Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
8 marzo 2014 6 08 /03 /marzo /2014 20:17

    EL FLACO DEL M

 

Por Enrique Santos Calderón

 

La indeleble huella que, para bien y para mal, dejó Jaime Bateman Cayón sobre la guerrilla colombiana.

 

 ¿Qué decir sobre un tipo que nos marcó tanto en la vida?

 

A mí, porque lo conocí. Y me consta el peso de su huella. Pero también, a toda una generación colombiana que, aunque no lo hubiera conocido, y no lo sepa, ha sentido el paso de Jaime Bateman Cayón por su existencia.

 

Porque, para bien o para mal, el ‘flaco’ Bateman cambió la manera de actuar de la guerrilla colombiana. Y si la guerrilla en esta Colombia de fin de siglo es –y eso sí lo sabe todo el mundo– un factor de poder que tiene al Estado colombiano y a la comunidad internacional en el plan de negociar con ella, esto tiene que ver con la influencia que sobre ella –sobre esa forma de hacer política con el fusil– tuvieron Jaime Bateman y el movimiento armado de “nuevo tipo”, más urbano, heterodoxo y amplio, que él creó y lideró hasta el día de su muerte en las selvas del Darién. Y no propiamente en combate, sino en misión pacifista, que terminó en extraño accidente aéreo, cuando se dirigía a Panamá durante las negociaciones iniciales con el gobierno de Belisario Betancur. Bateman fue el primer dirigente guerrillero de extracción marxista en hablar sin tapujos de negociación, diálogo y paz. Y en asumir lo que decía. Porque también fue el primero en entender que, a esa insurgencia armada de origen campesino, inspirada en las revoluciones cubana, argelina, china, vietnamita o soviética, y alimentada de nuestra propia larga historia de guerras civiles y resistencias rurales armadas, había que darle una proyección política más real e inmediata, que la insertara en la sociedad colombiana de su tiempo. Su fastidio con la ortodoxia marxista-leninista; su afán por acercarse a lo popular en cualquiera de sus formas; su irreverencia frente a dogmatismos y sectarismos; esa informalidad tras la cual se ocultaba una recia vocación militante, le llegaron muy hondo a una juventud que en los años 70 creía que Colombia necesitaba un cambio radical.

 

 El ‘flaco’ Bateman creó a puro pulso, a fuerza de convicción y personalidad, el Movimiento 19 de Abril (M-19), que en febrero de 1974 sorprendió al país con su insólito robo de la espada de Bolívar. Acción que resumía todo el sentido nacionalista revolucionario que intentó darle a la lucha guerrillera.

 

 Y, también, el gusto por lo espectacular-publicitario que habría de caracterizar muchas de las acciones del M-19.

 

 ¿Dónde están las masas?

 

Este hombre atropelladamente costeño y esencialmente criollo, con su aire desgarbado de basquetbolista samario; este inventor del ‘eme’, educado al calor de las luchas callejeras de la Juventud Comunista en la Bogotá de los 60, este activista incansable, impregnado también de cheveridad y trópico, que se aburrió de echar piedra en la Nacional y de ponerle petardos al Colombo Americano, para incorporarse a las Farc a comienzos de los 70, para luego salir de allí, aburrido e impaciente, a seguir el combate en otros escenarios, este personaje original y audaz fue de los primeros egresados del monte que planteó que la guerrilla colombiana debía cambiar su perspectiva de poder. Y acercarse a los movimientos de masas urbanos que en esa época habían llevado a Allende al gobierno en Chile y convertido a la Anapo en una alternativa popular en Colombia. La frustración de ambas experiencias confirmó a Bateman en su creencia de que a los movimientos populares que enfrentaban a la oligarquía (término de moda que siempre le gustó) no les servía con ganar en las urnas, si no tenían un sustento armado que hiciera respetar la voluntad popular. No es casual que el mismo nombre del movimiento que creó arrancara de la fecha –19 de abril del 70– en que Rojas Pinilla perdió unas elecciones aparentemente fraudulentas; ni que la consigna inicial del ‘eme’ fuera “¡Con el Pueblo, con las Armas, con María Eugenia, Al poder¡”.

 

El nombre de la hija del caudillo fue suprimido después, cuando las acciones armadas del M-19 llevaron a las nerviosas jerarquías de la Anapo a disociarse del mismo. Bateman patrocinó, entonces, la “Anapo Socialista”, de donde salieron líderes y parlamentarios anapistas, como Carlos Toledo Plata, Andrés Almarales o Israel Santamaría, que forman parte de la larguísima lista de hombres y mujeres de muy diferentes procedencias que dieron su vida por este movimiento. Mientras la Anapo se disolvía en sus contradicciones clientelistas, el M-19 se disparaba como organización político-militar que reclutaba a gente de todas partes y protagonizaba acciones armadas que combinaban el impacto noticioso con el político. Años más tarde, Bateman impulsó, en unión con la revista Alternativa y numerosas personalidades democráticas (algunas de las cuales no estaban muy al tanto de ese patrocinio), el movimiento Firmes, que confirmaba su convicción de que toda lucha armada debía tener una proyección amplia, legal y cívica.

 

Todo esto, para desconcierto y fastidio de la guerrilla “histórica”, que veía las iniciativas del ‘flaco’ Bateman con una mezcla de admiración y desconfianza. El EPL, preso aún de purismos maoístas (y que en los años 80 firmaría la paz junto con el M-19), juzgaba el reparto en barrios populares de mercados decomisados a camiones de Carulla como “reformismo armado de corte populista”. Para las FARC, nada bueno podía producir un movimiento fundado por quien había abandonado sus filas. Al ELN, el solo discurso amplio e informal de Bateman, quien hablaba de diálogo, paz y política, le parecía peligrosamente sacrílego.

 

Lo bueno, lo malo y lo feo

 

En su alocada y creativa carrera revolucionaria, antes de que la muerte lo asaltara a los 43 años en los cielos del Darién, Jaime Bateman Cayón dejó, pues, su huella indeleble sobre lo que, 16 años más tarde, es el movimiento armado que, a paciencia y conciencia, sembró la izquierda marxista en las montañas y selvas de Colombia en la década de los 60. Y, también, en lo que se ha convertido una guerrilla en la cual al pueblo colombiano le cuesta trabajo encontrar hoy los referentes humanos o políticos que encarnaron un Camilo Torres o un Che Guevara.

 

Porque en la progresiva perversión de métodos y valores que en la última década ha carcomido la identidad política de la insurgencia armada, algo tuvo que ver el ‘flaco’ Bateman. En la medida en que fue el primero en entender, tecnificar y aplicar a fondo –para fines tanto políticos, propagandísticos como económicos– la práctica del secuestro, que viola el más elemental de los derechos humanos y destruye la ética revolucionaria. Y que hoy tiene al país convulsionado y ha generado los brutales anticuerpos del paramilitarismo.

 

El M-19 refinó y llevó el método de la “retención revolucionaria” a dimensiones que la guerrilla no conocía. Secuestros para presionar la resolución de conflictos sindicales –como el del gerente de Indupalma, Hugo Ferreira Neira–, o para “juzgar a traidores de la clase obrera”, como el del presidente de la CTC, José Raquel Mercado (cuyo cadáver fue devuelto en bolsa de plástico). O secuestros puramente económicos, que no eran reivindicados públicamente, como los de tantos ejecutivos de empresas nacionales o multinacionales (Sears, Texaco, etc.). Todas estas acciones y muchas de otra índole, siempre con el sello de la espectacularidad, fueron ‘craneadas’ por la mente diabólicamente imaginativa del ‘flaco’ Bateman. Y en eso, la incidencia del M-19 sobre el resto del movimiento armado fue poco constructiva. Porque este asimiló el lado pragmático –la eficacia del secuestro, la manipulación de los medios, el cambio de lenguaje, etc.–, pero no el sentido que Bateman quería darle a la lucha armada como instrumento para ampliar la democracia y reformular el sistema político.

 

Bateman pareció siempre pendiente del efecto político y social de las acciones de su movimiento. Que él procuraba diferenciar de las de la guerrilla clásica, por aquello de la conexión con la gente del común y el país real. Realidad que él juzgaba ajena a la de los núcleos ultra politizados de la izquierda, que se movían como sectas dogmáticas dentro de la universidad, y determinados sindicatos y organizaciones campesinas, sin llegarle nunca a la gran masa.

 

Un capital despilfarrado

 

En su obsesión por conectar la lucha armada con la política y las inquietudes populares, Bateman fue quien abrió el proceso de “diálogo nacional” entre el Estado, la sociedad y la guerrilla. El proceso de paz que se inició con Belisario Betancur y ha continuado con tan traumáticos altibajos hasta nuestros días, fue desencadenado por este samario singular, que se inició en la política como ‘tirapiedras’ de la Juventud Comunista y terminó fundando un movimiento al que entregaron sus vidas centenares de hombres y mujeres colombianos que creían estar luchando por un país mejor. A diferencia de tantos jefes guerrilleros que no lograron ni logran desprenderse del fusil, Bateman fue consecuente hasta el final en su convicción de que las armas eran un medio para una lucha democrática, y no un fin en sí mismas.

 

Murió, por eso, en misión de diálogo y paz y no de combate militar. Tras de sí dejó un movimiento que en gran medida propició la reforma constitucional del 91; que llegó a tener una votación impresionante de cerca de 950 mil votos, el 26 por ciento de la Asamblea Constituyente, y meses después eligió nueve senadores y catorce representantes, y que demostró que, pese a sus excesos y desmesuras, le había llegado a un país que reconoció en las urnas la transparencia de su adiós a las armas.

 

Pero el movimiento nunca pudo superar bien la desaparición de su inspirador.

 

Que el M-19 no hubiera estado a la altura de sus circunstancias, ni de la cuota de sangre y dolor (propios y ajenos) que acompañó su historia; que haya despilfarrado un capital político logrado a costa de tanto sacrificio (que, como dicen socarronamente por ahí, “hubiera protagonizado el holocausto del Palacio de Justicia para terminar llevando al Congreso a Mario Laserna y a Pedrito Bonett”); esa lacónica parábola política podría atribuirse de manera algo simplista a los “gajes de la democracia”. Al riesgo que significa para una guerrilla hecha de clandestinidad y fierros, el brinco a la política abierta, llena de otras asechanzas.

 

Pero, dígase lo que se diga, cuando el M-19 se decidió a abandonar la forma de lucha armada y jugarse por la negociación y la paz, lo hizo de manera franca y limpia. Y queda –tal vez sobra decirlo– la gran pregunta: ¿cómo hubiera liderado Jaime Bateman esa transición del fusil al voto?

 

UN PROFETA DE LA PAZ

Antonio Caballero

Haciendo la guerra, pero queriendo la Paz

 

Conocí a Bateman en tiempos de la revista Alternativa en casa de Jorge Restrepo, a finales del 74. Justo en el momento en que estaba secuestrado José Raquel Mercado. Estaban haciendo toda esa consulta sobre si era culpable o inocente. No recuerdo bien qué era lo que escribían en los muros, sí o no.

 

Discutí mucho con él porque yo era enemigo del secuestro como método. Me parecía que si secuestraban a un tipo como José Raquel, tenían que ejecutarlo, o la cosa no era seria y me parecía muy grave que no tuvieran una salida distinta a eso. Pero, en fin, lo conocí en eso y me pareció un tipo muy simpático, como le pareció a todo el mundo, lleno de energía. Era la primera vez que yo conocía un tipo que estuviera haciendo la guerra, pero queriendo la paz.

 

Bateman no buscaba exactamente la victoria militar, ya que la veía como una cosa inalcanzable. Quería una victoria política, y eso fue lo que me pareció más interesante de él. En ese momento no estaba proponiendo diálogo ni cosas semejantes. Lo que estaba buscando era una acción política por medio de la acción militar. De ahí en adelante nos vimos varias veces en distintas circunstancias, no sólo para hablar de política, ni para hablar de lo que estaba pasando con el M-19, sino, por ejemplo, para jugar Risk. Jugábamos Risk con el Turco Fayad y con un amigo Montonero de ellos y mío que estaba exiliado aquí.

 

Insensatez

 

Después volvimos a vernos varias veces en un momento muy duro, que fue cuando lo de las armas del Cantón Norte. Habían detenido a Fayad, a la Mona, como a 50, no sé a cuántos más. Y un día me lo encontré casualmente en la esquina de la séptima con la Avenida Chile. Yo iba en un carrito y, de pronto, un jeep por detrás comenzó a golpearme el bomper... tan, tan, y entonces me voltié y el Flaco estaba exactamente como era. Se había dejado el bigote para disfrazarse. Estábamos en un semáforo. El se bajó del jeep y me dijo: «Nos vemos en el Cream Helado de allí, en la 70 con séptima». Bateman en ese momento era el tipo más buscado de Colombia y a mí me parecía completamente insensato lo que estaba haciendo él y lo que estaba haciendo yo, porque él estaba en la guerra, pero yo no.

 

¡Estaba en un Cream Helado a la luz del día con el tipo más buscado del país!

 

Me parecía una insensatez, pero en fin, así eran las cosas con Bateman.

 

Arrollador

 

Bateman nunca pretendió ni reclutarme, ni darme instrucciones, ni tirar línea. En realidad nunca pretendía eso, sino que discutía y convencía. Primero porque hablaba muy bien; pero sobre todo porque tenía muy pensadas las cosas y tenía mucha razón en lo que decía. No eran improvisaciones tácticas. El tenía una idea de fondo sobre qué era lo que había que hacer en este país. Convencerme a mí no era muy difícil porque yo estaba bastante de acuerdo con él en algunos temas. En fin, el Flaco me pareció un tipo absolutamente arrollador. Arrollador, de simpatía y de inteligencia. Un tipo que tenía razón.

 

 ...el sancocho nacional

 

Yo no sé cómo era Bateman echando un discurso en la guerrilla, pero hablando personalmente era muy bueno. En una reunión de cinco o seis personas era un tipo de un poder de convicción impresionante, entre otras cosas a causa del entusiasmo con que hablaba y de su propia convicción. Discutíamos mucho pero estábamos muy de acuerdo sobre las insensateces de este país. En la época del Cantón Norte, ya Bateman empezaba a hablar del Sancocho Nacional. Una idea que a mí me llamó muchísimo la atención y que finalmente acabó haciéndose.

 

En la medida en que no se ha hecho por completo el Sancocho Nacional, es que no se ha logrado la paz en este país.

 

Cinco años más...

 

Yo me enteré de la muerte de Bateman en Madrid. Me enteré por un amigo del M-19, una especie de diplomático que estaba realizando tareas en Europa y que era muy amigo del Flaco. Me enteré también por García Márquez, porque me llamó a contarme. Una de las cosas graves que pasaron en este país fue la muerte de Bateman. Hubiera sido muy importante que viviera unos cinco años más... Digo, cinco años más porque aquí no se sabe cuánto vive la gente. Me parecía un tipo con una claridad de ideas dentro de la izquierda colombiana, que es un masacote de organizaciones sin ninguna claridad de ideas en general, totalmente ortodoxa, sectaria y dogmática, y eso era lo que no era Bateman. El estaba mirando lo que pasaba en el país y lo que pasaba en el mundo. Sabía lo que ocurría en Washington, lo que pasaba en Trípoli y lo que pasaba en Cuba. Una cosa que me parecía fundamental en Bateman era que ninguno de sus análisis políticos estaba imbuido por el odio o por razones de venganza estratégica. Buscaba lo que fuera de verdad bueno para la pacificación de este país. Una pacificación que evidentemente pasara a través de la justicia. Ya desde esa época se veía que se iban a morir de viejos todos los guerrilleros en Colombia. Bateman entendía que la guerrilla sólo tenía sentido si era para lograr algo en un plazo humano, pero no un plazo de siglos.

 

NO LE GUSTABA HACER LA GUERRA

ANTONIO CABALLERO

 

 Jaime Bateman era un jefe guerrillero: andaba por el monte echando tiros. Pero por lo que de él se decía, y por lo que decía él mismo, daba la impresión de no ser un jefe guerrillero común y corriente. Para empezar, no le gustaba hacer la guerra. En una admirable entrevista que le hizo poco antes de su muerte el sociólogo Alfredo Molano, y que publicó en estos días la revista Semana, Bateman, de entrada, tiraba lejos la pistola: «Guarden esa joda por ahí. Algún día habrá que dejarlas porque son incomodísimas». ¿Incomodísimas las pistolas? Con las guerras suele suceder — y eso es lo peor que tienen — que las hacen aquellos a quienes; les gusta hacerlas, aquellos a quienes les encantan las pistolas. Los guerrilleros son por lo general tan militaristas como los militares que hacen contraguerrilla desde enfrente. Entonces pasa que, cuando ganan — como cuando ganan los de enfrente— toda la vida del país que ha sufrido la guerra queda militarizada. Y la militarización puede ser útil para hacer las guerras: pero es catastrófica para vivir en paz.

 

Hay que cantar a la vida

 

A Jaime Bateman no le gustaba hacer la guerra, sino hacer la rumba: lo más contrario a la vida militar que queda imaginar. «Hay que bailar —le decía a Alfredo Molano— y hay que cantar. Y no sólo a la muerte, ni cantar sólo a las derrotas. Hay que cantar a la vida, porque si se vive en función de la muerte uno está ya muerto».

 

A Bateman no le gustaba la muerte, ni matar, ni estar muerto. Si hacía la guerra, era sólo porque le parecía indispensable para poder después hacer la rumba en paz.

