy, también es el de los jóvenes y el de las mujeres independientes que luchan por reivindicaciones propias como educación, salud y recreación. Así lo han hecho conocer los indignados de todo el mundo, la mayoría de ellos acompañados de una clase media que cada día es más asfixiada por sectores mejor organizados que presionan desde arriba y desde abajo, mientras ella misma no cuenta con sus propias herramientas que les permita hacerse escuchar. Sin duda somos los Progresistas los primeros invitados a compartir con ellos parte de nuestras luchas.

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Presentación

  • : El blog de Oiga Hermano, hermana
  • : La historia de Colombia ha sido la del desencuentro entre compatriotas, la del saqueo de las riquezas y la usurpación del poder por parte de la oligarquía. Esto nos ha llevado a vivir en medio de la violencia y la carencia de bienestar para las mayorías... Nos proponemos cambiar profundamente esta realidad. Destacados hombres y mujeres del M-19, junto a vigorosos movimientos sociales han luchado y siguen luchando por conseguir una sociedad justa, democrática y en Paz.
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