 

Es eso lo que piden los manifiestos del M-19, tan poco radicales, tan moderados, tan despojados de pretensiones extremas, extremistas; simplemente una democracia honrada, y un poco de justicia y paz. Y es trágico que la situación de Colombia sea tal que un hombre que por otro lado desplegaba tanta imaginación como Jaime Bateman, tanta inteligencia y apertura de espíritu, tan poco fanatismo, tanta moderación y talento político, hubiera llegado a la convicción de que en Colombia la guerra es necesaria para poder vivir en paz. Para rumbear. Y en eso Bateman era un reflejo de Colombia, que es un país fundamentalmente rumbero, de arriba a abajo, de los Andes a la Costa, Pero que, por el ansia de ser tomado en serio, se avergüenza de serlo. Un ejemplo de esta doble actitud es el que dio durante cuatro años el ex-presidente Turbay, a quien le fascinaba el baile y que no pensaba más que en armar la fiesta pero que se sentía obligado a disfrazar sus ansias frenéticas de rumba con pretextos de Estado. Y esa hipocresía no es sino el síntoma de una enfermedad del carácter que aqueja a muchos colombianos, y que consiste en que quieren ser lo que no son, y pretenden parecer algo distinto. Para empezar, no parecen colombianos. Es un síntoma de colonización espiritual: quieren aparentar ser algo que por ser extranjero es mejor que lo propio, y su máxima aspiración consiste en aparentarlo tan bien que la perfección del disfraz les sea reconocida oficialmente mediante un cargo de funcionario colonial: gerente para Colombia de una empresa multinacional, con sueldo en dólares, o comisario político de un partido internacionalista con viáticos en rublos. Pero no quieren ser colombianos; qué horror. Es más: no quieren que los extranjeros los tomen por colombianos, porque les da vergüenza.

 

Este país está lleno de brujos y de brujería

 

Bateman, al contrario, no quería ser funcionario colonial: prefería ser colombiano. No le parecía un horror serlo, ni se avergonzaba de sus compatriotas porque lo fueran. La patria, antes que una tierra, es una gente. Y a ser patriota se empieza siendo compatriota. En una entrevista publicada por Semana decía, hablando de la izquierda colombiana tradicional: «Cuando a un marxista se le aparece un brujo con barbas y cucharas, con yerbas y sonajeros, no sabe qué hacer, se caga de susto, no lo mira, no lo respeta, porque el brujo no es científico, no es marxista... Olvida que este país está lleno de brujos y de brujerías. Y citaba a su mamá, que les decía a sus compañeros de la secta gnóstica: «Déjense de pendejadas, que polvo es polvo y esto es Macondo y no el Himalaya», Porque la mamá de Bateman es gnóstica. En un país de brujos con cucharas y de teóricos marxistas-leninistas, y de gramáticos defensores de la pureza del idioma, y de adoradores de José Gregorio Hernández, y de coqueros que hacen fiestas con los Rolling Stones, y de atracadores de bancos que huyen con su botín en un bus amarillo, y de curas de buena familia que se van a la guerrilla, y de bobos amarrados a un papayo, y de hechiceras que se presentan a elecciones, y de banqueros presos, y de asesinos de la moto y de premios Nobel de literatura, y de reinas de belleza, y de mafiosos que defienden la soberanía nacional, y de ministros de guerra que escriben poesía, y de magnates que van a visitar a Fidel Castro, y de presidentes que a veces son hijos de un arriero y a veces hijos de otro presidente, y de cardenales que son brigadieres generales, es apenas natural que la madre de un jefe guerrillero sea por lo menos gnóstica. (Un hermano de Jaime Bateman, por lo demás, era el acordeonista favorito del ex-presidente Turbay, que como ya se dijo, es un gran bailarín).

 

Desvergozadamente colombiano

 

Jaime Bateman había entendido que Colombia era así, y que eso no era motivo de vergüenza. Por eso había sido capaz de dirigir un grupo guerrillero tan desvergonzadamente colombiano que se anunciaba en la prensa en avisos limitados como si fuera un vermífugo contra los parásitos, para gran escándalo de la izquierda colonial, sin el menor respeto por la teoría y la praxis correctas del marxismo. Y que como primera acción política, para escándalo de la derecha colonizada, se robó de un museo la espada de Bolívar, sin el menor respeto. No por Bolívar, sino por el museo. A Jaime Bateman le importaba más Colombia que el marxismo, y más los colombianos que los museos. Era un patriota. Y por eso mismo, un compatriota del cual se podía sentir verdadero orgullo. Porque luchaba justamente para que Colombia fuera de verdad colombiana, y orgullosa de serlo, y no un país colonizado y colonial del cual, por serlo, hubiera que sentirse avergonzado. Todo esto suena un poco pomposo. Pero es que los colombianos también tendemos a ser algo pomposos cuando hablamos de la patria y de cosas así.

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
8 marzo 2014 6 08 /03 /marzo /2014 16:11
M-19
Testimonio
Histórico
Habla la Comandancia
Jaime Bateman Cayón
Iván Marino Ospina
Alvaro Fayad Delgado
Carlos Pizarro Leongómez
LOGO
BOLI
 
 
 
Tabla de Contenidos
1. Jaime Bateman
Oiga hermano. Entrevista de Ramón Jimeno
2. Iván Marino Ospina
2. 1. Entrevista de Rafael Vergara
2.2. Entrevista de Patricia Lara
3. Álvaro Fayad Delgado
3.1. Construir la democracia. Con alegría, justicia y dignidad
3.2. Lo fundamental: hacia dónde avanzamos
3.3. De México a Corinto (vía Madrid)
3.4 La política de lo militar. Intervención en la reunión de Dirección Nacional, San Pedro (cauca), septiembre de 1984.
4. Carlos Pizarro Leongómez
4.1. La guerra más estúpida es la que se puede evitar. Entrevista  con Rafael Vergara
4.2. Una revolución abierta al mundo
4.3. Palabras de despedida
4.4 Tres rectificaciones necesarias hacia la democracia plena.
5. ¡Así los vieron!
5.1. El flaco del EME.
Enrique Santos Calderón
5.2. Un profeta de la paz.
Antonio Caballero.
5.3. Haciendo la guerra, pero queriendo la Paz.
Antonio Caballero.
5.4. «Bateman, un misterio sin fin».
Gabriel García Márquez
* La Casa Editorial Pisando Callos, Bogotá D.C. Colombia
 Banco de Datos: Centro de documentación y cultura para la paz
 
3rosas
 
RECUPERAR LA HISTORIA
Visionarios, sin duda seres excepcionales, coincidieron alrededor de construir un sueño para quienes por los setenta estábamos inmersos en una búsqueda incesante por lograr la construcción de una Patria realmente democrática y libre.
De la teología de la liberación, del marxismo, de la doctrina liberal o de la conservadora, de cualquiera de ellas echábamos mano para tratar de releer nuestra realidad, para explicarnos la existencia de una realidad que nos ahogaba y que hacía imposible incidir en las decisiones nacionales. Las cosas como estaban eran inamovibles, casi por la ley de Dios, debíamos aceptar sin discutir siquiera el estado de injusticia social cada vez más agudo, la sin razón del Frente Nacional que nos excluía del poder, una guerrilla de origen liberal que se empeñaba en que era necesario plantearse una guerra prolongada y que tenía tras de sí una historia de exclusión, de odio y lucha de clases, pero además dogmática, acartonada y triste.
La tarea: reconstruir la confianza en nosotros mismos, no necesitamos extranjerizantes propuestas de cambio, no debemos reverencia a héroes prestados; en nuestros pueblos, en nuestra historia, encontramos la fuerza de los planteamientos que es necesario recuperar, en nuestra gente está la riqueza necesaria para reconstruir la nación, debemos incluir y no excluir, pero además no se trata de imponer un nuevo sectarismo, una nueva verdad revelada, es necesario construir entre todos la nueva nación en la que todos quepamos con igualdad de oportunidades y con justicia social, donde "El HONOR, La DIGNIDAD, El VALOR DE LA PALABRA EMPEÑADA" se recuperen en medio del pragmatismo vulgar y del mercantilismo de los bienes y de las ideas.
Romper con los esquemas, militar con alegría, hacer política por sobre todo, comunicarnos con nuestro pueblo, convocar por la unidad de la nación, no establecer cadenas sino de afectos, que no nos motive el odio; en fin, con una propuesta libertaria, no nacida en las entrañas de las estaciones que marcan la vida en otros continentes, recuperar lo Caribe, lo mestizo y grande de nuestro pueblo, crisol de razas, costumbres y creatividad.
Sumar a la causa popular dos vertientes, en principio, los desencantados de la Anapo, que constataron cómo el establecimiento les robó las elecciones y la dirigencia no tuvo la madera necesaria para responder con dignidad a tanta miserablesa, y unos expulsados de las FARC que habían cometido el delito de plantear alternativas a la concepción estratégica y a la táctica de la organización.
Entendieron y predicaron que para que se tuviera acogida y éxito era necesario hacer y darle volumen a la propuesta política, que la conociera la gente, el pueblito, la clase media, la oligarquía; para esta labor, eran necesarias las armas, con tiros se le daba volumen a la propuesta, se abrían los oídos de unos medios de comunicación casados con el poder económico y político, cerrados para toda propuesta contestataria o simplemente diferente a la oficial bipartidista.
Recuperar la espada de Bolívar, recuperar y repartir entre los necesitados el mercado y la leche de los monopolios, darle fuerza a la lucha sindical, crear escenarios para concertar un país nuevo, abrir a empujones la democracia, esta es la tarea que con amor, entrega y alegría constituye la revolución en Colombia, no hay otra manera de que quepamos todos. Por supuesto esto exige pelear, no es con buenos y pusilánimes consejos que esto se logra, dadas las condiciones del país, era necesario que se echaran tiros, muchos tiros.
La agria respuesta a cada propuesta de concertación y diálogo, la traición a los esfuerzos por la paz como construcción de democracia, hace que la guerra por momentos se sobreponga a la propuesta política, la aparición de organizaciones recalcitrantes de derecha, el surgimiento del poder mafioso encabezado por el narcotráfico, casi dan al traste con esta fresca y cada vez más madura propuesta de país.
Esta recuperación de la memoria de los cuatro grandes, no puede olvidar que eran Jaime Bateman Cayón y Esmeralda, Iván Marino Ospina y Fanny, Álvaro Fayad Delgado y Pepa, Carlos Pizarro Leongómez y Myriam y cientos de hombres y mujeres excepcionales que nos enseñaron a valorar con alegría y esperanza lo que somos, a recuperar nuestra historia y a mirar de frente el porvenir, sin ambages, sin temores y vergüenzas ni añoranzas de otros continentes, a ver de frente el futuro y a asumir el nuevo país, el que quedó finalmente plasmado y bosquejado en la Constitución del 91, epílogo temporal de esta gesta libertaria.
Alberto Caycedo Borda.
 
 
 
JBC2

Jaime Bateman Cayón

 

Fundador, líder y primer Comandante del Movimiento 19 de Abril M- 19, nació en Santa Marta, el 23 de abril de 1940, murió en un accidente de avioneta el 28 de abril de 1983. A la edad de ocho años, tuvo un accidente en una calle de Barranquilla, sufriendo la fractura de la tibia y el peroné. Por este incidente es-

tuvo a punto de perder la pierna, y quedó con una lesión de por vida. En 1957, siendo estudiante del Liceo Celedón y militante de la Juventud Comunista participa como activista estudiantil en los paros cívicos contra la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla. Se traslada Bogotá y termina bachillerato en el Colegio Panamericano, siguiendo en firme su militancia en la JUCO. En 1963 fue detenido durante un mes por repartir propaganda, luego por participar en una protesta contra el alto costo de la vida. Fue miembro del Secretariado Nacional de la Juventud Comunista y Secretario Político. Participó en 1963, como delegado de la organización, en el decimosexto congreso de Komsomol en Moscú, donde recibió un curso de ciencias sociales. A raíz de la revolución cubana y de la influencia del maoísmo, se desarrolló una fiebre por la lucha armada en Colombia como única vía. En 1966 ingresa a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC); fue secretario de Manuel Marulanda Vélez, de Jacobo Arenas. Se dedicó a la labor de preparación política de la organización, en la cual estuvo hasta 1970.

Jaime Bateman no compartía del todo la forma como las FARC desarrollaban la lucha armada, planteó la lucha en las ciudades, con carácter nacionalista y bolivariana. Así, ideó el movimiento político militar 19 de Abril M-19, con el lema « Con el pueblo, Con las armas, con María Eugenia al poder».

Para Jaime Bateman, la revolución era una fiesta. En 1974 fue sustraída la espada del Libertador de la Quinta de Bolívar, con la convicción y la certeza de no regresarla hasta que estuviera consolidada la paz de Colombia. Al final del año 1978 un comando del M-19 construye un túnel desde una vivienda hasta el Cantón Norte, sacando cinco mil armas, dejando consignas y banderas del    M-19. Bateman tenía una enorme imaginación; fue un gran estratega, hombre de entrega, enamorado, muy colombiano, que se reía de la muerte, amante de la rumba, de fácil acceso a la amistad. Precursor de un socialismo diferente; sin copias de ningún lado y sin renunciar a lo que era Colombia; creador de la cadena de los afectos.

Colombia y el mundo lo conoció durante la toma de la Embajada Dominicana en Bogotá, con una propuesta de amnistía para los presos políticos que se encontraban en la cárcel de La Picota y un diálogo de concertación, en busca de la paz.

El 28 de abril de 1983 murió, al estrellarse su avioneta cuando viajaba rumbo a Panamá. Duró nueve meses desaparecido, posteriomente sus restos fueron encontrados y sepultados el 24 de febrero de 1984 en el cementerio San Miguel de Santa Marta.

OIGA HERMANO

Entrevista de Ramón Jimeno a Jaime Bateman Cayon

 

CAPÍTULO I

COLOMBIA, CENTROAMÉRICA Y EL IMPERIALISMO

“El Anti-Imperialismo es una política contra la voracidad de las transnacionales, no contra el pueblo norteamericano”

R.J.:¿Qué similitudes y qué diferencias se pueden encontrar en el proceso político de El Salvador y en el de Colombia?

J.B.: Es muy difícil hacer comparaciones. En El Salvador se han dado unas condiciones especiales en cuanto a los factores subjetivos. O sea, el nivel de conciencia que han alcanzado las masas y la capacidad que han adquirido las vanguardias revolucionarías, gracias a la misma dinámica yo creo que esto es lo fundamental.

Ese proceso de masas, esa insurgencia, la mentalidad militarista de los dirigentes salvadoreños, llevó las cosas al punto de no retomo. No es posible ya seguir manejando ese país con los mismos criterios con que se maneja una finca.

Pero lo más importante, en mi criterio, es que las vanguardias revolucionarias en El Salvador son cada vez más capaces, cada vez entienden mejor el problema, cada vez son más amplios y cada vez adquieren una mayor capacidad militar. En cuanto a la concepción militar, América Latina está llena de errores. Sobre esto se ha especulado mucho... desde Regís Debray... sobre qué es lo que ha pasado, por qué se han producido las derrotas que los militares han propinado....

Hoy en El Salvador se encuentra una vieja tesis, tan vieja como la historia en cuestiones militares: es concentrar fuerzas; apoyarse en el pueblo, es darle continuidad a las batallas; es unir la política con la concepción militar.

En Colombia esto, ha sido la larga historia de nuestro accionar. Desde hace treinta años tenemos guerrilla —desde antes que naciera Cuba— desde antes que surgieran todos estos procesos revolucionarios: Sin embargo nosotros los colombianos seguimos pensando que esto es digno de gran orgullo.

Me parece que en Colombia, en general, se da la misma situación que en El Salvador o el resto de América Latina en términos económicos, pese a que la economía colombiana es tal vez de las más sanas de la región. Aún así es una economía deteriorada, quebrada. No se puede decir que en El Salvador la situación económica fuera muy grave, al contrario, era uno de los países más industrializados y más ricos de Centroamérica. Definitivamente por crisis económica ningún Gobierno se va a caer, ninguno, ya eso está probado hasta la saciedad. Hasta que no se desarrollen los procesos políticos es imposible que un Gobierno se caiga, así se viva en la miseria como en Haití o Paraguay.

De otra parte, Colombia es un país mucho más violento que El Salvador. O sea, en 1928 se produce la matanza de las bananeras aquí, y en el 30 se produce la matanza de El Salvador, casi por las mismas razones. No se pueden hacer similitudes, sin embargo, aunque hay características comunes: el enemigo es común; las condiciones de miseria son comunes; la opresión; el militarismo; todo esto es común.

Pero por ejemplo, la burguesía salvadoreña no ha tenido la capacidad que ha tenido la colombiana, que ha sido más inteligente por razones muy particulares. Aquí la burguesía ha mantenido el manejo de la situación. En El Salvador es mucho más clara la presencia de los militares en la conducción del Estado. No es así en Colombia. Aquí podemos hablar de unos militares civilistas, ¿no es cierto? Aparentemente la fuerza de la oligarquía, su capacidad de manejo de las situaciones concretas hacen que en todo este período sólo se hable de un golpe militar. En El Salvador se han dado varios golpes, pero el manejo militar de la situación ha sido permanente.

Pero si contamos muertos, es increíble, no se pueden hacer comparaciones. Ha sido más violenta la guerra civil colombiana.., porque como decía algún escritor "si Bolivia se caracteriza por los golpes militares, Colombia se caracteriza por las guerras civiles...", y cada una, además, termina con una amnistía.

Entonces... noo, lo que pasa es que a uno lo coge de sorpresa el cambio de calidad en la situación. Mientras en El Salvador hay una ofensiva revolucionaria y ya prácticamente ha sido derrotado una vez más el Ejército burgués, aquí en Colombia estamos viviendo un período de aparente apertura democrática. Un cambio de situación política que en El Salvador no se dio, ¿cierto? En mí criterio porque la oligarquía colombiana piensa, y sabe que tiene que encontrar salidas políticas a todas estas crisis. Yo no creo en cambio, que en El Salvador haya posibilidades de regresar a esa situación que Antonio Caballero describe para nuestro país: "En Colombia no pasa nada". Esto para El Salvador, no se puede afirmar ya, definitivamente.

En cambio hoy, la inmensa mayoría de los colombianos que padecen el peso de este sistema tienen que estar pensando que "en Colombia no pasa nada". Veníamos en un proceso de ascenso del movimiento guerrillero, en un proceso rico de autocrítica de las vanguardias revolucionarias, y la oligarquía de un día para otro nos cambia la situación política y nos deja de verdad en una posición muy compleja.

Yo no creo que la guerrilla haya perdido políticamente, pero estratégicamente sí pierde porque esa dinámica que era positiva, de pronto es frenada por el cambio de política de la oligarquía aunque eso sea temporal, no importa, estamos hablando de cuestiones coyunturales.

En El Salvador ya cualquier salida política que se intente, tiene que hacerse sobre la base del triunfo de la guerrilla.

R.J.:¿Cómo afecta la situación internacional el proceso político colombiano en general, y qué puntos coinciden para que hubiera un resurgimiento de la lucha armada en Centroamérica y en Colombia?

J.B.:Bueno, son varias cosas y varios factores. En cuanto a la lucha armada hay un elemento fundamental: Es el triunfo de la Revolución Sandinista. Es la segunda revolución de América Latina, que triunfa pese al balance que se hizo en los años sesenta de la lucha armada. Esa discusión larga de las formas de lucha el sandinismo la mandó para la mierda. La lucha armada volvió al punto en que debía estar, como única solución frente a los problemas centrales, frente al imperialismo y las oligarquías.

Nicaragua revivió el entusiasmo de las vanguardias por la lucha armada. Con esto no quiero decir que en El Salvador en ese momento no hubiera lucha armada. La había y ya era fuerte.

Entonces, hay un resurgimiento de las masas en Centroamérica, Cuando en el sur había un "bajón" en el norte había un "subón".

Ahora, la política de Carter sí tuvo algunos efectos, pero tampoco se le puede echar la culpa a él. Lo que pasa es que Carter se acercaba más a las soluciones de América Latina, a los problemas reales del pueblo latinoamericano.

O sea, ¿cuál es el problema, cuál es la solución para América Latina; lucha armada o reformismo? Carter buscaba soluciones para evitar las revoluciones violentas. Buscaba alternativas, las veía. Otra cosa es que no pudiera aplicarlas. Había planteamientos positivos en los asesores de Carter. Ellos pensaban que era posible evitar la guerra civil en América Latina. ¿Es posible evitar que los Estados Unidos jueguen el papel que están cumpliendo en este momento en Centroamérica? ¿Es posible evitar el Vietnam Latinoamericano, en fin de cuentas?

Yo creo que Carter se acercaba más a la solución que Reagan. Éste lo que hace es acelerar el proceso porque lo niega. Reagan se coloca en una dinámica, si se quiere, más favorable para el pueblo latinoamericano, aunque sea una desgracia decirlo: Porque lleva las cosas a los extremos y los extremos conducen a soluciones extremas. Y ésta es la revolución. Carter hubiera podido adormecer al pueblo latinoamericano un rato más... creando expectativas, ilusiones como Kennedy, ideales.

La solución de Carter se acercaba más a la política. Reagan replantea todo. Ahora, los problemas latinoamericanos no los creó Carter, los creó la política norteamericana del gran garrote, que obligaba a los países latinoamericanos a someterse.

Hoy lo que se está viviendo es el ocaso del imperialismo norteamericano. Que va a ser tremendo, violento, nuclear, si no quieren encontrar otra solución. Son ellos quienes están creando las condiciones para su propia derrota.

Ahora, las soluciones políticas de Reagan son muy torpes. Las elecciones de El Salvador, por ejemplo, esto fue una mascarada derrotada gracias a la acción militar de los revolucionarios. Aparentemente la gente dijo: "ahh, fracasó la guerrilla". No, la guerrilla no fracasó. Lo que pasa es que en ese momento no tenía el poder militar que necesitaba para demostrar el fracaso de las elecciones. Esa política de Reagan fue grosera, torpe,... ¡pensar que con unas elecciones se pueden eliminar todos los problemas de fondo!

Ya lo estás viendo en el desarrollo de la guerra en El Salvador.

Ahora, en la política colombiana fíjate que el cambio de Gobierno de Carter a Reagan se sucede a mitad del Gobierno, cuando ya estaba Turbay. Reagan para Turbay era lógico. A Turbay, Reagan le cae como pepa al ojo. Reagan le daba la razón al proyecto de Turbay, según el cual este país se arreglaba era a coñazos. Por eso ese proyecto pasa sin violar a nadie. La Virgen Santísima se quedó pura. ¿Por qué? Porque el proyecto de Reagan era el que necesitaba Turbay. Fíjate que es cuando se negocian las nuevas armas, helicópteros, etc. Es cuando se negocia la participación de Colombia en el Sinaí; la participación en Centroamérica... entonces Turbay le cae a Reagan perfecto. Y Turbay hace todo lo que le diga Reagan, ¡absolutamente todo! Con una facilidad impresionante... hasta el final jugó el papel ideal para el imperialismo norteamericano. La punta de lanza a nivel económico, político y militar.

Económico porque te acuerdas que lanzó una ofensiva económica, política hablando de trasladar la democracia colombiana al Caribe (jueputa); a nivel militar porque se crean las condiciones para montar la base militar en la isla de San Andrés, o se monta la base mejor dicho, ¿no cierto?... bueno, el tipo ideal para Reagan.

A nivel de guerrilla también se sintió el cambio de Carter a Reagan. Obviamente que con Carter había posibilidades de negociar, de diálogo. En caso de que las cosas llegaran a los extremos, había mayores posibilidades. Estaba viviendo Torrijos, que era una materia muy importante en el área, era el elemento fundamental de negociación entre los extremos. Era además la única persona que podía hacer ese papel. Torrijos. No sólo por su amistad con Carter; no sólo por su amistad con la guerrilla que era muy fuerte. Con nosotros era bastante fuerte esa amistad, además... su influencia política. Era muy buena amistad de ambos lados.

O sea, había los elementos que posibilitaban un diálogo ideal, en caso de llegarse a extremos. Fíjate que se dan toda una serie de factores especiales.

Con la muerte de Torrijos se cierran mucho esas posibilidades. Con la subida de Reagan se cierran mucho esas posibilidades. Reagan entra pues, con el mazo dando y con toda la política que tenemos encima.

Para Reagan la guerrilla significa el absurdo político como lo está demostrando en El Salvador. Frente a todas las propuestas del FMLN ha demostrado una torpeza tremenda... hasta en la misma visita del Papa, políticamente hablando. A la guerrilla en El Salvador no le conviene negociar, hablando en términos claros. Porque la guerrilla salvadoreña está ganando. Cualquier negociación que se haga es una trampa como nos la hicieron a nosotros. Lo que pasa es que el desarrollo militar no es el mismo, nosotros teníamos que negociar obligados. En El Salvador la guerrilla está ganando la pelea, por lo tanto la guerrilla tiene mayor capacidad de negociar. Ya sería estúpido una amnistía allá. ¿Qué es lo que hay que negociar en El Salvador...? Una negociación implica la participación de la guerrilla en el futuro Gobierno que se arme y eso la oligarquía salvadoreña y el imperialismo norteamericano no están dispuestos a negociarlo.., fundamentalmente por las actitudes de Reagan en el área, que son actitudes duras. Reagan no quiere negociar nada, no es el Gobierno salvadoreño, eso es mierda. Porque su política es la vieja política norteamericana, la del garrote. Aunque yo creo que hoy la inmensa mayoría del pueblo norteamericano no está de acuerdo con Reagan en esto. Hoy el diálogo se impone en el mundo, ya no es posible la política de garrote; ésta ya es parte de la historia.

Claro que Reagan no quiere aceptar eso. Porque igual que en El Salvador, igual que en Guatemala, igual que en Colombia o en Honduras, ellos piensan que la solución es militar. Y esto se refleja mucho en Colombia: los militares colombianos están convencidos que ellos pueden derrotar a la guerrilla colombiana, para no hablar de El Salvador.

El envío de Tambs como embajador a Colombia es precisamente el afianzamiento de esa política frente a un Gobierno como el de Belisario Betancur, que en un momento determinado puede pensar que sí es posible ganarle políticamente a la guerrilla. Tambs viene aquí a convencer a los militares colombianos... bueno a los militares no necesita ... pero sí a Belisario, de que toda la salida es militar, de fuerza. Yo creo que la influencia de ese tipo (Tambs) va a ser nefasta en Colombia, y que se va a enfrentar al criterio personal de Belisario. Eso hay que tenerlo muy en cuenta. Pero va a encontrar un gran apoyo en los sectores militaristas. No son sólo los militares, también son sectores de la oligarquía colombiana que piensan con la cabeza de los militares.

Además, Colombia no se escapa de la influencia de los Ejércitos latinoamericanos. La misión militar de Estados Unidos en nuestro país siempre ha sido bastante fuerte. Todos los oficiales colombianos, absolutamente todos, para su ascenso necesitan pasar por un curso norteamericano. Que por lo general son cursos de acción sicológica, son cursos de tortura, de aplicación de sistemas de represión con criterios políticos; de utilización de la computadora; de la informática, con criterios modernos... Son oficiales con una mentalidad aparentemente moderna, pero moderna en la técnica, no en la política. En la política siguen siendo atrasados.

¿Computadora para qué...? Para localizar a la gente rápido, ¿cierto? ¿Informática para qué...? ¿Para el desarrollo de la industria o de la agricultura? No, informática para mantener al Ejército informado de lo que puede pensar o hacer un movimiento guerrillero, un grupo político. La computadora en Colombia la usa el Ejército para programar la última salida que es el golpe de Estado. El golpe de Estado está planificado en Colombia hace rato. Yo no creo que nadie tenga el cretinismo de negar que ese golpe está organizado hace rato. Y está organizado utilizando la computadora. ¿Qué se necesita para dar un golpe?

Primero, detener los factores subjetivos, o sea detener a la potencialidad subversiva, que llaman los gringos: los sindicatos, los partidos de oposición, las figuras democráticas. Eso ya está en la computadora... su casa, dónde viven, cuándo se cambian, todo eso.

Los gringos tienen además un país imaginario en la computadora. Un manual de golpe de Estado que se llama... ¡mierda! yo no me acuerdo cómo se llama esa vaina ... cualquier joda de ésas, no me acuerdo. El oficial latinoamericano cuando pasa el curso tiene que hacer su propio proyecto de golpe de Estado. Cómo son las estructuras políticas, jurídicas, cómo es todo... cómo se organiza un Estado a partir de un golpe de Estado. En Colombia eso está listo. Lo que hay que esperar son las condiciones políticas. En Colombia no se da el golpe de Estado, no porque no haya condiciones, sino porque no se necesita. Yo creo que si Belisario se colocara en un plano de rebeldía frente a los militares, incluso a él no le van a dar golpe de Estado. ¡Hum! Ya crearon instituciones de recambio: Álvaro Gómez Hurtado, que fue el gran gol que le metió la oligarquía colombiana a Belisario. Eso lo prepararon Gómez y Pastrana en Francia... o yo no sé dónde putas... en algún país europeo. La gran solución que reemplazaría a Belisario en caso de... yo no creo que los militares tumben a Belisario. Pero sí pueden poner a Álvaro Gómez. A Belisario le puede dar cualquier enfermedad de garganta, eso en América Latina es normal, enfermedad de avión, cualquier vaina, pero lo van a tumbar. Esta es una posibilidad; la otra es el caso extremo que yo no creo.

R.J.:¿Cómo crees que afectaría en Colombia, para la guerrilla en especial, el triunfo revolucionario en El Salvador?

J.B.:Bueno, es inevitable. Con El Salvador o sin El Salvador. Con Nicaragua o sin Nicaragua la ofensiva del enemigo siempre ha sido y será violenta. ¿En Chile qué te parece? Arrasaron con igual o mayor violencia que en El Salvador. Acabaron con el movimiento popular, cortaron cualquier cabeza, sin miramiento alguno. El enemigo no necesita argumentos para reprimir al movimiento popular, siempre lo van a hacer. Yo creo que después de un triunfo en El Salvador —los norteamericanos saben, ellos tienen claro eso— eso va en contra de los intereses del imperialismo.

No porque los pueblos de América Latina quieran esto, quieran ir contra los Estados Unidos, sino porque este país no lo acepta. No acepta que los pueblos sean independientes: porque nosotros estamos atados a la economía de USA. Nadie quisiera romper con la economía norteamericana, nadie está planteando eso. Nosotros estamos atados, toda América Latina, más que todo por la deuda

Pero bueno, ya se sabe que ellos se van a venir con todo lo que pueden, en eso nosotros estamos muy claros. No creemos que los norteamericanos estén en capacidad de negociar un triunfo popular en ninguna parte y menos durante el Gobierno de Reagan. Ojalá allá, en los Estados Unidos llegaran a una concepción más racional sobre los problemas internos de nuestros países y no se metieran tanto en ellos.

Ahora, después del triunfo, están dispuestos ellos a seguir las relaciones comerciales normales con los países, ¿las relaciones de intercambio? Estados Unidos es una potencia, tiene posibilidades de hacerlo.., además porque ha vivido de todos los países subdesarrollados. Su riqueza ha dependido de eso. Bueno, pero eso ya hoy nadie se los puede cobrar, ya es un hecho. Pero podrían hacer préstamos que se les van a pagar y pueden abrir un poco las puertas al proteccionismo que no deja que América Latina le venda a nadie, y pueden cambiar los términos de los préstamos para que no sean onerosos, ni política ni económicamente onerosos. Hay que pagar intereses, claro. Pero que presten. Hay que negociar la deuda de América Latina, 300 billones de dólares! Eso no lo paga A.L. nunca! ... Entonces seguiremos pagando la deuda siempre. Ellos mismos ya se dieron cuenta que se están tendiendo una trampa grandísima. Porque mientras el desarrollo industrial y económico sea más débil en A.L., mayores serán los compromisos, mayor será la deuda, la dependencia, pero también serán mayores las posibilidades revolucionarias del pueblo. La gente no vive del aire, las gentes tienen cada día necesidades mayores.

Entonces es una rueda sin salida. Los norteamericanos deberían convencerse que tienen que replantear su política exterior, hacerla más sana. Tienen que mirar con buenos ojos a América Latina, no con la voracidad de negociantes.

Es que los gobernantes de Estados Unidos tienen que entender que A.L. no tiene una actitud prepotente frente a ellos. El antiimperialismo no es una política para acabar con los norteamericanos, eso no es cierto. Es falso, el antiimperialismo es una política contra la voracidad de las transnacionales, no contra el pueblo norteamericano.

Estos son nuestros socios, nuestros amigos. Ya los vemos cómo se levantan contra la política de su Gobierno en El Salvador, y cómo será con Colombia... Eso antes no se daba en los Estados Unidos, y mientras mayor sea la intervención mayor será la protesta del pueblo norteamericano, que es práctico, que es de lógica. Entonces lo que hay que hacer es levantarse contra las transnacionales y... hacer la revolución en los Estados Unidos... je je je je.

 

CAPÍTULO II

DE LA ÉPOCA DE LA VIOLENCIA HASTA  NUESTROS DÍAS

 

“El problema de la guerra no es matar”        

“El Ejército colombiano se ha ido politizando a toda velocidad, a partir de las consecuencias políticas y militares de la famosa pacificación del año 48”.

 

  “En todo este período de 1957 a hoy, los únicos que se han mantenido con la voz en alto han sido los movimientos guerrilleros".

R.J.: ¿Qué pasa mientras tanto con el movimiento popular?        

J.B.:Queda latente en primer lugar la gran derrota: 15.000 a 20.000 guerrilleros se rindieron prácticamente, entregaron sus armas. La gran frustración, sus dirigentes fusilados en las calles de Bogotá, en las calles de los pueblos. Pero quedan, quedan gentes rebeldes, gente que no se entrega, especialmente en las zonas de autodefensa. Y queda la inmensa mayoría del pueblo con una imagen de ese momento dominaba el Partido Comunista, derrota, con un sentido de frustración, de engaño, que hoy lo estamos viviendo crudamente.        

El movimiento popular de Colombia no ha podido desarrollarse como lo hizo por ejemplo el de El Salvador, o en Argentina y en otros países. En Colombia el movimiento popular adquiere cierta originalidad porque no se produce como en otros países. Aquí se produce espontáneamente, en forma explosiva, de un día para otro, porque la gente no cree que de verdad haya posibilidades de desarrollar un movimiento legal, pacífico.        

Entonces, existe una democracia aparente, pero con un engaño que es el militarismo en la sociedad colombiana. Por eso el estado de sitio que surgió durante el Frente Nacional ha sido la principal herramienta política que ha tenido la oligarquía para manejar al pueblo. No podemos escapar de esa realidad. Sólo en períodos muy cortos se ha levantado el estado de sitio; por ejemplo, hasta ahora Betancur ha gobernado sin él.        

Ningún partido en Colombia ha podido surgir por encima del estado de sitio. Excepto la Anapo que fue un fenómeno muy coyuntural. De todos modos Rojas Pinilla creó una imagen popular de que sí le podían resolver los problemas al pueblo, por su populismo. De todas formas Rojas Pinilla dejó en la imagen popular esa posibilidad real de cambio. Era la alternativa a los dos partidos tradicionales.        

Pero fíjate que así como se desarrolló, así se acabó, con una facilidad tremenda. Por su inconsecuencia. Porque el pueblo cuando apoyó a Rojas Pinilla pensó que iba a ir hasta las últimas consecuencias, pero Rojas Pinilla engañó a la gente. Cuando ganó las elecciones lo que la gente estaba pidiendo era responder con la violencia al engaño que había sufrido, porque el robo de las elecciones fue evidente, eso nadie lo niega. O sea, los liberales y conservadores se enfrentaron a una realidad política.        

El Partido Comunista, también sufre, si se quiere, de opresión política. El partido Comunista, aparte de todos los vicios y errores que pueda tener, sufre de la hegemonía de los dos partidos tradicionales, sufre de la presencia permanente del estado de sitio y sufre de su propia dinámica, sectaria en cierto sentido, que no se puede desconocer. Sus planteamientos políticos no van acordes con la realidad social que vive el país.        

En Colombia no ha habido una composición orgánica de la oposición porque no hay democracia. Eso es lo básico. La Anapo se desarrolló, pero cuando se convirtió en un peligro se acabó. El Partido Comunista nunca ha representado ningún peligro para la oligarquía colombiana, por eso no se ha acabado. El día que no restrinjan la libertad de participación de la oposición, ahí si va a ser un peligro. Es una oligarquía que maneja esos criterios con mucha claridad. A Rojas Pinilla le dieron la posibilidad no porque fuera oposición. Fue un movimiento popular que surgió de un movimiento electoral. Eso no hay que olvidarlo.        

Rojas Pinilla fue un hombre que se movió electoralmente, y para él fue una gran sorpresa el triunfo de 1970. Él no esperaba ese triunfo. La Anapo no era un movimiento que se expresara en las calles, nunca luchó por el alza de los salarios, no salía a las calles a decir "necesitamos... un barrio nuevo". La Anapo se movió fundamentalmente con criterios políticos, ¿hablamos de política electoral, cierto? Por eso la gente votó por él, porque quería el poder, porque veían en él la posibilidad real de la toma del poder.        

No te olvides que Rojas Pinilla era la historia. Había gobernado a Colombia y le había dado a la gente lo que ningún gobernante le había dado en toda la historia. Aunque fuera demagogia. Les dio aeropuertos, les dio casas... todo lo que hizo alrededor de Sendas, regalaba juguetes, algo les daba. Mientras que la burguesía nunca fue capaz. Ésa es la comparación que hace el pueblo. Éste no es un pueblo que te hace análisis económico. El pueblo ve, y sentía que lo que hizo Rojas fue mejor que lo que estaba viviendo en ese momento con los Lleras, los Valencia...        

Yo creo que la votación de Rojas cogió por sorpresa a todo el mundo. Y ésta es una actitud de las masas que lleva en sí un criterio de poder. Lo que pasa es que la gente cree que con las elecciones se puede ganar el poder. Eso es otra cosa, ¿me entiende? Como lo hubiera podido tener con Salvador Allende. La gente votó por Allende porque sabía que iba a llegar al Gobierno, si no, no vota.        

Por eso la gente no quiere votar por el Partido Comunista, porque sabe que no tienen ninguna condición para llegar al poder. Por muchas razones. Y la gente tiene olfato, la gente no es pendeja, ¿cierto? El Partido Comunista no podrá ser nunca en Colombia un movimiento de masas, y no es porque los comunistas no sean capaces de hacer eso. Es que las condiciones del país no lo permiten. Es un Partido que está por fuera de la mentalidad de las masas... toda la concepción del PCC. Un pueblo muy católico, con un gran sentido de la religiosidad.., que . . .de todos modos, los comunistas no le ofrecen ninguna salida a las masas, ¿cierto? Sin embargo el PC es el partido que mejores planteamientos hace con respecto a las reivindicaciones. Todos son planteamientos correctos. No están por fuera de la realidad. La central obrera que dirigen es consecuente con sus planteamientos de reformas, de conseguir cosas concretas. Y hoy el programa del PC es democrático. No es marxista en el sentido estricto de la palabra, la dictadura del proletariado. El PC no está planteando la dictadura del proletariado. Sin embargo, las masas no lo apoyan porque lleva cincuenta años en la historia de este país, cincuenta y tres años para ser exactos. Y un partido con cincuenta años. . . es bastante difícil que las masas crean ya en eso        

Yo no creo que el hecho de que tengan un movimiento guerrillero sea una condición especial para el PC. Yo creo que es un obstáculo especial. Porque de todos modos tener una guerrilla no es fácil para el enemigo. El PC sabe que no puede pasar el límite de lo aceptable. Ellos no aceptan a las FARC como el brazo armado de su partido. Ni pública ni internamente.        

Para el PC las FARC es un movimiento autónomo. El proceso los ha obligado a aceptar eso. ¿Por qué? Porque los militares no son pendejos y la oligarquía tampoco es pendeja. La oligarquía también le crea al Partido las reglas del juego, porque es un problema de las reglas de juego, ¿no? Si tú traspasas el límite de esa raya, sencillamente te estás colocando al nivel de la subversión.        

R.J.: Aunque formalmente hayan manejado esa dualidad, de todas formas la dirección política de las FARC está en relación directa con el PC...        

J.B.: Y por eso la actividad central de las FARC es como es. Porque si las FARC tienen veintipico de años de actividad militar, ¿por qué no han superado las etapas? O ¿por qué no han llegado al nivel de desarrollo militar a que ha llegado en El Salvador hace dos años, para no hablar de hoy?        

Su combate militar en el espacio y en el tiempo es largo... o sea se hacen combates militares.        

R.J.: ...la tesis de la guerra prolongada        

J.B.:Nooo, la tesis de la guerra prolongada no dice eso... je, je, je,... una guerra infinita más bien...jejejejeje ... que eso es diferente ...jejejeje No, las características no sólo de las FARC sino de todo el movimiento guerrillero colombiano a partir de los años sesentas ha sido la de hacer combates espaciados en el tiempo, creyendo en el fondo que el problema fundamental de la guerrilla es político, no militar. Confundiendo los criterios políticos con los criterios militares.        

Todo el mundo está de acuerdo en que la guerra tiene que ser de masas, que la tiene que hacer el pueblo, y todo el mundo está de acuerdo en que el criterio fundamental de una guerrilla tiene que ser político pero en lo que no estamos de acuerdo es en que para derrotar al enemigo, el Ejército oligárquico, hay que tener un Ejército popular. Y este Ejército popular sólo se crea en el combate, sólo se crea en el accionar militar, no en los planes secos... que yo voy a tener tantos guerrilleros en tantos años! No, no es el plan quinquenal. Es un plan que debe estar determinado por el desarrollo militar. Eso significa acciones militares, eso significa concentración de tropas, eso significa pelear todos los días y colocar al Ejército enemigo en una situación de quiebra absoluta. Ahí no funciona el relativismo y eso lo explican muy bien los expertos en cuestiones militares. Llega un momento en que la guerra... llega un momento no: tu capacidad militar tiene que llegar al punto en que se dé la gran batalla. Llega un punto en que se tiene que dar la gran batalla, que supone la destrucción de la otra fuerza. Ahí no hay posibilidades de retorno.        

Para lograr eso tú tienes que combatir todos los días, todos los días, para llevar la crisis a una situación de definición militar no política.        

Es que nosotros los guerrilleros colombianos también hemos creído que el problema de la guerra es un problema de territorio y no un problema de estructuras. Esto no es una crítica a nadie, no es para atacar a las FARC. Es una crítica a nosotros mismos. Es que hemos creído que para derrotar al enemigo tenemos que conquistar todo el territorio y ésta es una concepción falsa en cuestiones militares. Eso lo decimos ahora porque lo hemos experimentado.        

Estamos en lucha no por el territorio. Estamos en lucha contra una estructura que es el Ejército colombiano, que hay que destruir, no nos digamos mentiras. Hay que destruirlo porque la base de la opresión de la desigualdad, de todo el mierdero que hay en este país, se encuentra ahí. Esa es la columna vertebral del sistema. Cuando esa columna se parta se cae todo. Se está cayendo en El Salvador como se cayó en Nicaragua, y como se cayó en Cuba. Ahí no hay medias nueves. Por eso esa estructura es cada vez más poderosa, más capacitada, más politizada. No es por otras razones.        

Entonces fíjate que el problema no son las FARC. El problema es que la violencia, la misma violencia nos marcó criterios falsos sobre la milicia. Criterios que se mantienen allí en el sub-fondo de cada campesino. El guerrillero colombiano prefiere cazar la venganza, prefiere matar, y ese no es el problema de la guerra. Eso lo ha dicho Ho Chi Minh, lo dice todo el mundo. El problema no es matar, el problema es derrotar al enemigo, quitarle su capacidad de combate. Y para derrotarla hay que darle golpes fulminantes, recuperarle armas, derrotarlo poco a poco en un proceso prolongado que no significa infinito. Significa que todos los días tienes que golpearlos, tienes que crear un nuevo hecho político. Hablo de política cuando hablo de milicia porque cada golpe militar es un golpe político. Porque cuando hablamos de política hablamos de la movilización de masas, hablamos del pueblo. Esa es la política: la capacidad de movilizar a las masas.        

Cada golpe militar —exitoso-- es un triunfo, y cada triunfo te eleva el nivel de conciencia de las masas, eleva la posibilidad de llegar al poder.        

De todos modos, volviendo al movimiento popular, lo importante es que en Colombia no ha podido surgir nunca una oposición orgánica al sistema hegemónico del Partido Liberal y del Conservador, excepto la guerrilla, la guerrilla.          

En todo este período, de 1957 a hoy, los únicos que se han mantenido con la voz en alto han sido los movimientos guerrilleros. Lo que pasa es que los movimientos guerrilleros no han tenido la capacidad para desarrollar esa inmensa simpatía que tienen en el país.. El pueblo sí apoya la guerrilla. Al pueblo lo que no le gusta es la derrota. Y el pueblo va a entrar a la guerrilla masivamente cuando vea que la guerrilla va a triunfar.        

Como lo que pasó con nosotros, con el M-19. Mientras el M-19 estuvo a la ofensiva, ofreciéndoles salidas a las situaciones concretas, el pueblo lo apoyaba, ¿cierto? Ahora cuando el M-19 está tranquilo, y no está accionando, la gente le retira el apoyo. No es por la pretendida posición radical, es por su falta de radicalidad que la gente le retira el apoyo. Eso marca la política colombiana en un período de treinta años. Por un lado el movimiento de masas no se moviliza, no se organiza, como en otros países.        

Es un país marcado por la violencia, por las frustraciones, por la hegemonía del bipartidismo. Es un país marcado por un poder de los militares tremendo.        

La democracia representativa tiene así su expresión más pura en Colombia, dentro de América Latina. Mucho más que en Venezuela o Ecuador. Tú puedes ver que en Venezuela el movimiento guerrillero se integró realmente a la lucha política legal. Fue hasta fácil.        

En el Ecuador no tuvieron ese problema, pero bueno se acabó la dictadura y las gentes se incorporaron sin mayor problema a la vida legal.        

En Colombia no se ha producido eso, pese a las intenciones del presidente de la República. Ningún movimiento guerrillero se ha entregado en Colombia. Entonces no es por radicalismo, no es por mala fe, no es porque los programas no coincidan con Belisario Betancur. Es porque el pueblo, de todos modos, no se volverá a equivocar.., que es en lo que nosotros insistimos cuando hablamos de la amnistía: "No se equivoquen señores, no se equivoquen..." Ayer estábamos revisando la entrevista que hicimos con Consuelo Araujo Noguera donde decíamos estas palabras textuales: "Que no se equivoquen que la amnistía no es la paz. Que no se equivoquen, no van a transformar la amnistía en la bandera que engañó a los guerrilleros liberales en el año 1953. Esas fotografías de miles de guerrilleros entregando sus armas, eso no lo volverán a ver más nunca. Y eso no lo comprendió Betancur, ni Landazábal, ni la oligarquía colombiana. Y no tienen por qué comprenderlo, ellos también tienen sus razones, ¿cierto?        

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
4 marzo 2014 2 04 /03 /marzo /2014 22:25

Nelly

 Nelly Vivas Rebolledo

Negra:

 

Hubiera preferido escribir sobre vos antes y en otras condiciones con la posibilidad de obtener  respuesta tuya. Pero nunca hay tiempo suficiente para hablar todo lo que quisiéramos…

No te preocupés,  no te vamos a reducir a un homenaje escrito. Pero queremos que la gente te conozca, así sea ahora cuando la muerte le quita el sentido al anonimato. Nosotros hemos tratado de cambiar eso porque el pueblo quiere conocer a los guerrilleros de carne y hueso. ¿Te acordás que Pablo insistía en que te quitaras la capucha para mostrar al país una imagen más completa del M-19? Decía que solo figuraban públicamente los hombres y ya era hora que las mujeres de la Dirección también diéramos la cara. Vos alegaste en esa ocasión que tu actividad en la ciudad no lo permitía.

Ahora tu nombre es el de una columna del M-19 en Barranquilla: la que se tomó la sede del Ministerio de Trabajo en solidaridad con los trabajadores de Colpuertos, en un regional que estuviste atendiendo mucho tiempo. Estás en la pelea y éste es el mejor homenaje nuestro a tu ejemplo de mujer combatiente e integral porque en la lucha seremos cada día mejores, avanzaremos y conquistaremos la libertad definitiva Total, este homenaje es lo mínimo que debemos a compas como vos,   Elmer, La Chiqui, Alejandro, Conrado y todos los caídos en combate a lo largo y ancho del país.

Al igual que Pablo, te fuiste sin haberle dado nunca al ejército la oportunidad de detenerte, torturarte o herirte. Estuviste condenada a cinco años de prisión en el Consejo de guerra de la Picota, declarada reo ausente, pero desde 1979 cuando pasaste a la clandestinidad, andabas en las ciudades donde somos más vulnerables por los niveles y calidad de la represión.

La mayoría te conocimos en la organización, poco sabíamos de tu vida antes de ingresar al M. Y de eso habla tu mamá: que país tan lindo el nuestro, donde a pesar de la persecución contra toda persona sospechosa de simpatizar con el M19, la madre de una dirigente guerrillera habla con orgullo y sin tapujos de su hija, por las principales emisoras. Le dice al país que Nelly es una mujer noble, cariñosa, siempre dispuesta a darse a los demás, con una vocación de servicios a su pueblo. Además, evoca en un poema tu sonrisa, la cual -dice- le infunde ternura infinita, y la hace soñar con una patria llena de justicia y paz... Y habla con un respeto inmenso:       Ni siquiera pensé en hacerla abandonar lo suyo; eso era como ofenderla porque después de mi persona, ella amaba mucho a su movimiento. Y era ella quien quería verme feliz y convencida de que lo que estaba haciendo, lo hacía con toda conciencia y honestidad. Sentía que mi hija era consecuente…”.

La generosidad y amplitud de esa sonrisa que ella evoca, es una imagen que vive en todos nosotros reflejo de una persona decidida, honesta y realizada.

Y caleña. Recuerdo que vos, como muchos compañeros del Valle, extrañabas el cielo de Cali, su gente, su música al trasladarte a Bogotá para asumir la responsabilidad del trabajo urbano en 1980, época en la que cayeron casi todos los compas de la dirección.

Tu mamá cuenta que naciste el 12 de agosto del año 46 en Cali., donde cursaste la primaria y el bachillerato, para estudiar luego bacteriología en el Colegio Mayor de Cundinamarca, y después de una especialización en microbiología en el Instituto Pasteur de París, regresaste con ganas de integrarte a la lucha en Colombia.

En España y Francia tuviste contacto con grupos políticos, pero pesó más el deseo de volver a Colombia donde estaba tu hogar. Cosa curiosa, pero la lejanía y sus nostalgias sirven para reforzar los vínculos con lo propio. Así que regresaste en 1975.

Muchos dirán, ¿qué relación hay entre la bacteriología y la revolución y por qué una persona con un campo profesional seguro opta por la lucha? Antes del viaje a Europa trabajaste en el Instituto de Crédito Agropecuario en Palmira y vos hablabas de cómo la ineficacia de las instituciones gubernamentales y sus enredos burocráticos, en contraste con la realidad de un país que exige grandes soluciones, te marcó definitivamente haciéndote consciente de la necesidad de hacer algo realmente útil para el pueblo. Tal vez ello se mezcla con la formación cristiana que recibiste en la casa, sobretodo de tu mamá.

Después te vinculas a la organización, más con deseos de participar en la lucha que por tener claro el problema político o las definiciones ideológicas. Creo que eso nos pasó a muchos, quienes fuimos creciendo en la medida del desarrollo del proyecto del M-19.     En esos tiempos iniciales, lo central para el militante era su honestidad, disposición y acuerdo con cuestiones tan elementales como la necesidad de la unidad de todas las fuerzas revolucionarias, la lucha del pueblo y con las armas, el no a los esquemas, el sí a la independencia, una actitud abierta a lo nuevo y la capacidad de ir aprendiendo de la realidad sobre la marcha, para construir un camino propio, fiel al país y a sus necesidades.

Durante esos años trabajaste con Iván en Cali participando en la organización popular y en muchas de las acciones de la organización en ese período, hasta llegar a formar parte de la dirección regional del Valle. En la sexta Conferencia del M-19 fuiste la única mujer que asistió...

La primera vez que nos encontramos fue en una escuela guerrillera, en Caquetá, donde junto a cuarenta campesinos y algunos "urbanos" tomamos cursillos de historia, economía política, teoría militar y discutíamos sobre la concepción del M-19, al tiempo que realizábamos prácticas militares y aprendíamos de la vida guerrillera en el campo. Por aquella época eras profesora de la facultad de Medicina de la Universidad Libre, en Cali. Cuando nos volvimos a ver en 1979, plena represión, Iván Marino había caído preso y otros compas habían salido para el campo. Estaba cayendo mucha gente columnas enteras en los diferentes regionales, y vos asumiste la dirección del Valle, ya desde la clandestinidad.

Estuvimos juntos otra vez en julio de ese año, durante la séptima Conferencia: allí por lo menos fuimos dos mujeres entre casi veinte compañeros. Después, caí presa y al año y medio, cuando salí, fuiste la primera persona de la organización con quien me vi para ponerme al día. En todo ese período fuiste asumiendo la dirección del trabajo urbano, a nivel nacional, junto con Otty Patiño, pues en Potosí habían caído más compas de la dirección.  Este fue uno de los períodos más duros para todos pero vos y Otty fueron colocándose al frente de la actividad urbana, con sus tareas de organización, propaganda, relaciones, agigantadas por los primeros debates sobre la amnistía y la paz.

Luego Otty también se fue para el campo y vos quedaste al frente de la urbana, en medio de esa terrible ola represiva que nos barrió la dirección varias veces., y a pesar de la cual logramos mantener, con el apoyo popular, la presencia de las ciudades        echar las bases para el desarrollo del Frente Sur.

Así hasta la octava Conferencia a la que asistimos muchas mujeres y en la que nosotras dos compartimos el orgullo de entrar a formar parte del Comando Superior del M-19. Los compañeros a ratos hacen chistes, pero dos mujeres con responsabilidades semejantes sí tenemos muchas cosas que acercan., en la manera de vivir la militancia, un tanto diferente a la de ellos.

Sigo recordando nuestras conversas, las encarretadas hasta la madrugada, cada una en su hamaca, mientras el campamento estaba en silencio, para contarnos nuestras andanzas -vos habías recorrido las ciudades, cuadra por cuadra-, del trabajo, los avances, nuestros amores, las dificultades que enfrentábamos como mujeres dirigentes, de la posibilidad de tener un hijo...

Sigo sin compartir esa decisión tuya de no tenerlo, y en estos días, al repasar una entrevista donde te preguntaban si no ibas a sentirte frustrada sin hijos, casi podía oírte decir lo que leí: "No pienso en eso..  la vida mía se acaba en cualquier momento y pienso que no voy a tener tiempo para ese tipo de lamentaciones; bien porque me puede pasar algo mañana, o más adelante; o bien porque si llevamos esto adelante, pues las satisfacciones van a ser muy grandes como para sentirme mal por no tener un hijo. Era la disponibilidad total la que no permitía que hubiera obstáculos a tu compromiso. Sería lindo que hubiera un hijo tuyo para contarle sobre la mujer que has sido. Pero ahora estas en la memoria y el corazón de tu pueblo, y eso es mejor.

3rosas

 

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
2 marzo 2014 7 02 /03 /marzo /2014 20:29

libardo3.jpg

 

Entrevista a Libardo Parra – Comandante “Oscar”

de la Comisión Política Central del M-19

 

  • RD. Usted es el responsable de regiones de la dirección nacional del M19. Cómo van sus tareas miradas en la perspectiva de la construcción del movimiento democrático de la AD-M19?

 

Hoy tenemos "responsables regionales" designados por la comandancia del Eme. No podíamos hacerlo de otra forma. No es lo que debe ser, pero es lo que tenemos, mejor que tenemos para construir esa gran organización democrática del y para el pueblo colombiano.

 

Hemos definido como la unidad básica, como el punto de arranque de lo que puede ser un movimiento amplio democrático y pluralista, el comité local.

Ojalá que miles de gentes que no han tenido nada que ver con el Eme se apropien de ese instrumento, de ese mecanismo y lo  vuelvan una realidad. La gente va a nuclearse  en comités, a vivir sus experiencias, a dinamizar un proceso determinado en su localidad. Entonces el papel de los compañeros que están en la dirección departamental, los jefes de región que nombró la comandancia, es coordinar esos comités, su proceso de formación, darles los elementos políticos para su acción, meterse en la dinámica: Aunar los aportes de toda la gente nueva y los aportes nuestros.

 

Hay compañeros que están preocupados por eso. Pero nosotros tenemos que partir de lo que somos. Desarrollamos una cultura, unas costumbres, unas formas de ser en la organización y en la acción de arriba hacia abajo, verticales que llaman. Entonces ahora toca invertir las cosas, con el mismo principio de eficiencia, de ganas de ganar, de avanzar. Y eso implica un cambio mental de los hombres que llegan con un ritmo, con un método nuestro, Eme, vivido por la orga hasta el año pasado. Éramos como el aliento, como la esperanza para la gente. Ya este año tenemos que movernos con la gente ahí. Estamos ya en ese espacio distinto, unos rostros distintos, unas condiciones muy particulares en cada situación y un mismo objetivo.

 

  • RD. Antes de empezar esta entrevista decía usted que al Eme se lo están tomando y que eso es lo que se necesita. Cómo es eso?

 

Hay que empezar desde el principio. Hay que partir de la gente que en cualquier fábrica o vereda o barrio se reúne para impulsar su lucha democrática. Que se constituyan en comités locales generando unos niveles de decisión, de participación. O sea: se apropian del Eme, se toman el Eme y ponen a funcionar para sus luchas concretas. Comenzamos así a encontrar de hecho una práctica democrática que nos lleve a ir legitimando hacia arriba.

Hoy nuestro reto es producir políticas que concreten la esperanza; pero articular eso, canalizarlo en un movimiento de masas, irlo estructurando. Si los mil que salimos de la montaña hoy se multiplicaron con otra gente es porque la gente se está tomando al Eme, y de eso se trata. La Alianza Democrática M-19 tiene que ser capaz de permitir que toda la gente tenga juego. Que tenga su matiz porque la diversidad enriquece. En esos términos decimos hay que dejar que la gente se organice

 

Ya tenemos la política, hagamos juntos la herramienta organizativa, la palanca para cambiar la historia…

 

De pronto hay buenos conservadores  o excelentes liberales, que han sido, pero hoy tienen mucho que ver en todo este desarrollo de la AD-M19 y pueden estructurar y comenzar a generar.

 

Proponemos la realización de nuestro Congreso Nacional el 19 de abril de 1991 es para eso: el proceso democrático en el cual está metido hoy el Eme, es la forma en que es real nuestra propia legitimidad.

 

  • RD. Cuál es el papel del Eme y su gente en este proceso?

 

Podemos tener un proceso muy bonito pero si eso no se expresa en una estructura política que se pueda presentar y cuantificar y darle cualidades y mover, eso no es nada.

Lo que pasa es que el proceso de AD-M19, es algo que ni los que conformamos AD-M19 le hemos dado un parámetro concreto. Es una sumatoria de fuerzas y de expresiones políticas pero de eso tenemos que hacer la nueva realidad en acción cada vez más unificada, con el norte de la democracia bien trazado y bien preciso. Y una estructura que unifique, que permita los consensos básicos para una acción eficaz, con el mayor respeto a las diferencias, aprovechando que somos distintos para aprender unos de otros. Hoy entonces nos corresponde hacer que AD-M19 vaya con la gente que nos ha respaldado vaya expresando y creando poder de cambio.

 

…Siempre hemos sostenido que somos más que un partido.

Y es lo que estamos haciendo…

 

Hoy el, papel de la gente del Eme no es el de comandantes, como se puediera decir en el leguaje común de nosotros. Ahora es obviamente el de dinamiiiir, impulsar y generar un movimiento político y social que se vaya organizando con métodos democráticos, para la acción democrática.

 

  • RD. Y como encaja ese proceso de consolidación organizativa con esos temas como la participación en el gobierno, en Minsalud con el compañero Navarro, la Constituyente, el proceso de paz...?

     

Es que construir un movimiento democrático para cambiar la historia de este país no es un asunto "organizativo". Lo organizativo está en la relación entre los medios y los fines. Lo organizativo es un medio, así como lo es la acción política cotidiana en todos los terrenos. Y la organización y la acción política diaria tienen que ser democráticas, o de lo contrario equivocamos el camino.

 

Es en este punto donde se juega nuestra participación en el gobierno, el apoyo al proceso de paz que hoy adelantan los compañeros del EPL, el Quintin y el PRT, así como alentar las conversaciones iniciales de los notables con el ELN y las FARC y la campaña por la constituyente. Para nosotros hay objetivos democráticos concretos. Somos parte del gobierno, del poder - poquito y lo que usted quiera, pero ahí está-. Hay que garantizar que construiremos en este espacio jalonando procesos democráticos y participativos, aprovechando la misma institucionalidad para hacer cada vez más legítimo y más amplio un consenso de los colombianos por la democracia, la necesidad no de un poquito, de una parte de poder democrático, sino todo un gobierno democrático, capaz de llevar a este país al nuevo siglo con mirada limpia, con orgullo de colombianos, con ambiciones y propósitos de nación líder. Es que ningún guerrillo del Eme puede perder la trocha de la democracia. A eso no tenemos derecho.

 

Y es lo mismo con la campaña por la Constituyente donde Rosemberg y Camilo se la tienen que jugar con todos los demás compañeros para mostrarle a los colombianos que la democracia es posible, que como decía Bateman, a la oligarquía hay que guerrearle y ganarle en su propio terreno- Es que mire que oportunidad tan bonita la que tenemos: Un proceso de paz caminando con unas guerrillas que se desmovilizan para luchar en el terreno de la política del pueblo, del vida misma, de los colombianos. En el gobierno, en el Estado, en el poder.  Y es justamente ahí donde los voceros de la democracia tienen más que decir y hacer.

 

…Una Organización democráticamente construida…

 

  • RD. Eso está claro para el Eme, para AD-M19 a nivel nacional, pero y en lo local en la política digamos municipal?

     

Hemos visto la necesidad de que los comités locales tengan un juego y sean una instancia en donde conjugue las contradicciones determinadas de cada sector. Que cada comité elija su Presidente, y éste organiza su equipo de trabajo, y que tomen la representación del proyecto en su localidad. Ese comité tendrá entonces representación para cuando vayan a elegir el Directorio Municipal, que será nombrado por los representantes de los comités locales reunidos en asamblea municipal. Y lo mismo para los departamentos: los representantes de cada uno de los municipios van a decidir, a votar, y se va a elegir al coordinador departamental que tendrá representación en la Comisión Política Nacional. Será el hombre o la mujer que eligió democráticamente el Departamento. Y son ellos, cada uno en su frente de acción, los que asumirán la vocería, la conducción de este proyecto: Así tendremos una organización democráticamente construida, ágil, capaz de batallar de verdad por la democracia.

 

Y cada cual en su terreno tendrá que asumir la responsabilidad, no solo de sus luchas locales, sino de las grandes tareas que a nivel nacional comprometan nuestra fuerza y decisión.

 

  • RD. Riesgos de burocratización?

     

Esa es una infección peor que el Sida. Hay que estar haciendo chequeos permanentes y hacer, como se llama, si, profilaxis. El papel nuestro es de asumir esa responsabilidad y retomar la confianza que de alguna forma el Eme es el que da peso y confianza a la gente en la AD-M19. Pero la infección puede venir de cualquier lado.

 

Entendemos que nuestro papel no es el de seguir siendo los mil de siempre sino de multiplicarnos, desencadenar procesos sociales, distintos, que ojalá sean capaces de rebasarnos a nosotros, porque eso tiene que apuntar allá, que no le tengamos miedo a desencadenarnos, que la gente que hemos convocado se apersone del Eme, de la AD M-19.

 

Aquí no hay espacio para burócratas y el día que haya alguien de los que llaman "nuevos" aquí capaz de ganarse la confianza de la gente, que la asuma.

 

* 2010 debate por la democracia Nº1 octubre 1990

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
1 marzo 2014 6 01 /03 /marzo /2014 20:15

IMG-20140225-WA0013

CUMBRE AGRARIA, CAMPESINA, MINERA, Y POPULAR

“POR LA TIERRA Y EL TERRITORIO”

 

Bucaramanga – Santander 23 y 24 de Febrero de 2014.

 

El pueblo colombiano ha sido fuertemente golpeado por políticas estatales de concentración de la riqueza, la especulación financiera e inmobiliaria, los tratados de libre comercio y los falsos subsidios a la producción agroindustrial, generando profundas desigualdades e inequidad social. El actual modelo de desarrollo de capitalismo salvaje y extractivista, mercantiliza nuestra madre tierra y los bienes naturales, reflejado en el acaparamiento de tierras por parte de inversionistas nacionales y extranjeros, donde los usos del suelo están en función de los agro negocios, megaproyectos minero-energéticos, megaproyectos de infraestructura y en el reordenamiento territorial que arrebata el control social, económico, cultural que ancestralmente ha sido competencia y  derecho legítimo de los pueblos y comunidades.

 

En este contexto, las diversas expresiones campesinas, procesos comunitarios de base y sectores populares del departamento nos hemos encontrado en Bucaramanga para realizar la CUMBRE AGRARIA, CAMPESINA, MINERA, Y POPULAR “POR LA TIERRA Y EL TERRITORIO”, y en este sentido poder avanzar en la confluencia, articulación y construcción de un pliego conjunto con el que expresamos y mandatamos la siguiente agenda de acción política y social:

 

- Acordamos entregar al gobierno departamental un pliego conjunto en aras de avanzar en la garantías de los derechos del pueblo campesino y en general en el bienestar de todas y todos los Santandereanos.

 

- Reivindicamos la lucha campesina adelantada en el marco del paro agrario durante el año 2013 y reconocemos en la movilización popular y la protesta social el principal mecanismo de lucha de los sectores populares, urbanos y rurales. No habiendo solución de fondo a la problemática agraria y popular, y ante los incumplimientos de todas las instancias de gobierno tendremos que convocar a un nuevo Paro Nacional Agrario y Popular en fecha que tendrá que discutirse con las bases  y definirse en  la CUMBRE AGRARIA NACIONAL.

 

- Rechazamos de forma vehemente el Falso pacto agrario de Juan Manuel Santos firmado en septiembre del año 2013, el cual ha agudizado la crisis que vive el campo colombiano, desconociendo las organizaciones de campesinas y campesinos de base.

- Exigimos respeto y reconocimiento a las organizaciones de víctimas del conflicto armado social,  político y el Terrorismo de Estado, esto implica: el cese de la persecución, la estigmatización, y la criminalización de los miembros de estas organizaciones.  Expresamos nuestra solidaridad con los miles de presos políticos, víctimas de montajes y de una política de estado que criminaliza la protesta social.

 

- Expresamos nuestra solidaridad con el hermano pueblo bolivariano frente a los ataques desestabilizadores contra su legítimo derecho a construir soberanamente su sistema político, rechazamos la estigmatización y manipulación informativa orquestada por los grandes monopolios de la comunicación como RCN, NTN, Cablenoticias y Caracol.

 

- Rechazamos la negativa del gobierno departamental a discutir la problemática campesina de la región y la irresponsabilidad demostrada por su inasistencia a la CUMBRE AGRARIA Y POPULAR DEPARTAMENTAL, a pesar de haber sido convocadas con antelación sus Secretarías de Agricultura, Interior y Desarrollo Social.

 

En el marco de la movilización social, extendemos la invitación  y convocamos a la UNIDAD a todas las personas, procesos, sectores y organizaciones sociales, para compartir y manifestar nuestras percepciones, saberes, vivencias y formas de movimiento social y popular colombiano en la GRAN CUMBRE NACIONAL AGRARIA, CAMPESINA, ÉTNICA, MINERA Y POPULAR,   a realizarse los días 15,16 y 17 de marzo en la ciudad de Bogotá.

 

Por otro lado, se hace necesario avanzar y fortalecer la articulación de los procesos urbanos a nivel local y  nacional; y es por ello que saludamos y convocamos al Foro Urbano Alternativo  que se realizará durante los días 6 ,7 y 8 de abril en la ciudad de Medellín, el cual nos permitirá dialogar las propuestas de ciudad que históricamente hemos construido desde nuestros trabajos comunitarios y organizativos, entendiendo la necesidad de posicionar estos acumulados en las agendas de lucha y en la escena pública nacional.

 

 Finalmente, nos preparamos e invitamos a todos los sectores a unirnos en el marco del PARO NACIONAL AGRARIO Y POPULAR, convocado para el mes de abril.

 

“La madre tierra es de quien la cuida, los territorios son de los pueblos,

la soberanía es popular “

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
27 febrero 2014 4 27 /02 /febrero /2014 14:26

 HERMANITO1

       Tan limpia era su  convicción, que no diferenciaba su vida pública legal de su condición de militante clandestino, lo cual le hizo descuidar, en no pocas ocasiones su seguridad. Así era Gerardo Quevedo Cobos  

 

Pepa.jpgCuando naufragaron en medio del Caribe, alejados de toda ruta comercial, quedaron flotando a la deriva sostenidos apenas por los restos frágiles de una embarcación desintegrada. Gerardo hablaba y les hacia hablar, manteniendo la moral del grupo con chistes y chanzas, remembranzas jocosas y proyectos inverosímiles de aventuras, así vieron atardecer el primer día y despuntar el alba del segundo, hasta enceguecer con los reflejos del sol del trópico, mientras las fuerzas decrecían y el ánimo flaqueaba. Y cuando alguno se sintió tentado a descansar con la muerte, a golpes le revivió Gerardo el ansia de vida, gritándole que todos o ninguno.

 

Horas más tarde un yate de turistas rescataba a un puñado de hombres de piel arrugada que con un brazo sujetaban el mástil errante y con el otro mantenían a flote la vida de sus compañeros.

 

Ese episodio retrata de cuerpo entero a Gerardo Quevedo.

 

Por eso se equivocan quienes desean erigir su imagen como símbolo ante la guerra sucia. Su fuerza está en la vida, en su siembra de grandeza, generosidad y amor por la patria de Bolívar, que convocan hoy a la imaginación, la unidad, el valor, la alegría de una generación de patriotas que está abriéndole el camino a la Colombia nueva.

 

Su detención, desaparición y asesinato a manos de cuerpos especiales de la inteligencia militar, pudieran llevar a calificarlo como víctima. Pero en un país donde no son una, dos ni tres sino miles, ya no hay víctimas individuales: hay tragedia colectiva. Y ya no es opción la muerte sino la vida.

 

Ahí están las claves de la elección de Gerardo, quien lo tuviera todo para asegurarse una existencia cómoda y sin complicaciones. Graduado de Ingeniería Industrial, desempeñó con eficacia cargos directivos en varias empresas, para después dedicarse a recorrer Colombia y la América Latina, comprobando las identidades y la vocación libertaria de este nuevo mundo. Así empezó a moldear su opción de lucha y rebeldía. Todavía buscado su lugar bajo el sol, hizo estudios de postgrado en Ciencias Políticas, en París, para regresar a Colombia en lucha contra la dictadura civil de Turbay y Camacho Leyva. Se hizo cargo de la gerencia de Alternativa, al mismo tiempo que iniciaba su militancia en el M-19, cuyas estructuras sufrían el remezón de la violencia oficial, la tortura y el asesinato desatados contra el conjunto de organizaciones democráticas y populares del país.

 

Situaciones de esta naturaleza maduran la convicción revolucionaria de los pueblos y así ocurrió en Colombia ante el desenfreno de los partidarios de la guerra: una generación de luchadores -gerentes o sindicalistas, parlamentarios o dirigentes cívicos, estudiantes o campesinos- abrazaron la causa armada sin escalas intermedias ni vacilaciones errantes. Fue el caso de Gerardo Quevedo.

 

Tan limpia era su convicción, que no diferenciaba su vida pública legal de su condición de militante clandestino, lo cual le hizo descuidar, en no pocas ocasiones su seguridad. Ante sí mismo, jamás cupo nombre de combate distinto al del ciudadano y fue, para quienes le conocieron, Gerado Quevedo ejecutivo o comandante, amigo o compañero.

 

Su sentido descomplicado de la eficacia y jovialidad contagiosa muy pronto tendieron con Jaime Bateman el puente de la identificación, que se hizo hermandad entrañable con el tiempo.

 

La confianza de Bateman hacia Gerardo -asumida también por Iván Marino Ospina, Alvaro Fayad, Carlos Pizarro y cuantos le conocieron- arraigaba en esa forma suya de ser radical: radical en cuanto sólo se casaba con proyectos grandes, generando convicciones profundas en torno a ellos.

 

Con esa mentalidad, con esa pasión por lo grande, Quevedo cumplió un papel destacadísimo en la lucha por derrotar al militarismo del régimen turbayista. Participó en la toma de decisiones político-militares del M-19 y encabezó el equipo responsable de dotar al pueblo en armas de los recursos indispensables para el desarrollo de sus luchas. Aeropesca, El Karina y otros operativos de magnitud semejante, son los frutos de tal esfuerzo.

 

En esa época, el M-19 daba los primeros pasos en la conformación de núcleos de ejército, instrumento indispensable para enfrentar, en la política y en la guerra a un régimen minoritario negado a escuchar el clamor nacional por las buenas.

 

Sin embargo, una nación desangrada por tres décadas de violencia, demandaba la búsqueda de soluciones diferentes a la guerra.

 

Mirando retrospectivamente, el lanzamiento de la propuesta de paz por el M-19, podría interpretarse como una gran locura si se toma en cuenta el estado de sus estructuras. Pero como decía Gerardo, bandera que cabe en el bolsillo no es bandera sino pañuelo, y la historia de los años siguientes mostró la viabilidad de proyectos surgidos no con las razones de la propia fuerza, sino con las de la patria y pueblo. Lo que desplegó el M-19 fue un gran propósito nacional que retomaron las fuerzas más disímiles, para dar pie - con combates civiles, políticos y político-militar- al proceso de paz en el que se comprometió inicialmente el gobierno de Belisario Betancur.

 

Pertenecían quienes propusieron tamaña empresa a esa categoría de hombres que proclaman sin dudas realidades futuras como hechos presentes, sin pensar siquiera que sus afirmaciones sean falsas, creyendo que simplemente  no les ha llegado la hora de ser verdaderas.

   

En esto radica la creatividad genial de los pioneros de la historia y puede ello explicar la gran audacia que distingue a dirigentes como Quevedo. Apostarle alto a la vida y al futuro parece ser la constante de su juego, así como el secreto de su vigencia duradera.

 

Así, el tesón generoso de Gerardo se volcó a manos llenas en proyectos que antecedieron el proceso unitario actual de las organizaciones político-militares colombianas y bolivarianas. Con aciertos y errores, pero siempre con hechos, se la jugó entera por una identidad oculta tras los sutiles tejidos del sectarismo, contribuyó a abrir el camino de la convivencia fraterna, de la cooperación indispensable. Es significativo, pues, que el único y último discurso de su vida fuera el que hizo, como representante del M-19, en la reciente reunión de comandantes de la Coordinadora Nacional Guerrillera.  

 título

Por el momento de la desaparición de Jaime Bateman, el naciente proceso de paz había frenado en seco, al trazar Belisario Betancur su línea diciendo “hasta aquí llego”. Nuevos combates civiles, sociales y político-militares habrían de extender esos límites hasta llegar a la firma de los acuerdos entre el gobierno y guerrilla en 1984. Tal fue la cúspide del proceso y ahí empezó su descenso, es decir, la guerra, reiniciada por el gobierno en niveles nunca antes conocidos.  

   

Tuvo entonces el comandante Quevedo la responsabilidad de garantizar la ejecución de las orientaciones trazadas por la comandancia, coordinando a distintas fuerzas del M-19, función que desempeño hasta hace pocos meses, para pasar a asumir de lleno su condición de conductor político-militar de fuerzas nacionales. Y no en función de la guerra, sino de la paz, expresada en la convocatoria de un pacto nacional por el gobierno.  

 

Golpe certero a la revolución colombiana es la muerte de este gran dirigente, de este querido compañero. Pero la vida de los grandes es siembra, y todo aquello que inculco su ejemplo, se hace fuerza para la construcción de lo nuevo.

 

Las tareas y metas del momento convocan a hombres, a patriotas y a comandantes como Gerardo; y exigen de ellos la misma ambición para apostarle a lo grande; la misma audacia para transitar hacia la paz aún por los caminos más insospechados; la misma alegría para vencer el dolor de la patria que se desangra; y la misma generosidad para reconocernos todos como hombres colombianos, por encima de las heridas abiertas de la guerra entre hermanos.  

 

 

*Nº 6 (Debate 33) abril de 1991

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
26 febrero 2014 3 26 /02 /febrero /2014 17:09

 

chaliA los siete años recorría las montañas del Caqueta con la peinilla al cinto, la escopeta al hombro y la atarraya terciada en su cuerpo, aprendiendo a sembrar la tierra, a cazar y a pescar.

 

La finca donde creció, se convirtió con el tiempo en centro de reuniones de los vecinos de varias comunidades, ya que su padre montó un trapiche. Allí, los trabajadores semanalmente iban a comprar miel y de paso se reunían para hablar de su trabajo y sus problemas.

 

"En esa época, la gente era solidaria, trabajadora y unida", comenta Chalita con nostalgia, mientras arregla con cuidado el ala derecha de su sombrero blanco. "La comunidad realizaba mingas o días de trabajo solidario en donde el dueño de la finca convocaba a trabajadores y familias para recoger una cosecha, tumbar un lote de montaña o ayudar a construir una casa. Había comida en abundancia, durante el día se enfuertaba guarapo de caña y en las noches se hacían alegres y largas fiestas".

 

"Por entonces no habían escuelas, por eso a través de las juntas comunales empezamos a construirlas y aunque no logramos conseguir maestros para todas, fue el principio de organización y trabajo comunitario".

 

Chalita relata pausadamente, en medio de la quietud de la noche, lo que fue su infancia, juventud e ingreso al EME. Es un hombre que nunca se queda quieto, brazos y manos se contornean al ritmo de la conversación y a medida que se interna en ella las mueve con mayor expresividad.

 

por algo se empieza.

 

En 1970 por la falta de vías de penetración, los campesinos del Caquetá, zona rica y productiva, comienzan a vivir tiempos difíciles porque no hay quien compre sus cosechas y si los hay es a bajos precios que no compensan la inversión.

Por esa época también se expide una ley de defensa de los recursos naturales que obliga a los campesinos a salir de la cordillera hacia el plan a unos sembradíos de palma africana y caucho, el campesino ya no puede cortar ni un palo porque tiene que pedir permiso."

 

En medio de esas dificultades, "La ANUC empieza a florecer a nivel nacional y en el Caquetá es fuerte y convoca a un paro en donde se habla de la toma del poder. Con un grupo de campesinos creamos un sindicato “SINDIAGRO”, que todavía existe. Así, empezamos a participar como organización sindical en las luchas de los campesinos caqueteños, se convoca a un paro donde no se quedan en la casa sino los animales, y en medio del paro se conoce la noticia de que se ha ordenado masacrar a los marchistas, pero el ejército y los soldados no cumplen la orden y se sientan, descargan las armas y se quedan junto a los miles de campesinos en protesta”

 

Cerca de diez días estuvimos en huelga, pero el cansancio y desgaste nos hicieron regresar a nuestras parcelas, además sabíamos que la ANUC ya había negociado el regreso de los campesinos a sus parcelas. La ANUC se divide entonces y el proyecto empieza a mermar hasta hoy que es una organización débil. En Sindiagro empezamos a hacer un trabajo de concientización, creamos cooperativas de mercadeo y alcanzamos a conformar 14 empresas comunitarias.

 

la cosa es con los

que son.

 

Conocemos al EME por su trabajo democrático y propuestas nacionalistas, de defensa de las cooperativas, las juntas comunales y los intereses de la comunidad. Ya no creíamos en la dictadura del proletariado o en las luchas de clase en que tanto nos insistieron otros grupos.

 

Nos encarretamos con la gente del EME, que plantea no entrar en contradicción con la iglesia ni con el vecino, pues ese no es el problema. Así entramos a meterle duro al proyecto del EME, que fue nuestra mejor decisión", dice Chalita soltando una tierna sonrisa como de niño travieso, y reafirmándose en su decisión de entonces, como un apasionado de su trabajo e ideas.

 

el compromiso es el

mismo

 

El salto de la vida en la guerrilla a la vida civil no ha variado en absoluto el compromiso político que desde inicios de su lucha sintió Marcos Chalita. Desde que ingresó  a las filas del M-19, contó siempre con el apoyo y respaldo popular y ese apoyo sigue vigente, real, incluso ahora se ha incrementado porque "estamos en un momento bien importante, con bastante audiencia y tenemos una propuesta política más clara y concreta.

 

El compromiso no solo es del M-19 sino del país; por esto tenemos que ser más certeros, porque este proyecto está al borde de la victoria. Lograr distensionar todas las fuerzas que hoy están en conflicto, en medio de una guerra estéril debe ser un propósito nacional, pues la realidad nos demuestra que hoy la guerra es inútil y no le conviene al país".

 

el futuro del m-1 9

es el gobierno


En 1984 en pleno diálogo nacional, el pueblo nos acompañó a firmar la tregua, hicimos gobierno y la gente dijo el EME esta aquí y vamos a imponer el orden, fueron ocho días de fiesta y solidaridad, de conversaciones y acuerdos; hasta el preso que había allí salió y se integró a la fiesta por el diálogo y por la tregua.

 

Ahora al igual que entonces, los objetivos son los mismos, la búsqueda de la paz mediante una propuesta política que hoy es más concreta y clara, por esto el futuro del EME es ejercer gobierno.

 

A nivel regional Chalita comenta que son muchas las dificultades para salir adelante, pues existe una clase política departamental que no quiere perder su hegemonía. "No tenemos participación en la administración regional, pero estamos haciendo un trabajo político en la mayoría de los municipios del Huila, recordemos que en Neiva fuimos la segunda fuerza en las elecciones a corporaciones públicas, esto nos dice que estamos avanzando.

 

el deber de las

mujeres... otro

compromiso con la

paz.

 

Para Chalita las mujeres deben ser más comprometidas y ganarse su puesto para ocuparlo con seguridad, dignidad y decisión. El compromiso es de tipo nacional y no de sexo. Es el momento para que las mujeres que han estado al margen de las decisiones del país se hagan sentir y peleen con empeño su puesto en esta sociedad, porque aquí nadie le va a regalar espacios a nadie.

 

Unificar al país en la

Asamblea, un

propósito nacional

 

La Asamblea Nacional constituyente debe ser el espacio para unificar al país campesino con el país urbano como un propósito nacional.

Hasta el momento no ha habido un gobierno que dé verdadero reconocimiento a uno de los sectores más importantes, que produce comida y materia prima para la industria y la exportación.

“Si bien es cierto que los diferentes gremios económicos, políticos y sociales tienen derecho de dar la pelea por sus propios intereses, también lo es el ponerse de acuerdo y unificar banderas de tipo nacional”.

Chalita es un campesino recio y tesonero, así lo dice su comportamiento, la persistencia y la pasión con que habla de sus ideas y proyectos, pero sobre todo cuando habla del futuro del EME….del futuro del país.

 

El agite que vive en medio de esta campaña, que se está haciendo con las uñas por falta de presupuesto y porque es una lucha contra el reloj, no han sido obstáculos para que Chalita insista en su empeño de difundir sus ideas, sabe cómo llegarle a su gente y sabe también cúanto lo quieren.

 

Termina su discurso de plaza pública, en cualquier municipio del Huila y continúa hablando, pues siempre está rodeado de hombres, niños, mujeres que quieren abrazarlo, estar con él y preguntarle cosas. En tono burlesco y con cara de pillo, Chalita nos cuenta que le gusta estar con la gente, sobre todo si se trata de mujeres!.

 

el sombrero suaceño

 

La historia de su sombrero es todo un cuento. Lo toma como parte de su indumentaria a partir de este año, cuando el sombrero de Pizarro comienza a ser símbolo de paz y reconciliación. “antes usaba gorras o kepis pero desde entonces la idea es proyectar la imagen del sombrero que ahora dice más que la paloma de la paz”.

Cuando habla de su sombrero, insiste en que es fino, pues está hecho a mano por las mujeres de Suaza, con el cogollo de Iraka, palmicha o paja que son los distintos nombres que tiene el material con que lo fabrican, “Mi sombrero es suaceño, son los más resistentes y están hechos con amor”.

 

Un día de campaña

 

Muy tempranito en la mañana, llega a la Casa de la Paz en pleno centro de Neiva. Desde allí comienza a organizar el itinerario del día, preguntando constantemente cuáles serán los municipios que visitará y las condiciones para el viaje. Acompañado siempre por el combo del EME con el que trabaja, recibe con atención sus quejas e inquietudes y comparte con ellos desde el tinto mañanero hasta el aguardientico de la noche.

Su sencillez e hiperactividad ponen a menudo en aprietos a la seguridad, que atenta a cualquiera de sus movimientos, lo sigue como la sombra velando por su integridad.

 

Rubén, un polémico incansable pero que escucha a su interlocutor, Guillermo quien no deja de recordar en sus discursos la historia de las constituyentes en el país y Alejandro, nostálgico exmilitante de la Anapo quien lleva siempre bajo el brazo la historia de dicho movimiento, son algunos de los integrantes del grupo de trabajo de la región del Huila, tierra querida de Chalitas.

 

*Reportaje realizado por Consuelo Cuesta y Olga Cifuentes.

2010 Nº2 debate por la democracia 29 

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
24 febrero 2014 1 24 /02 /febrero /2014 21:32

ESPADA

Haciendo memoria y rindiendo homenaje a las mujeres y a los hombres que siguen siendo ejemplo para la historia 


cenefa-ladrillo

Sin título

cenefa-ladrillo


3rosas

 

 

Hace 29 años, el 28 de febrero de 1985, en las horas de la tarde, mientras jugaba un partido de fútbol con muchachos del vecindario en la cancha de la escuela, ésta fue rodeada por militares, quienes luego dispararon y asesinaron a 5 jóvenes, entre ellos a Guillermo. Los victimarios intentaron colocar a sus víctimas uniformes militares, pero la madre de una de ellas lo impidió”.

 

 

 "Soy un militante cristiano que milita en el M-19. Así que soy hombre de Dios, de los mandamientos, de los sacramentos, pero más bien el hombre de la fe. De esa fe que es hacer, que es luchar... Soy el cristiano de la esperanza que nos da seguridad de que ese mundo de justicia, de fraternidad, de igualdad que estamos buscando, lo conseguiremos. Soy el cristiano del amor, principal mandamiento... Soy el cristiano de la entrega, de la fraternidad, del compartir... De manera, señores militares... que es una confrontación entre un cristianismo de nombre, de formas, de imágenes, del cual hablan los altos mandos mientras están ordenando las torturas del pueblo colombiano y un cristianismo hecho vida en cada momento, en cada actitud, en cada hecho... Yo soy el cristiano cuyo jefe, Jesucristo, fue pueblo, el hijo de un carpintero, el Jesucristo obrero, el Jesucristo luchador", dice Guillermo en parte de su extensa defensa en que tampoco falta el recuerdo de los mártires: monseñor Romero, Angelelli, Valencia Cano... y tantos otros que viven en el corazón del pueblo. Como Guillermo, cuya opción evangélica lo lleva a dar su vida”.

 

Guillermo nació en Toche (Tolima) el 28 de enero de 1954. En Cali lo conocimos junto a  su pueblo, con él compartimos militancia, compromiso social, detención, torturas y cárcel.

 

Guillermo participaba con  los grupos Cristianos de Base, fue militante de Cristianos por el Socialismo, trabajó en los barrios populares de Cali y con algún sector del movimiento sindical realizando tareas educativas y de organización, luchaba por la construcción de una sociedad  democrática y fraternal.

 

Un 10 de mayo de 1979  Guillermo fue detenido, salía de una asamblea sindical, fue llevado al Batallón Pichincha, en la “Remontá”[1] fue torturado física y sicológicamente junto con los demás compañeros detenidos quedando en muy mal estado de salud.

Estuvo en prisión durante 4 años en la cárcel de La Picota, en Bogotá  “En el transcurso de la “Tregua” o “Proceso de Paz” acordado por el Presidente Betancur, y mientras Guillermo trabajaba como maestro en el caserío de Rionegro (municipio de Corinto, Cauca), fue asesinado con otros jóvenes del lugar, por un comando del Ejército Nacional”.

 

Guillermo o “Daniel”, sigue con nosotros, en nuestros corazones, es otro de nuestros hermanos ausentes que hace presencia en el compromiso de hombres y mujeres que siguen trabajando por un mundo mejor, en Paz, con Bienestar y Justicia.

 

Quisieron matarnos la Esperanza

Guillermo Céspedes

 

Quisieron matarnos la esperanza

robarnos la necesidad de luchar

y junto a los indefensos cuerpos

torturar y eliminar nuestros cimientos de libertad.

Los brazos inmóviles;

ciegos por las vendas:

insomnes.

Los pies aprisionados

la cabeza sumergida

bebimos el agua del pantano

sentimos el bloqueo del ahogado.

(A cambio de sentido éramos presa de alucinaciones y delirios)

Los estómagos fueron saciados

a golpe de manos empuñadas

a golpe de botas militares

a relamidos de res.

(El olor, la boñiga que pisamos, el mugido de rumiantes,

nos decían que habitábamos un establo)

Sonidos metálicos

apretar de gatillos al oído

círculos de hierro, bocas de cañón

en la nuca, el cuello, el abdomen

el temor de los pasos, el terror de las voces

Afuera la lluvia y los truenos

testigos cómplices de la deshumanización.

Los lamentos, los ayes, los gritos,

el dolor de los huesos, los músculos, el alma,

el golpeteo en el pecho, espalda, coyunturas, nalgas y el cerebro.

Corto circuitos causados por la tempestad

choques aplicados en bocas y ojos

vaginas y testículos.

Voces ahogadas de mujeres y hombres

voces de sadismo de agentes especiales de profesión: tortura.

Colgadas y plantones

interrogatorios eternos

las amenazas, la eterna oscuridad.

Así no paran la lucha

crece;

el frente avanza, ya llega

en Nicaragua,

La roja bandera, la de los pobres de América Latina

ondeará en esta sacrificada tierra;

la bandera de justicia

la de los campos floridos

la del pan para todos.

Nuestro continente (ahora oprimido)

será la patria soñada

de Galán y Bolívar

de Camilo y el Che.

La tortura es una piedra

en el largo camino hacia la nueva Humanidad.



[1]Caballerizas del Batallón Pichincha de cali lugar en el cual se practicaba la tortura.

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
24 febrero 2014 1 24 /02 /febrero /2014 17:04

afra

 La primera reacción de un pueblo atropellado y burlado es  

                   pasional: desprecio, ira, odio. Luego viene el análisis

racional respecto al comportamiento de los usurpadores y

tiranos y la correspondiente propuesta que aglutina

fuerzas para enfrentarlos.

 

Afranio Parra Guzmán

Septiembre 15 de 1987.

   

 

 

 

 

 

3rosas

 

 

 

 Hermana:

 

Renovando nuestra correspondencia voy a tratar de introducirme en un tema que sé te interesa bastante: La política y su relación con los afectos. En otra oportunidad te contaré algo sobre mi teoría de la Edad del Cuarzo y la Transparencia: Tú sabes que soy un utópico irredimible.

 

EL ARTE DE HACER AMIGOS

 

Arranquemos afirmando lo obvio: el hombre es un ser social, racional, político y de afectos. Su condición de ser social lo llevó a ser racional y lo obligó ser político; pero anterior a esto, el instinto de conservación lo condujo a busca el calor de sus congéneres y a asociarse. Necesitamos unos de otros para poder vivir satisfaciendo nuestras necesidades materiales y espirituales Las sociedades viven de lo que les dejaron sus antepasados y crean para las futuras generaciones. Existe, pues una ley de atracción social que le permite al hombre realizar su presente y proyectarse hacia el futuro, independientemente de las contradicciones que se den entre los individuos, entre éstos y el grupo social o entre los diferentes grupos sociales. En últimas, los hombres se asocian hasta para matarse unos a otros. Las guerras son el enfrentamiento de colectividades.

 

Por su condición de ser social y racional, el hombre es político, y decimos que la política es el arte de hacer amigos; el arte de gobernar; y la manera de comunicarnos con nuestros semejantes en pro cura del bien común. La política es un conjunto de reglas de juego para orientar una comunidad y dirimir sus conflictos. Esto pensamos nosotros y todos los que históricamente han actuado en función de la sociedad. Otra cosa piensan y hacen personajes como Pinochet a quienes sólo les interesa el poder en beneficio de una minoría antisocial. Ellos reemplazan la política por la brutalidad. Otros, como la oligarquía colombiana, son duchos en desvirtuar la esencia de la política convirtiéndola en un tremendal de engaños y sofismas de distracción mezclados con violencia.

   

ATRACCION APASIONADA

 

Y ante estos comportamientos cuál es la relación de los pueblos aquí y en la Conchinchina?  

 

La primera reacción de un pueblo atropellado y burlado es pasional: desprecio, ira, odio. Luego viene el análisis racional respecto al comportamiento de los usurpadores y tiranos y la correspondiente propuesta que aglutina fuerzas para enfrentarlos.

 

Caso contrario ocurre cuando los conductores de un pueblo son consecuentes con las necesidades y los anhelos de ese pueblo: apoyo, afecto. Impera el imán, la atracción que tiende a armonizarse.

 

Entonces, la política, cuando se ejerce en su esencia, genera afectos y se fortalece en ellos. Ningún hombre es carismático por el poder que tiene o por el terror que infunde valiéndose de ese poder. Los hombres carismáticos son aquellos que de alguna manera han sabido llegarle al alma de sus pueblos ganándose su afecto.

 

Igual ocurre con los partidos, las organizaciones y los movimientos. Cuando calan en el alma de su pueblo es porque su comportamiento (ideas, estilo, hombres) y su relación con la comunidad ha generado una fuerza de atracción mutua y armoniosa. Dicha fuerza de atracción es la que Charles Fourier denominó "Atracción Apasionada", y empalma en un todo armonioso y arrollador de ideas, creencia, estilo, confianza, fe, aspiraciones; en otras palabras, conciencia individual y social y sentimientos.

 

EL AFECTO

 

Vea, hermana, se puede tener claridad de algo, de una idea determinada, de una situación concreta y saber cuál es el camino para la solución del conflicto, y sin embargo actuar de otra manera.

 

Por qué?

 

Sencillamente, porque los sentimientos y la creencia son otros. La primera fuerza movilizadora está en los sentimientos y en la creencia; luego viene la fuerza de las ideas. Se puede tener claridad de un proyecto y sin embargo, no actuar en consecuencia con tal proyecto porque no se está convencido. Esto quiere decir que hay fuerzas ocultas en nuestro ser que pesan más que la idea.

 

A nosotros mismos nos ha ocurrido en el M-19 con compas que siendo muy claros en el carreto político han flaqueado en el momento decisivo. Y hemos visto el caso contrario de gentes que sin tener mucho carreto en la cabeza se han jugado el todo por el todo a la hora de la verdad.

 

Yo me pregunto: qué movía a los niños de Siloé a apoyarnos con tanta vehemencia en momentos tan difíciles como los de la invasión a la zona por parte de cinco mil efectivos del gobierno?

 

No era precisamente la claridad política en cuanto respecta al conocimiento del proyecto democrático y la propuesta de gobierno.

A ellos los movían otros factores de la política que salen de muy adentro del alma: el afecto.

 

Cuando nos identificamos únicamente en la propuesta política podemos darnos el lujo de ser dos desconocidos; pero cuando nos identificamos en ese algo que está más adentro de nuestra piel, en ese algo que se anida en el fondo del alma y que surca nuestras venas; es decir, cuando nos metemos a escudriñar un poco más allá de lo objetivo, de aquello que está y se da independientemente de nosotros, afectándonos o no, entonces tocamos fondo en aspectos que comúnmente desprecia la política. Tocamos fondo en el interior de nuestro ser.

 

    afra1Si tú ves no sólo mi posición política y mi idea sino ves también mi interior, puedes decir que me estás conociendo. Podrás saber de las profundas raíces de mis males y mis virtudes; sabrás de mis desgarramientos y mis dichas, de los móviles que me inducen a lo contrario; podrás ubicar mi centro y decir: este hombre se juega la mejor de las cartas en tal frente de trabajo.

 

    Es que el ser humano es una mezcla de necesidades materiales, ideas, creencias, sentimientos y sueños; y de acuerdo al equilibrio que haya entre estos aspectos será el talento de sus actos, y así hay que entenderlo y tratarlo.

 

Yo creo que el error de la política está en separar y hasta contraponer estos aspectos del hombre, que son precisamente lo que le dan amplitud y esencia y la ubican como la ciencia de las relaciones sociales por excelencia. Y estos aspectos son los que dan al hombre su condición de humano.

 

Mutilar alguno de ellos en el hombre es deshumanizarlo. Cuando en la política no miramos a la sociedad y al hombre en forma integral, entonces, la política está fallando, o mejor, estamos fallando en política, y por ende, deshumanizándolos como individuos y como organización o grupo social.

 

    LA EDAD DEL CUARZO Y LA EPOCA DE LA TRANSPARENCIA.

 

Nosotros creemos en la redención de América. Creemos y luchamos por el hombre nuevo, ese que no ha podido realizarse por que las fuerzas y políticas adversas al continente y sus pueblos no lo han permitido, y mientras este fenómeno subsista, la atracción social estará preñada de repulsión, fuerzas que se enfrentan violentamente cerrándole el paso a la Atracción Apasionada, pero a la vez, construyéndola.

 

Sólo cuando la política deje de encubrir realidades aparentes y formales y se meta hasta el fondo de la realidad real del continente y de sus pueblos; sólo cuando la política deje de ser la cancha de juego de los países legales o institucionales y se meta hasta el fondo de los países ocultos y olvidados; sólo cuando la política deje de alimentar los apetitos de unos pocos y se convierta en la verdadera manera de relacionarnos con nuestros semejantes en procura del bien común; y sólo cuando la política vea al hombre en su integridad, podremos decir que empieza a realizarse el hombre americano y de otras partes del hemisferio. Será el momento de la reconciliación del hombre con el hombre, de la sociedad y de ésta consigo misma y sus integrantes.

Será el momento del encuentro de la inocencia primitiva y nuestros orígenes con la utopía en un presente de realizaciones. Habremos reconciliado las ideas con el alma, y en últimas, todas las fuerzas se habrían compactado, sin perder sus particularidades, en una sola fuerza dinamizadora de la sociedad: La Atracción Apasionada. Será el comienzo de una nueva edad y una nueva era: La Edad del Cuarzo y la Era de la Transparencia; pero ya te dije sobre este tema te contaré más tarde. Es un hermoso sueño y quien no sueña y no se aventura nunca podrá ser libre.

 

Yo creo que en el M-19 tenemos una serie de elementos básicos de la Atracción Apasionada. Es que esta fuerza no es algo que vendrá por allá quien sabe cuándo. Cuando la planteo como utopía me refiero al conjunto de la humanidad, o al menos a gran parte de ella. La Atracción Apasionada es innata al hombre desde sus más remotos orígenes, como expresión individual y como  expresión colectiva. Ha existido como fuerza cohesionadora de muchas comunidades y organizaciones a lo largo de la historia, y hoy por hoy, vemos comunidades que subsisten y avanzan gracias a dicha fuerza, a pesar del acoso a que han sido sometidas durante mucho tiempo. A mi parecer, el cristianismo, inmerso en una sociedad donde el hombre es lobo para el hombre, persigue, acosa y hasta destruye a su hermano de creencia.

 

Para citar un caso nacional y sin conocer mucho del modo de vida de los Arhuacos me atrevo a decir que en sus comunidades existen valiosos elementos de la Atracción Apasionada. La Atracción Apasionada está en la utopía, pero a la vez está como  fuerza contendora frente a otras fuerzas en el presente, en la inocencia primitiva y en nuestros orígenes

     

 

LA CADENA DE AFECTOS

 

Te decía que el M-19, en su concepción y en su práctica, reúne una serie de elementos de afra2Atracción Apasionada Veamos, a vuelo de pájaro, por qué:

 

Acordémonos de Jaime Bateman y su firme creencia en lo que él llamaba "la Cadena de Afectos" y la "Certeza del Amor" como fuerzas y comportamientos que fortalecen nuestro ideal, nuestras relaciones con los demás compañeros y con el pueblo y con defensas ante la diversidad y los sobresaltos, y en definitiva, como el más grande aliento en este camino de la vida que hemos escogido: el de luchadores por un mundo nuevo con un hombre nuevo redimido de sus miserias y libre.  

 

Con la compañera Gloria Amanda Rincón, sin conocernos, sostuve una fluida correspondencia durante los tiempos de la prisión. Ella estaba en el Barne y yo en la Picota. Esa correspondencia nos dibujó tan bien el uno al otro que el día que nos encontramos parecía como si nos conociéramos desde hacía bastante tiempo. En una de sus cartas ella me decía, lo recuerdo muy bien: "Afranio, cuando llega el eco de la voz de los compañeros que enarbolando la consigna Vencer o Morir luchan en las calles y en el frente Sur siento que estamos adquiriendo el temple del acero y ese eco me suena igual a las notas musicales de la lluvia que cae sobre los tejados..."

 

LA CONFIANZA MUTUA  

   

La Negra Vásquez me escribía también desde la prisión que estábamos viviendo la época de "La Resistencia y la Ternura". No te imaginas, hermana cuánta fuerza me dió esa carta de La Negra. Ya nos conocíamos y habíamos trabajado juntos, pero casi como quien dice "yo hago lo mío y tú haces lo tuyo".

 

La correspondencia nos permitió compenetrarnos bastante y se forjó una amistad que, creo, no tiene manchas. Nació la confianza mutua... En tales condiciones, uno puede confiarle a otra persona su mundo secreto. Pues bien, la Atracción Apasionada posee la gran virtud que nos permite abrir, a la luz del sol y sin temores, cohesiones o desconfianzas, ese mundo secreto. Y cuando ese mundo secreto quede seguro es más extenso en todo mundo que el conocido pueda abrirse, colectivamente, a la luz y a los ojos de toda la gente, como un inmenso libro, se enriquecerá incuantificablemente la humanidad.

 

LA TOLERANCIA

 

Fayad nos decía: "Dejémosle un margen de error a la gente". Cuán humana y sabia es esa frase. Tan flexible y tolerante que nos garantiza el derecho a la reivindicación. Es la certeza de poder seguir adelante. Es la posibilidad de ejercer la libertad sin férreos y mohosos tabiques disciplinarios que cercenan la iniciativa y la sensibilidad del combatiente. El revolucionario, muchacha, es un hombre sensible, tiene que ser muy sensible y vivir la vida con intensa pasión.

 

Frente a una época de automatismo y estandarización, frente a una época de cálculo utilitario, nosotros saltamos en defensa del hombre pletórico, el hombre de carne, huesos, mente y alma.

 

LA IDENTIDAD

 

En sus orígenes, el M-19 se planteó y se propuso sumergirse en la realidad nacional: histórica, económica, social, política y cultural. Realidad que es compleja y que actúa profundamente conjugada, porque todos estos aspectos de la vida nacional influyen positiva o negativamente unos sobre otros. Lograr este objetivo implicaba para nosotros romper con un modo tradicional de hacer política en el país; es decir, el replanteamiento consistía en integrar la política a la sociedad ubicando al pueblo como primer protagonista al contrario de lo que se venía haciendo, donde el pueblo no era sujeto de sus actos si no un objeto la servicio de los políticos tradicionales. Las organizaciones revolucionarias por su parte, así estuvieran llenas de muy buenas intenciones, actuaban al margen del pueblo y de la realidad nacional, No existía la Atracción Apasionada entre el pueblo y sus organizaciones; y no podía existir porque no había eso que llamamos Identidad. Alguna razón asistía a un intelectual, creo que Alberto Mendoza Morales, cuando afirmó que en Colombia tanto la oligarquía como la izquierda estaban desnacionalizadas.

 

A mi entender, el replanteamiento fundamental que hace el M-19 es el de la Identidad y la Identidad es un elemento de fondo cultural; y nosotros la planteamos y la buscamos de manera integral. No se trata de la identidad en torno a X o Y propuesta política. Se trata de la identidad en el rescate de la verdadera historia, el conocimiento del país real pero oculto e irredento, el enaltecimiento de nuestros valores, la defensa del patrimonio nacional, siendo el más valioso de ellos el cultural, tan expresivo y diverso; la convivencia pueblo organización y en fin, las propuestas acordes al presente que vivimos y en función del futuro de la comunidad nacional.

 

LA DIVERSIDAD

 

    afra3Se trataba en consecuencia de ir aterrizando en un nuevo pensamiento que no es la ideología de una clase, de un partido (los partidos por definición son excluyentes), ni de una secta, sino que es ese pensamiento que está en el modo de vida del pueblo; y en el pueblo lo que hay es modos de vida, culturas, ideologías..., diversidad. Entonces, cuál es la clave: ser parte inalienable de tal diversidad para encontrar lo común a todas respetando la misma diversidad o lo que algunos llaman "la otredad". Por eso, el M-19 es un movimiento.

Es heterogéneo en su composición social, en sus matices, creencias, etc,.

Así como en los océanos, a primera vista, vemos de común el agua salada de muchos mares, así mismo, encontramos de común nuestro pueblo, primero que todo su diversidad, luego su vocación democrática, la necesidad de justicia social, independencia, vida con dignidad, gobierno con  mayorías, defensa de nuestras culturas, paz..., pueblo fiestero a morir..., Pueblo que sabe guardar secretos a gritos porque su mismo mundo es un secreto... Bueno, Hermana, vamos encontrando identidades y a la vez, forjando el imán de la Atracción Apasionada. Vamos encontrando ideas comunes, sentimientos comunes, creencias comunes, solidaridad, la cadena de Afectos, una práctica y un estilo comunes: el popular... la política deje de ser el juego de unas ideas para pasar a empatar estas ideas con el alma colectiva.

 

ENTREGA TOTAL

 

Hay quienes afirman que éste es un pueblo despolitizado. Eso no es tan cierto. Lo que ocurre es que el pueblo no se identifica con una manera de hacer política que a lo sumo lo que le afecta es el bolsillo y pretende arrastrarlo como una oveja al redil sin permitirle ser actor de su película. Hay una visión castrada de la política y una práctica utilitarista de la misma. La política se hace desde afuera y por encima del conjunto social afectándolo negativamente, cuando debería hacerse desde adentro del conjunto social para afectarlo positivamente. Y cuando la política se ejerce desde adentro del conjunto social tensa y dinamiza todas sus fuerzas: individuales, colectivas, materiales, racionales, emotivas, mágicas... Es cuando los pueblos son capaces de derrumbar o construir montañas... Es cuando la Atracción apasionada se convierte en fuerza rectora de una comunidad. Es cuando la gente dice "esto lo hago con amor", y es que en verdad todo mundo le pone corazón y fe a sus actos. En estas condiciones aparece lo que yo llamo la "Entrega Total" individual y colectiva a una causa y al prójimo.

 

LA RESISTENCIA Y LA TERNURA

 

La Atracción Apasionada, como el amor, y ella es quizás la expresión más densa y sublime del amor, tiene sus momentos de luz y sus momentos de sombra, sus momentos de calor o frío, sus momentos de clamor y canto y sus momentos de silencio, sus momentos de acción y sus momentos lánguidos; pero lo que no podemos negar es que a lo largo de la historia de la humanidad ha sabido permanecer cuando no en el seno de un pueblo, comunidad u organización, sí en otros. Ella está latente en el hombre y es la fuerza ante al cual claudica el miedo. Ella es la fuerza capaz de mantenernos con la frente en alto a la hora de enfrentarnos a aquella respetable señora que llamamos Muerte.

 

No crees tú, muchacha que en la Picota hubo suficientes elementos de la Atracción Apasionada que le posibilitaron al colectivo de presos políticos más grande del mundo en aquella época mantenerse unificado, en la lucha y pensando y actuando en función del país durante más de tres años?

 

La idea del gobierno de Turbay y de los militares era meternos en una misma cárcel y en un solo patio para que -según sus cálculos- nos acabáramos entre nosotros mismos. Por el contrario, allí nos conocimos de tal manera, compartimos de tal manera y nuestros familiares, amigos y el pueblo nos apoyaron de tal manera que nos convertimos en una trinchera bien fortificada de la lucha popular.

 

A eso lo llamó la Negra Vásquez "La Resistencia y la Ternura".

 

No te parece, mujer, que en la batalla de Yarumales la Atracción Apasionada animaba a cada uno de los doscientos y pico o trescientos combatientes que enfrentaron durante veinticinco días consecutivos la agresión terrestre y aérea de las fuerzas del gobierno comprometidas en la operación en un total de catorce mil efectivos?

 

Esto nos trae a mente el caso de Leónidas y sus trescientos héroes de Las Termópilas, sólo que en este caso los héroes no murieron y únicamente sufrimos la perdida fatal de seis de nuestros compañeros.

 

Y no te parece que durante el período de Diálogo Nacional, en los Campamentos de la Paz y luego en Agua Blanca y Siloé, para no citar más casos, se dieron una cantidad de elementos de la Atracción Apasionada?

 

Yo sí que viví cosas hermosas, de esas que lo estremecen a uno todas las fibras del alma. Tú también las has vivido y estoy seguro que cada uno de nuestros compañeros ha sentido la acción de la Atracción Apasionada en algún momento de su vida organizada y en la comunidad.

 

LA BUSQUEDA DE LA LIBERTAD

 

En últimas, la política, para que lo sea de verdad, tiene que irrigar todas las fibras de nuestro ser, y a la vez, abonarse de ellas. Es que el ser humano no puede despojarse de sus dichas y pesares, de sus preocupaciones y sueños, de sus añoranzas y afectos... No, de ninguna manera. No podemos hacer tabla rasa de la tragicomedia ni en la vida individual ni en la vida social. No somos autómatas. No podemos, so pretexto de que estamos en guerra, dejar de ubicar a cada combatiente en el puesto de lucha donde mejor se siente y donde seguro va a rendir más, pues en ese lugar va a estar de corazón. No podemos meter el pez en el agua dulce siendo de agua salada porque se nos muere; y tenemos que aprender a valorar las capacidades y los actos de cada uno de nuestros compañeros. Tenemos que meternos tanto en  el quehacer del pueblo, hasta tal punto que la identidad surgida de este comportamiento haga que la organización no sea un puñado de hombres sino familias y comunidades enteras, Algo hemos logrado al respecto.

 

Fíjate, hermana, que cuando se logra el enraizamiento en el seno de la comunidad y de los hogares -o se está en su búsqueda- resulta uno metido en todos los problemas de esos hogares y de esa comunidad. Dichos problemas Y son de la más variada índole, desde el rebusque del pan de cada día, pasando por la educación de los niños, la salud, rencillas, líos de linderos, deudas, vicios, fiestas. Ideas, sectarismos, afectividades, organizativos...etc, hasta los conflictos que desencadena la noción del poder y los métodos de lucha para llegar a él. Y lo grave es que casi la totalidad de estos problemas tenemos que enfocarlos de diferente manera. Si en forma facilista le escurrimos el bulto  a toda esta problemática  de la población, entonces perderemos su confianza, nos aislaremos y empezamos a ser un ente extraño y ajeno a la comunidad y sus afanes. Por consiguiente, en son de hacer política , no se trata de llegar a la población como el mesías y la revelación de la gran propuesta democrática ¡NO!. Tal revelación se cuaja allá en la comunidad como fruto de la compenetración y la identidad. Es decir, la revelación viva, activa y creadora es un resultado de atracción Apasionada.

 

La moral combativa, la mística, la Entrega Total..., Van en más allá, hermanita, de estar acuerdo con un proyecto. Ellas son como un soberbio río resultante de la confluencia de muchos ríos.

Son el encuentro del mundo secreto y el mundo conocido en un ser o en un grupo social. Son la claridad y el misterio que comprometidos en la aventura se juegan una suerte: La búsqueda de la libertad.

 

Y la libertad no es una dádiva ni una quimera. Ella es el fruto secreto de cada paso que da el hombre a través de la historia. Y esos pasos del hombre a través de la historia están llenos de sacrificios, sangre, entrega, dolor, alegrías, odio, amor, frustraciones, victorias, derroche de energías, cavilaciones, sueños, choque de fuerzas contrarias, ambiciones, errores, aciertos... De todo esto y de muchos más está hecha la política.

 

Por su parte, la libertad para llegar a ser en cada momento y en cada aspecto de la vida es una resultante de la Atracción Apasionada.

 

Para no llenarte más la cabeza con mis especulaciones cierro acá por hoy y quedo en espera de tu opinión sobre estos planteamientos.

 

No sé.. 

 

De pronto estoy equivocado; o de pronto me asisten algunas razones. De lo que sí estoy seguro es que creo sanamente en lo que te he manifestado en estas páginas.

 

Que la suerte generosa compañera de nuestras andanzas, esté contigo en cada paso del camino.

afra4

 

*2010 Revista Cultural de debate por la democracia Nueva Época Nº 5 (debate 32) abril de 1991 , paginas 24,25,26,27,28,29 

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo
23 febrero 2014 7 23 /02 /febrero /2014 19:53

 

 CCI11022014 00246

AQUÍ ESTAMOS CARLOS PIZARRO*  

Sto. Domingo Cauca, Julio 13 de 1989


3rosas
El arma es para construir algo. El día que deje de construir algo ya no sirve. Tú puedes haber tenido 30 años un arma en las manos. Y de pronto esa arma que siempre fue útil, dejó de ser útil. Pasó a ser irrelevante históricamente. Ya no sirve. Pero las armas pasan como algo sagrado, como un mito, y se deja optar con libertad sobre si se las sigue usando o no. Ese es el laberinto de las armas: la obligación de seguir usándolas, la falta de libertad para decidir dejarlas de usar.  

Hoy la guerrilla podría hacer en Colombia cosas mucho más grandes que las que ha hecho nunca. Porque es una guerrilla fuerte, madura. El problema es que esas cosas no la conducen a la salvadorización de Colombia. Tú haces las cosas para producir determinados resultados.

Y yo me pregunto, hoy, si nos tomamos el Palacio de Nariño, con quién negociamos?

Con quién negociamos en este país donde los factores de poder y aun el poder están tan fraccionados?

Son realidades. En Colombia la sociedad se ha fraccionado en múltiples pedazos, y ya nadie puede tomar solo decisiones importantes. El sector empresarial en este país no manda dentro del estado como mandaba antes. Los partidos políticos no tienen la fuerza que tenían. Los presidentes son menos presidentes de lo que eran antes.

La guerrilla colombiana es un mito. Es un mito para la juventud. Es un mito para el estado, es un mito para el ejército que no la ha podido derrotar. Para todo el mundo es un mito. Pero es un mito atado al pasado, en un país que no es ya rural, sino urbano. Un país donde el narcotráfico irrumpe como una opción de poder para muchísima gente, como una opción de realización social, de incorporación a la sociedad en términos de mayor equidad. Un país donde la guerrilla con sus excesos y con un la lucha demasiado larga produjo un fuerte frente paramilitar. Un país donde no hay un solo poder.

El problema de la guerrilla colombiana es que no es flexible. No sabe moverse con el ritmo de los cambios que se están produciendo en Colombia. No, sabe dialogar, ni tiene en claro qué puede negociar. Cuando se negocia, le dicen a uno: bueno, yo estoy dispuesto a darles esto, ustedes qué están dispuestos a dar?

Y si uno no está dispuesto a dar un margen de claridad a lo que está dispuesto a dar, no puede negociar. Es un callejón sin salida. Lo que pasa es que para uno poder negociar tiene que haber preparado históricamente a su organización para negociar. Y creo que la única organización preparada históricamente para negociar es el M-19. Y un poco las FARC.

Esto del paso del M-19 a ser movimiento político es un salto al vacío para mucha gente.

Cómo es eso de dejar de tener una arma en la mano?

Porque un arma en la mano a veces hace de algunos algo muy distinto de lo que son sin esa arma en la mano. Pero bueno, aquí estamos. Porque creemos en la democracia, en una sociedad donde la gente pueda poner pero pueda quitar también. Que tenga la opción de ser y no ser. Es difícil...porque es más fácil vencer mitos. El mito del guerrillero, el mito del heroísmo, el mito de la sociedad perfecta. Siempre lo mesiánico que se puede dibujar es más atrayente.

Pero decirle a la gente ser libre y ejercer la libertad es muy complejo. No sé, pueda que me equivoque, porque yo no he andado por toda América Latina, pero siento que la única organización con libertad de soñar, de imaginarse lo que quiera, dentro del movimiento guerrillero latinoamericano, somos nosotros.

En el M-19 no hay ninguna atadura ideológica, conceptual, que nos obligue a hacer algo marcado. Nosotros somos un mestizaje de muchas cosas. Somos como libertarios...

Estaba pensando en estos días que llegaron unos que se decían anarquistas, que en últimas los anarquistas de este país somos nosotros. No tenemos obligaciones frente a la izquierda, no tenemos obligaciones frente a la derecha, estamos construyendo nuestro propio camino, hacemos camino al andar, como decía Machado. El M-19 fue el estimulante de todos los caos nacionales.

Nosotros rompimos la solidaridad al interior del estado. Las operaciones del M 19, en cierta manera mantuvieron viva la rebeldía, la inconformidad, durante una época en que toda la guerrilla estaba vuelta hacia su propio interior.

Nosotros servimos de tránsito para todo. Fuimos como el vehículo para los grandes cambios que se plantean hoy en Colombia. Creo que ésa es la gran virtud del M-19, que la gente algún día verá: la Embajada Dominicana cambió a este país, el Cantón Norte cambió a este país. Y hoy el M tiene la oportunidad de cambiar este país uniendo a una cantidad de hombres que tienen la mitad de sus tesis estancadas y guardadas en un armario esperando la oportunidad de expresarlas con libertad. Hoy existe la oportunidad de sacar esas tesis, esas ideas, esos sueños, esas esperanzas y ese liderazgo estancado a flote. Es decir, que al fin esa generación bloqueada sea y exista.

La década de los 60 fue un década de inmovilismo en Colombia. Mientras todo el mundo se movía, en Colombia estábamos quietos en el aspecto fundamental de los pueblos, que es el aspecto político. Económicamente nos modernizamos, cambió el contexto de la educación, superamos tasas de natalidad que conducían a situaciones dramáticas, pasamos de país campesino a un país urbano... Hubo modificaciones. Pero en términos políticos nos quedamos quietos. A excepción de la guerrilla. A uno le dicen hoy: llevamos todas estas décadas de guerra, qué se ha hecho por el país? Lo que hemos hecho es una cuestión que es definitiva: la gran obra de ingeniería, el gran puente para que la gente pueda participar. Y eso ha ido configurando un nuevo país donde el proyecto guerrillero puede no estar agotado, pero porque somos capaces de comprender estos cambios y de impulsarlos, somos la única organización no-marxista que sobrevivió en este continente. Los Montoneros, -los Tupamaros, todas las grandes guerrillas no- marxistas fracasaron, fueron derrotadas. El M-19 pagó un altísimo costo durante estos 15 años, pero se mantuvo vigente.  Aquí estamos.

*2010 Revista Cultural de debate por la democracia Nueva Época Nº 5  (debate 32). Abril 1991 paginas 2/3

Repost 0
Published by Oiga Hermano, hermana
Comenta este artículo

Presentación

  • : El blog de Oiga Hermano, hermana
  • El blog de Oiga Hermano, hermana
  • : La historia de Colombia ha sido la del desencuentro entre compatriotas, esto nos ha llevado a vivir en medio de la violencia y de la carencia de bienestar para las mayorías...Nos proponemos cambiar profundamente esta realidad. Destacados hombres y mujeres del M-19, junto a vigorosos movimientos sociales han luchado por conseguir una sociedad justa, democrática y en Paz.
  • Contacto

LA PROMESA QUE SERÁ CUMPLIDA

cundinamarca
M-1 NUESTRO CORAZÓN NO DEJA DE LATIR POR COLOMBIA           
             

Texto Libre

SIEMPRE PRESENTES

 

M3 

  1

M6

M5

Artículos Recientes

  • RADIO MACONDO EN BOGOTA
    ENTREVISTA A REMEDIOS ARIZA, DIRECTORA DE RADIO MACONDO EN BOGOTA Bog otá, febrero 20 de 1986 Realizada por Herman POR QUÉ RADIO MACONDO Y POR QUE REMEDIOS ARIZA ? Remedios Ariza por Radio Macondo y Radio Macondo por Colombia. Porque esto es una locura....
  • 24 de Julio: Cumpleaños de Alvaro Fayad Delgado
  • "De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno" El país ha visto un reforzamiento del aparato militar sin precedentes: creación de nuevas divisiones, perfeccionamiento y renovación de armas ofensivas de todo tipo, aumento del pie de fuerza,...
  • En las circunstancias dolorosas que hoy vive el M-19 ante la muerte del comandante Bateman, el mando lo asume Iván Marino Ospina —Felipe---, miembro fundador y compañero de probadas cualidades morales, políticas y militares. En momentos cuando la oligarquía...
  • El Coronel del ejército Álvaro Hernán Velandia, comandante del Batallón “Patriotas” y uno de los responsables directos de los crímenes atribuidos al M.A.S “Armando Calle, quien acusa al Coronel Velandia como responsable del atentado que lo dejó paralítico...
  • Movimiento 19 de Abril M-19 (ANIVERSARIO)
    ANIVERSARIO
  • Documentos en la historia del M-19
  • Comandante Álvaro Fayad: Certeza de triunfo
  • Notas para la historia de un patriota

Simon Bolivar

   
           
bolivar